
El fuero Civil ordenó una pericia caligráfica y el estudio determinó que la rúbrica estampada en el documento era falsa.

La resolución prohíbe cualquier tipo de contacto personal o digital y ordena mantener distancia de la escuela y los lugares que frecuenta la víctima.

La paciente necesitaba una cirugía reconstructiva "a la brevedad posible", según informes médicos incorporados en el expediente judicial.

La víctima sufrió fracturas graves y una incapacidad física cercana al 49%.

Además de ordenar la devolución de las sumas cobradas, el fallo aplicó una multa civil por daño punitivo.

Los acusados habrían actuado junto a otros dos hombres que todavía permanecen prófugos.

Desde una universidad venezolana aseguraron que la mujer nunca fue alumna, a pesar de que la imputada presentaba un título de esa institución en su CV.