Opinión
Estado de bienestar en Europa y Argentina, paralelismos nunca recorridos
Por Juan José Tealdi, Secretario de Derechos Humanos del Partido Socialista y Coordinador de la Corriente Nacional Igualdad y Participación.

Hay una gran coincidencia de muchos autores en definir como un virtuoso pacto entre capital y trabajo el que hicieron los partidos socialdemócratas europeos en la post guerra para construir el que dio en llamar “Estado de Bienestar”. También hay coincidencia en que, desde el punto de vista del sistema capitalista fue una concesión, para mostrar una cara amigable del capitalismo a la población más cercana al mundo del llamado socialismo real.
La verdad es que la existencia de una posible competencia que podía correr la cortina de hierro hacia el oeste seduciendo a nuevos pueblos con la promesa de una sociedad más justa fue, si no la única la más determinante, causal de la construcción de esas sociedades con pleno empleo, con certezas de futuro y de crecimiento social y económico de esa parte del mundo.
Esa situación no se dio en el resto del universo no socialista precisamente porque ese peligro no existía y por ello nuestro continente no fue depositario de planes Marshall de manera generalizada y el imperialismo norteamericano, que ganó terreno por sobre el inglés luego de la segunda guerra mundial, desarrolló políticas de explotación, con invasiones y fuertes intervenciones militares, imponiendo dictaduras o gobiernos “democráticos amigos” a lo largo y ancho de nuestro continente, lo que acrecentó luego de la revolución cubana que generó un modelo atractivo y cercano para muchos movimientos políticos de sociedades desiguales y países empobrecidos del continente.
El caso argentino, por múltiples motivos, se diferencia de la mayoría de los países de la región y la verdad es que, bajo el gobierno del general Perón, coincidiendo en tiempo y varias de sus formas, se produce un proceso muy similar al de los países centrales de Europa. Se habla de pacto entre capital y trabajo, se desarrollan numerosas instituciones estatales de regulación de la economía y los transportes, se nacionalizan los ferrocarriles y se crea la flota naval mercante, crecen las pequeñas y medianas industrias, crece la matrícula educativa y se llega a una sociedad de pleno empleo profundizando el proceso iniciado en tiempos de la sustitución de importaciones durante la guerra.
Seguramente el peronismo en general rechaza la idea de titular como socialdemócrata a aquel gobierno, dado que esto le quitaría la mística de seguir sosteniéndolo como una creación única que se le adjudica al fuerte liderazgo de Perón y Eva Perón. Aunque el histórico dirigente, recientemente desaparecido, Antonio Cafiero, venerado por todo el espectro peronista, dio la batalla por encuadrar al peronismo en la socialdemocracia pero lamentablemente la perdió frente al caudillismo personificado en Menem.
Por otro lado, los sectores no peronistas identificados históricamente con la socialdemocracia, que fueron combatidos por el peronismo y también fueron muy críticos del mismo, igualmente rechazan esa idea porque le adjudican al peronismo, de manera peyorativa, la modalidad de populista, término que tiene diversas interpretaciones, una de las cuales es ser un sistema de gobierno en el que un fuerte liderazgo toma decisiones reemplazando en ese rol a la sociedad que pasa a ser beneficiaria o perjudicataria de las decisiones tomadas desde ese sitial. Pero esta definición nada dice sobre las decisiones en sí mismas y admite populismos de derecha, de centro y de izquierda. O sea que adjetiva una forma de organización del gobierno pero no una orientación en medidas concretas hacia la igualdad social o la concentración económica y en esta definición caben muchos gobiernos de los cinco continentes.
Entonces, si nos focalizamos en la relación entre capital y trabajo, en la forma de organización sindical, en los organismos estatales que garantizan estabilidad y pleno empleo, en los sistema educativos de todos los niveles, en las esperanzas, expectativas y calidad de vida de la sociedad podemos decir sin equivocarnos que nuestro país, al igual que la Europa Central, disfrutó de la sociedad de bienestar entre la post guerra y la caída del sistema soviético en 1989, con un inicio de crisis en los años 70 con la crisis del petróleo y un final definitivo en los años 90 del siglo pasado.
Cada modelo con sus características diferenciadoras pero con ese denominador común llamado Estado de Bienestar.
