
Además, el vehículo ingresó al taller con 42.183 kilómetros y fue entregado meses después con casi 4.000 kilómetros más.

La búsqueda había sido iniciada luego de que fuera visto por última vez el fin de semana en el Camping Municipal.

La mujer debió solicitar dinero prestado a un familiar para afrontar el pago del resumen.

Se trata de una vivienda del IPPV, por la cual la mujer priorizó el pago de todas las cuotas.

El hombre, docente jubilado con graves problemas de salud, había sido obligado a pagar el 10% de sus ingresos.

La Justicia declaró la nulidad de los contratos vinculados a los planes de ahorro y ordenó devolver el dinero abonado, además de fijar indemnizaciones.

El viaje fue costeado con esfuerzo familiar y debía contar con la autorización de la mamá antes de una fecha límite fijada por la agencia de viajes.

El hecho ocurrió en octubre de 2024 en una vivienda de calle Nicaragua.

Una tercera ocupante logró salir del vehículo y permanece hospitalizada.

El hecho ocurrió durante la madrugada del domingo y comenzó cuando un auto escapó de un control policial.