Judiciales
Se abre paso la digitalización de expedientes laborales
Apuntan a optimizar la tarea de los Tribunales y de los abogados que intervienen en cada caso, permitiendo que todos puedan consultar el legajo a través del sistema informático del Poder Judicial.

El juez del Superior Tribunal de Justicia Dr. Sergio Barotto se reunió con los seis magistrados de la Cámara del Trabajo de Roca para avanzar hacia la digitalización de expedientes laborales, una modalidad de trabajo que ya comenzó a implementarse con positivos resultados en Viedma. Los jueces Walter Peña, Paula Bisogni, Silvana Gabriela Gadano, Edgardo Albrieu, José Luis Rodríguez y María del Carmen Vicente participaron el pasado viernes de la reunión de trabajo en la que Barotto expuso los alcances y objetivos de la reciente Acordada 05/17 del Superior Tribunal de Justicia, mediante la cual se aprobó la digitalización en formato PDF de todos los expedientes que tramitan ante la Cámara del Trabajo de Viedma.
«El objetivo fue trasladarles esta inquietud del Superior Tribunal, para que los magistrados del fuero Laboral de la Segunda Circunscripción comiencen a familiarizarse con esta herramienta novedosa que está dando muy buenos resultados. Es por eso que propusimos que un grupo de jueces, secretarias y empleados de la Cámara Laboral de Roca viaje a Viedma para ver en tiempo real cómo funciona el sistema de digitalización», señaló Barotto al finalizar el encuentro.
En su carácter de presidente del Comité de Informatización de la Gestión Judicial, Barotto impulsó ante el STJ la iniciativa de ampliar el modelo de Viedma a otros organismos, propuesta que quedó plasmada en el último Acuerdo del Superior Tribunal de Justicia. Allí se invita y recomienda a los jueces del Trabajo del resto de la provincia comenzar a interiorizarse sobre esta práctica, con miras a una próxima incorporación al sistema.
Cómo funciona
La digitalización de los expedientes laborales apunta a optimizar la tarea de los Tribunales y de los abogados que intervienen en cada caso, permitiendo que todos puedan consultar el legajo al mismo tiempo a través del sistema informático del Poder Judicial, al que cada uno ingresa con su nombre de usuario y contraseña. Esa posibilidad de acceder simultáneamente a la causa queda materialmente vedada cuando se trata de un expediente en el tradicional soporte de papel, y ello se traduce en posibles demoras innecesarias para su tramitación.
Con la digitalización, cada escrito de relevancia que se presenta para incorporar al expediente es inmediatamente escaneado, convertido al formato PDF y cargado a la página web, por lo que se va integrando con cada presentación una copia fiel del legajo de papel, en su versión digital.
«No sólo permite simplificar y agilizar la consulta de los magistrados y abogados sino que además reduce los tiempos de espera en la mesa de entradas del Tribunal, porque las piezas procesales más importantes de la causa están disponibles en la página web», señaló Barotto.
Con la Acordada 05/17 el STJ autorizó a la Cámara del Trabajo de Viedma a implementar de manera gradual y definitiva la digitalización de todos sus expedientes, tarea que ese Tribunal venía desarrollando a modo de prueba piloto desde febrero de 2016.
Judiciales
Un grupo de WhatsApp para organizar las camperas de egresados terminó en un conflicto entre familias que se resolvió en mediación
Los intercambios incluyeron insultos, burlas y mensajes ofensivos entre estudiantes de una escuela primaria.

Lo que comenzó como una conversación entre estudiantes de sexto grado de una escuela primaria del Valle Medio terminó en un conflicto entre familias. El problema surgió en un grupo de WhatsApp creado para organizar las camperas de egresados, donde se intercambiaron mensajes ofensivos, insultos y burlas. Aunque los chicos ya habían superado sus diferencias, tres madres participaron de una mediación extrajudicial y asumieron compromisos para prevenir nuevos episodios y favorecer la convivencia dentro y fuera de la escuela.
El grupo de mensajería había sido creado para coordinar la confección de las camperas que los estudiantes utilizarían como parte de su último año de primaria. Sin embargo, las conversaciones derivaron en intercambios ofensivos entre algunos de sus integrantes y el conflicto trascendió el ámbito escolar. A raíz de una denuncia presentada ante el Juzgado de Paz, el caso fue derivado al Centro Integral de Métodos Autocompositivos de Resolución de Conflictos (CIMARC).
La mediación extrajudicial estuvo a cargo de un mediador oficial de la segunda circunscripción judicial y reunió a las tres madres, dos de manera presencial y una en forma virtual. El encuentro permitió que las propias familias dialogaran sobre lo ocurrido, sus responsabilidades y las medidas necesarias para evitar que situaciones similares afectaran nuevamente a sus hijos.
Las participantes reconocieron que los hechos habían sucedido y coincidieron en que existían mecanismos de diálogo más apropiados para abordar las diferencias, incluso dentro de la propia escuela. También señalaron que la relación entre los estudiantes ya se había normalizado y que no se habían registrado nuevos episodios de conflicto.
El acuerdo, por lo tanto, no se limitó a dar por superado el enfrentamiento. Las madres asumieron el compromiso de prestar mayor atención a sus deberes de cuidado, educación y protección integral de sus hijos, con el propósito de prevenir nuevas situaciones de violencia o discriminación y promover relaciones basadas en el respeto.
Las tres coincidieron en la necesidad de adoptar acciones positivas que contribuyan a la convivencia pacífica tanto en la escuela como fuera de ella. El compromiso compartido apuntó a fortalecer el diálogo entre las familias, acompañar las relaciones entre los niños y favorecer la paz social en la comunidad educativa.
Al finalizar el encuentro, las madres agradecieron la intervención del servicio de mediación y dieron por concluido el conflicto. Posteriormente, ratificaron lo acordado y expresaron su conformidad con los compromisos asumidos.
Judiciales
Usaba auriculares, no escuchó a su jefe y recibió una sanción de la Justicia
La empleada cumplía funciones de atención al público y ya había recibido advertencias por el uso de auriculares. El tribunal consideró que su conducta afectó el funcionamiento del servicio.