Un objetivo de estas líneas es poner en crisis el pensamiento arraigado en nuestra formación de que allá, en Europa existió un modelo ejemplar llamado pomposamente socialdemocracia y en Argentina existió un modelo denominado despectivamente populismo, siendo que el resultado hacia la sociedad, en términos históricos, ha sido muy similar.
Por lo general se destaca el carácter democrático de los países europeos con sus sistemas parlamentarios y se denosta el nuestro con su sistema presidencialista -dicho sea de paso copiado al “gran país del norte” también siempre mencionado como la gran democracia de occidente-, pero se omite decir que en la mayor parte de los países de Europa aún subsisten las monarquías con mayor o menor poder pero con su contenido feudal, cholulo y conservador y su siempre importante influencia.
Para quienes bregamos por una sociedad participativa y que se apropie de su propio destino es obvio que rechazamos tanto los modelo de fuertes liderazgos personalistas como los que sostienen a una parasitaria realeza. Apostamos a sistemas más colectivos en la toma de decisiones, por lo que sin compartir ese aspecto del peronismo que irrumpió con tanta energía y poder social a mediados del siglo XX en nuestro país, no podemos dejar de encontrar en ese modelo grandes similitudes al desarrollado y tan respetado por la prensa “seria” en la Europa del Estado de Bienestar.
Hoy asistimos a la caída definitiva de este glorioso estado casi ideal de la sociedad, tanto en Europa como en nuestro país y el mundo en general simplemente porque el sistema capitalista no tiene a la vista un peligro seductor de otra posibilidad y entonces aprieta sin piedad sacándose la careta de amigable que supo tener en tiempos de guerra fría. Entonces la socialdemocracia en Europa claudica, gira a la derecha y flexibiliza y el peronismo en Argentina se “moderniza” con un caudillo cuasi feudal, destruyendo la construcción del bienestar que sus antecesores habían logrado.
Es un retroceso social, económico y político que ha costado y seguirá costando vidas y frustraciones, modelos sociales de enorme desigualdad con crecientes sectores sometidos a una violencia inusitada, con la paulatina desaparición de las garantías constitucionales para sostener semejante desigualdad. Pero también es la gran oportunidad de apelar a la creatividad a la que nos convocó Simón Rodríguez cuando le enseño a su discípulo Simón Bolívar: o creamos o erramos. Y eso lo hizo un gigante de la historia americana. Siguiendo esa premisa, en nuestro país supimos construir un socialismo pensado con cabeza propia gracias a Juan B. Justo. Supimos construir un movimiento cultural emancipador y americanista desde la reforma universitaria de 1918 bajo el gobierno de Yrigoyen y supimos construir nuestro Estado de Bienestar bajo el gobierno de Juan Domingo Perón.
En ese sentido no solo en nuestro país, sino nuestra región, estamos en mejores condiciones que la Europa derrotada, envejecida y desorientada. Afortunadamente no hemos tenido todavía la expoliación que sufrió y sufre gran parte de África, no sufrimos las guerras por el gas, el petróleo, el agua y los minerales que asolan a gran parte de ese continente, de oriente medio y parte de Asia escondidos detrás de extremismos religiosos y que mantienen a millones de seres humanos bajo fuego constante. Tampoco somos el terreno de combate del narcotráfico en dimensiones similares a la de México. Tenemos territorio extenso y naturaleza aún no dañada en tanta profundidad –que hay que defender porque ya se vienen por todo-, y no tenemos la superpoblación de India y China.
Insertados en ese mundo enorme, contradictorio y variado, aprendiendo de todas las experiencias pero parados en nuestra historia, estamos en condiciones de construir un nuevo Estado de Bienestar de nuevas bases en armonía con el resto de la naturaleza ya no solo para nosotros sino para compartir con este mundo cada vez más desigual que necesita desesperadamente un rumbo de igualdad, tolerancia y respeto por la vida en toda su dimensión.
Juan José Tealdi.
Secretario de Derechos Humanos del Partido Socialista y Coordinador de la Corriente Nacional Igualdad y Participación.-
Opinión
La Encrucijada de la IA: Moda o Soberanía
Nota de opinión por Federico Vasches, integrante del Observatorio de Políticas Públicas y Sociales de Río Negro.

Estamos inmersos en un momento de avances exponenciales de la Inteligencia Artificial (IA). Esta carrera tecnológica, impulsada por el sector privado, genera nuevas oportunidades, pero también expone complejidades estructurales profundas en sociedades como la latinoamericana y la argentina en especial, agravadas ahora por el desfinanciamiento estatal.
Detrás de palabras y conceptos como costo, lucidez e inclusive debatiendo sobre la Paradoja de la Modernización, es crucial entender que no incorporar tecnología es, de hecho, más costoso que hacerlo. La adopción requiere una «lucidez estratégica»: un rediseño consciente y deliberado que entienda que lo que se hace se puede hacer mejor. Pero que de ninguna manera la IA reemplaza ni a las personas ni a sus responsabilidades.
Como dos caras de una moneda:
El sector privado actúa deliberadamente para maximizar la ganancia. Moderniza con celeridad, buscando mejorar procedimientos, presentándose a la vanguardia y el desarrollo, y poniendo en valor la IA.
El sector público, cuyo fin es social, a menudo responde al llamado de la modernización con el desfinanciamiento, con recorte y achicamiento. La negación a incorporar la IA transversalmente como tecnología que permita innovar, claramente es no estratégica, pues la sociedad ya la está utilizando, generando una distancia creciente entre ambos mundos.
Acá nos encontramos con el problema de la falsa dicotomía, la creencia simplista de que el privado es inherentemente más moderno y brillante. Esta visión es escasa, pues las personas en ambos sectores utilizan tecnología personal (smartphones, herramientas de IA como Gemini, ChatGPT, etc.).
La diferencia reside en la cultura organizacional: en el privado, la modernización se transparenta y premia; en el público, no está institucionalizada y a veces se castiga la desviación del proceso tradicional.
A no preocuparse, porque no todo es tan sombrío y acaso para evitar un futuro distópico, la solución reside en construir una soberanía tecnológica y digital más horizontal.
Esto nos propone:
Divulgación y Conocimiento: las sociedades y los individuos deben entender el impacto de la tecnología y la IA en todas las instituciones. Este conocimiento es la base para que los ciudadanos puedan defender, construir y validar las reformas necesarias.
Espacios de Co-creación: es imperativo crear espacios público-privados, liderados con la participación activa de la sociedad civil, tecnólogos, divulgadores y directores de proyectos.
Gobierno Abierto: estos espacios deben estar anclados en los principios de Gobierno Abierto: participación ciudadana, innovación, transparencia y rendición de cuentas.
Solo a través de esta colaboración estratégica y una ciudadanía informada, el Estado podrá evolucionar tecnológicamente no solo para sobrevivir, sino para construir un futuro donde la tecnología sirva a fines sociales amplios, y no solo a la maximización de la ganancia privada.
Federico Vasches
Integrante del Observatorio de Políticas Públicas y Sociales de Río Negro.
Opinión
¿Publicidad electoral gratuita? Para los medios, un costo que nadie reconoce
Nota de opinión por Emilio Occhionero, periodista y socio gerente de Medios Roquenses SRL.

En cada proceso electoral se repite la misma escena: los medios de comunicación legalmente habilitados recibimos órdenes y cronogramas para transmitir espacios de publicidad electoral gratuita. Y, como corresponde a la ley, cumplimos. Sin embargo, pocas veces se habla del costo real que este esquema implica para las radios locales como La Súper FM 96.3, que somos parte activa de la vida comunitaria de General Roca.
Es que a través de la Ley N° 26.571, se fijó la prohibición por parte de las agrupaciones políticas de adquirir espacios en medios de comunicación audiovisual para transmitir publicidad electoral. A raíz de ello, debemos disponer de los espacios asignado mediante sorteo público durante el período de campaña en medios audiovisuales. En otras palabras, financiamos a los partidos políticos.
Y a nosotros, ¿quién nos financia? Muchas veces me preguntaron, ¿las radios de que viven? Vivimos de la publicidad, esa que se escucha cada vez que el conductor de un programa dice vamos a la pausa y volvemos. Si, esos minutos de aire, son los que nos permiten vivir día a día, pagar salarios, servicios e impuestos.
Nuestra emisora –como tantas otras del país– atraviesa un contexto económico crítico. Las tarifas de electricidad y gas aumentan, los impuestos como los de la utilización del éter radial, también. No existen beneficios específicos para los medios, y la pauta publicitaria oficial del gobierno nacional se redujo a cero, como lo dijo el presidente Javier Milei desde el día que asumió. En definitiva, debemos sostener estructuras, personal, equipos y servicios casi sin ingresos fijos, con costos crecientes y sin apoyos estatales.