El Superior Tribunal de Justicia (STJ) aplicó un apercibimiento con anotación en el legajo a una empleada judicial que utilizaba auriculares durante su jornada laboral, pese a haber recibido advertencias anteriores. La trabajadora cumplía funciones de atención al público y recepción de personas, tareas que requerían interacción permanente con usuarios y compañeros.
El episodio comenzó cuando el funcionario a cargo de la dependencia intentó comunicarse con ella en reiteradas oportunidades para encomendarle tareas, pero no obtuvo respuesta. Al acercarse a su escritorio, advirtió que tenía auriculares colocados en ambos oídos. Una compañera también debió hacerle señas para alertarla sobre la presencia de su superior.
El funcionario le tocó el hombro para captar su atención y le recordó que no debía utilizar auriculares durante el horario laboral. La empleada respondió que esa práctica no estaba prohibida. Sin embargo, momentos después ingresó al despacho de su superior y cuestionó el llamado de atención en un tono elevado. Argumentó que necesitaba los auriculares para concentrarse y que quienes quisieran hablarle debían ubicarse frente a su escritorio.
La situación ocurrió mientras había usuarios en el sector de atención. Las declaraciones de otros trabajadores permitieron reconstruir lo sucedido y confirmaron que la empleada ya había recibido advertencias previas.
Tras la apertura de un sumario administrativo, la trabajadora ejerció su derecho de defensa y cuestionó la valoración de las pruebas. Al resolver, el STJ aclaró que no existe una norma que prohíba expresamente el uso de auriculares, pero consideró que su utilización afectó el cumplimiento de las tareas y la disponibilidad requerida para el servicio.
El tribunal también cuestionó el tono y la forma en que la trabajadora se dirigió a su superior. No obstante, valoró que posteriormente ofreciera disculpas y que no registrara antecedentes disciplinarios.
Judiciales
Después de 20 años sin verse, un padre y su hija se reencontraron en una mediación
El encuentro se produjo en el marco de un reclamo para sostener los estudios terciarios de la joven. Además de alcanzar un acuerdo alimentario, padre e hija pudieron conversar, abrazarse y retomar el contacto.

Una joven de 21 años se presentó en el Centro de Atención de la Defensa Pública (CADEP) para solicitar que su padre colaborara económicamente con el sostenimiento de sus estudios terciarios. Sin embargo, la mediación terminó convirtiéndose en una oportunidad para reencontrarse después de aproximadamente 20 años sin verse.
La joven llegó acompañada por su madre y, en un primer momento, la intervención se desarrolló en salas separadas. Durante la reunión, explicó cuáles eran sus necesidades, cómo era su carrera y por qué había recurrido a esa instancia. Por su parte, el padre realizó un ofrecimiento concreto y pidió poder hablar con su hija.
Ante esa situación, las defensoras intervinientes les propusieron compartir un espacio a solas, sin abogados de por medio. Ambos aceptaron y se sentaron juntos en una de las salas del Centro Integral de Métodos Autocompositivos de Resolución de Conflictos (CIMARC).
El encuentro se prolongó durante un tiempo considerable. Cuando las profesionales volvieron a ingresar, encontraron a padre e hija abrazados y llorando.
Según explicó una de las representantes de la Defensa Pública, esos minutos, que fueron posibles a partir de una necesidad concreta de la joven para continuar sus estudios, abrieron una posibilidad para recomponer el vínculo familiar.
Durante la reunión, ambos intercambiaron sus números de celular y acordaron coordinar un encuentro para tomar un café. De acuerdo con lo informado por las defensoras, ese contacto comenzó a sostenerse desde que salieron de la mediación.
En cuanto al reclamo económico, las partes acordaron que el padre destinará un porcentaje del beneficio previsional que percibe. Para instrumentar lo convenido, se dispuso la apertura de una cuenta judicial y se ofició a la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) para que se realice la retención voluntaria acordada en concepto de prestación alimentaria para su hija.