En ese escenario, la obligación de dar minutos de programación para publicidad electoral gratuita es, en realidad, un esfuerzo económico que sale directamente del bolsillo de los propios medios. Es tiempo que dejamos de vender a anunciantes privados, es contenido que dejamos de producir y, en definitiva, es dinero que dejamos de ingresar. Así, terminamos financiando involuntariamente la campaña de los mismos dirigentes que luego deciden sobre tarifas, beneficios y regulaciones para el sector, incluso que determinan sus propios aumentos salariales.
No cuestionamos el derecho de los partidos políticos a difundir sus propuestas. Por el contrario, somos espacios abiertos al debate democrático. Pero la actual normativa necesita una revisión urgente: si el Estado exige transmisión obligatoria, también debe reconocer los costos y garantizar algún tipo de compensación, pauta o beneficio fiscal que equilibre la carga.
De otro modo, las emisoras locales, sobre todo, quedamos en una situación asfixiante y desigual frente a otros actores mediáticos que no tienen estas obligaciones.
Es hora de discutir con seriedad un sistema que permita sostener tanto la pluralidad de voces como el derecho de la ciudadanía a informarse. Las radios comerciales locales y comunitarias no podemos seguir soportando solas un gasto que no generamos y que, además, compromete nuestra supervivencia. La Democracia necesita medios fuertes e independientes, no medios debilitados por normativas que, aunque bienintencionadas, terminan siendo injustas.
Emilio Occhionero
Periodista – Socio gerente de Medios Roquenses SRL, propietaria de LRG 746 La Super Radio FM 96.3 y www.lasuperdigital.com.ar
Opinión
Educación: Entre forma y contenido, entre ser y aparecer, realidad y ficción
Nota de opinión por Omar Medina, docente jubilado.

Sr. Gobernador: En mi carácter de ciudadano elevo la presente a Ud., con el fin de hablar seriamente sobre Educación. No pretendo caer en formalidades, sino analizar los resultados fácticos sobre el particular. No es mi intención enredarme en discursos formales que -así como la vemos hoy- hagan referencia a los logros educativos donde no se perciben deserciones ni desgranamientos, toda vez que eso ocurre sólo en el plano de lo formal, en la realidad, lo que se ve es el trato del educando como “dibujo animado”: sólo existe en el papel. En lo fáctico, si abandona, si deja de ir por largo tiempo, no importa. Mientras siga figurando en las planillas… esto es útil al Estado para garantizar la Educación Perfecta. La Estadística ejemplar.
Entonces, propongo hablar seriamente lo que significa EDUCACIÓN, como FINALIDAD, como apropiación de la Naturaleza Interna, y no como MEDIO de apropiación de la Naturaleza Externa (economía) observado esto en la Institución Escuela como garante de ESCOLARIZACIÓN, o GUARDA, como depósito y cuidado de niños y adolescentes en establecimientos para su interacción y socialización, pero con nula exigencia en cuanto a su formación académica. Y con la única finalidad de garantizar sueldos, y garantizarse los subsidios para Educación.
Usted se comprometió (en 2017) que al finalizar la primera promoción de la ESRN se iba a hacer una evaluación INTEGRAL de sus resultados, hecho que debería haberse concretado en 2021, y no se ha realizado. Se han quedado sólo con el dato formal, estadístico de una escuela perfecta, donde nadie queda libre ni repite, pero, vuelvo a reiterar, eso no se ve en la práctica.
Desde una mirada desde el llano, lo que se puede apreciar es que han extendido el sistema de Educación Inicial, a los otros dos. Hagamos un poco de historia para fundamentar lo dicho:
ANTECEDENTES:
1) Hasta el año 2008, el estudiante de Nivel Medio debía tener una asistencia regular en la escuela para no quedar libre, no desertar, y no adeudar más de dos materias para pasar al curso siguiente. En el primer caso, el Régimen de Inasistencias -reflejado en la Resolución que aparecía detrás de los boletines rosados- expresaba que a las quince (15) inasistencias, el estudiante quedaba libre, y se le daba una reincorporación automática, pero en lo formal, los padres y/o tutores debían firmar el trámite de la reincorporación. Luego de las veinticinco (25) inasistencias, sólo si tenía diecisiete (17) ausencias respaldadas por certificado médico, se lo reincorporaba por segunda vez, hasta las 30 inasistencias. Luego, directamente perdía la regularidad. Por otro lado, el BID, como institución que garantizaba (y garantiza) subsidios para Educación observó -como órgano de control sobre el dinero que entregaba de ese modo- una irregularidad: había mucha deserción en el Sistema. Allí se gesta el primer cambio, con la TRANSFORMACIÓN EDUCATIVA (implementada en 2010). La actividad áulica no se modificó mucho, pero el Régimen de Inasistencia DESAPARECIÓ. El Estudiante ya no quedaba libre. Ya no había deserción.
2) Pero esta corrección de una variable, no tuvo en cuenta la incidencia en otras, y aquí aparece la segunda irregularidad, que pone en evidencia el divorcio del Sistema entre lo Formal y lo Fáctico. Porque el estudiante seguía faltando, otros directamente abandonaban la escuela, pero, como no quedaban libres, a fin de año había que cerrarle notas. LA ANOMALÍA: Si de un curso ingresan 30 alumnos, abandonan 12, y 3 de ellos repiten de año, la estadística da asistencia plena, pero ese curso tenía un 50% de desgranamiento.
3) Allí es que, cuando se les hace notar de parte de este organismo de control que es al mismo tiempo el que subsidia el Sistema Educativo, el tema del desgranamiento, en vez de hacer los ajustes necesarios para garantizar una mejor educación, y rendirle cuentas a la ciudadanía, deciden ajustar en las formalidades, y dejar en lo fáctico, a los educandos a merced de su voluntad, convirtiendo, u organizando a la Educación como proyección de Educación Inicial. Así como el niño asiste a sala de 4 y sala de 5 por cronología, así hacen con el nivel primario (que ya venía con el sistema de no repitencia, a tal punto de recibir en 1° año del secundario niños que no saben leer y escribir) y el Nivel Medio. Nace la ESRN, donde los adolescentes transitan de Primero a Quinto año, del mismo modo que de Sala de 13 a Sala de 17.
DESARROLLO:
Queda demostrado en los antecedentes, que se usa a Educación como bien de cambio, como MERCANCÍA, y no como INVERSIÓN para garantizar la correcta formación e instrucción de un ciudadano pleno, con inserción social y con posibilidades de acceso al Nivel Superior. En mi caso, siempre he mantenido la afirmación de que la EDUCACIÓN es un FIN en sí misma, no un MEDIO para conseguir empleo, o dividendos de la banca internacional. Sin embargo, en la mayoría de los casos he oído, de parte de los garantes de la igualdad y la inclusión, respuestas relacionadas a esto último. Y aquí es donde también he expresado que, de ese modo, se sigue fomentando lo que se quiere combatir a través de la obligación de la Educación Media: la mano de obra barata. Eso sí. Con título secundario. Y ahí es, también, donde se invierte la visión respecto a Educación. Se la ve como un GASTO.
Los tres pilares de la Comunidad Educativa, presuntamente se sienten cómodos con este sistema, dado que 1) para los padres, lo importante es que el estudiante no repita. Ya quedó demostrado en el pasado, cuando en el año 1995, ante la falta de pago por tres meses, la emisión de bonos que al cambio se devaluban a un 60%, y por los paros realizados, los estudiantes corrían el riesgo de perder el año. En ese momento los padres marchaban junto a los docentes para garantizar la Educación de sus hijos, pero, cuando el Gobernador anuncia que los Estudiantes ese año aprobarán por decreto, automáticamente ya no importaba la Educación, ya estaba garantizado el pasar de año, a pesar de lo educativo. 2) Es muy común que cuando el gremio docente organiza un paro, se planteen varios temas, y sea el último el de mejora salarial, ahora, si el gobierno soluciona (de una demanda de ocho temas) los siete primeros, pero no aumenta los sueldos, el gremio sigue con la medida de fuerza. Ahora, si aumentan el sueldo y no resuelven los siete ítems anteriores… eso puede esperar. Hay que volver a clase, aunque los baños estén tapados, las ventanas sin vidrios, y los calefactores rotos. Este hecho lo viví personalmente como papá de la Escuela Primaria N° 128; 3) Por último, de parte del Gobierno, se evidencia que antes que la formación académica de los educandos para que puedan insertarse en estudios superiores y formarse como Profesionales, está más preocupado por las Estadísticas, para rendirle cuentas al BID sobre la conveniencia de seguir recibiendo subsidios. En todos los casos, el estudiante es cosificado, manipulado como datos para una simple estadística, y usado como rehén en el conflicto entre Gremio/Gobierno. En definitiva, me atrevo a decir: es un dibujo animado, que tiene sólo existencia en el papel. Aunque no vaya, aunque tenga problemas para apropiarse de ciertos saberes, aunque… mientras figure para las estadísticas será premiado con otro papel: el título secundario. Pero si quiere conseguir trabajo, le exigen secundario terminado, y ahí recién se desayuna que el egreso no sirve de nada. Y si su intención es seguir una carrera Universitaria, se da cuenta que no tiene los saberes acordes a un ingresante de Estudios Superiores. He oído -también- solicitar a las Universidades se ajusten a la Nivelación hacia abajo que se hacen con los sistemas básicos. Pero de ser así, mi hipótesis es que quien estudie medicina se convertirá en un curandero con título profesional.
No quiero centrar la discusión con el modo de obrar de los educandos, en virtud de que, por una cuestión cronológica, y de la conformación de su personalidad, aún no tienen en claro las consecuencias de sus actos. Como dije siempre, los chicos son chicos. Detrás de ellos, los adultos responsables (llámese padres/tutores, docentes, gobernantes) tenemos toda la responsabilidad de garantizarle una formación académica adecuada para su futuro. Pero, en vez de hacer hincapié en eso, preferimos -como burócratas- garantizar las estadísticas, -como profesionales en educación- convertirnos en simples asalariados, y como padres, en fieles creyentes que lo externo (un papel, un título) garantiza lo interno (el conocimiento, el portar las herramientas que harán -de los futuros ciudadanos- hombres libres, con principios y con valores).
Ahora, plantear un sistema de emergencia puede ser un recurso válido mientras se sanean otros problemas, pero ENALTECER LA DOCTRINA DEL FRACASO, pretendiendo llevar el modelo totalmente obsoleto de la ESRN, a las Técnicas, es un DESPROPÓSITO que no se puede presuponer como un equívoco viniendo de los Funcionarios que tienen la OBLIGACIÓN de gobernar para garantizar un buen presente y un mejor futuro para los ciudadanos Rionegrinos, y que tienen una formación y el conocimiento para entender que no pueden convertir el aspecto intrínseco de la Naturaleza Humana (el Mundo Simbólico, la Educación) que garantiza la evolución científica de la humanidad, en simple MERCANCÍA, empleando las Estadísticas para interactuar con organismos de préstamos y subsidios. Es bien sabido que las Garantías que ofrecen desde los distintos estamentos de Educación en relación al presunto acompañamiento de los Egresados es una FALACIA. Una vez que el educando sale de Sala de 17, es abandonado a su suerte. Se les da un correo electrónico para comunicarse con los espacios que adeuda y, frecuentemente, si el establecimiento tiene docentes disponibles que puedan orientarlo (siempre y cuando no esté cubriendo cursos en horas libres) recibirá una respuesta con el tiempo. No pueden ir personalmente, los educadores están abocados a los cursantes, y ellos pasan inadvertidos, son invisibilizados.
Uno de los aspectos que más fue atacado en el Sistema Educativo en las últimas décadas, fue la MERITOCRACIA. Cuando la Ideología momentánea tangentea e influye en organismos Estructurales como es Educación, pasan estas cosas. Pero, en ese actuar ideológico también se aplicaba la doble moral, el doble discurso. Resulta que el Estado debe formar en igualdad, sin meritocracia, donde no hay unos más competentes que otros, donde la igualdad ante la ley desaparece cuando se plantea la idoneidad como algo no deseado (producto del mérito), entonces aparecen los acomodos por afinidad. Pero, en Educación, para obtener un cargo, y aplicar para los jerárquicos, se deben reunir requisitos propios de la MERITOCRACIA, allí no somos todos iguales como les enseñamos a los educandos, allí, el Mérito de ser Docente está tres puntos arriba del ser Habilitante y seis arriba del Supletorio. Entonces, un estudiante de la ESRN que decide formarse en Educación, se encuentra que 1) como educando, le enseñaron que el mérito no es válido; 2) como educador, le exigen mérito para los cargos que desee cubrir (aparte de la especificidad). 3) Cuando se enfrenta a esta realidad, descubre el ENGAÑO. Y ya es tarde.
Omar B. MEDINA
DNI: 14.937.370
Docente jubilado






