Sociedad
Nuevo acuerdo salarial en el frigorífico J.J. Gómez
Es el segundo incremento en lo que va del año. En todo el período el aumento alcanzará el 50%.

Los trabajadores del frigorífico JJ. Gómez van a recibir un segundo aumento de sueldo en lo que va de 2017. Al 30% que se aplicó sobre los haberes de enero, ahora se acordó otorgar un 20% de incremento, lo que lleva el salario de bolsillo del trabajador inicial a $12.600.
El aumento fue una propuesta efectuada desde el Consejo de Administración y analizada entre todos los integrantes de la Cooperativa, sistema que tiene algunas particularidades respecto de otros, como es la participación de sus miembros en las decisiones, el reparto de utilidades y porcentajes destinados a capitalización e inversiones.
De este modo, se llegará a un aumento del 50% a lo largo de este año, lo que va a redundar que el salario de los más antiguos trepe a $28.700. Pero, además, se resolvió dar un beneficio salarial extra en reconocimiento a quienes sostuvieron la lucha por la recuperación de la planta.
Hubo un grupo inicial de 16 asociados que pasaron dos años y medios sin cobrar un solo centavo. A esos trabajadores, el día que resuelvan emprender otro camino laboral o jubilarse, se les van a pagar 15 sueldos del monto de su último haber (unos $28.000, por ejemplo) como compensación. Hay otros empleados por su parte, que igualmente tuvieron que atravesar la época de los ingresos magros y amenazas de desalojo, y que tiene 15 años de antigüedad o más, que también recibirá un reconocimiento en caso de migrar a otros destinos o llegar a la jubilación: 5 meses de sueldo.
“Es una forma de reconocerlos. Me parece poco, pero es lo que se puede”, manifestó Felipe Gerbán, presidente de la Cooperativa de Trabajo J.J. Gómez, que administra la ex Fricader.
Aclaró que “acá los trabajadores son socios” y en ese marco se realizará el próximo 21 de julio una asamblea para tratar los balances y resolver la forma de distribución de utilidades. Es en este ámbito donde en los últimos 3 años se resolvió que la distribución sea de un sueldo completo por trabajador, “lo que hace un aguinaldo”.
La evolución del frigorífico permitió que sólo en los últimos 3 años se registraran utilidades y se revirtiera la difícil situación económica y financiera de los inicios. “También se resuelve (en las asambleas), qué parte va a la capitalización, a las inversiones”, remarcó Gerbán, quien estimó en “más de un millón de pesos al mes”, lo que se invierte en la planta tanto en nuevas obras, como en compra de viene y en mantenimiento.
Vale recordar que en los últimos días se instalaron y ya están en funcionamiento los nuevos «palcos» de acero inoxidable, que vinieron a reemplazar los originales que tenían una base de cemento, y por lo tanto ya estaban desgastados. Son los lugares donde se ubican durante la faena los empleados en las diferentes etapas. Estos facilitan la limpieza diaria y son más cómodos para el personal. Está inversión forma parte de un plan de actualización de toda la planta.
En cuanto a la gestión ambiental, se están construyendo dos piletas de decantación. Una para recoger el agua de la faena y otra en la zona de corrales. Se hará una separación de sólidos y un posterior tratamiento de efluentes.
Todos estos avances, y las decisiones de reinvertir utilidades, son temas que se tratan en las habituales reuniones de los asociados de la cooperativa y en las reuniones generales con el personal.
Roca
El Hospital de Roca modernizó su sala de radiología
Esta tecnología de vanguardia reemplaza al equipamiento que prestaba servicio desde hace más de 26 años.

El Hospital Francisco López Lima dio un salto cualitativo en materia de diagnóstico por imágenes tras la adquisición e instalación de un nuevo equipo de rayos X y un Sistema Digital Directo de RX convencional. Esta tecnología de vanguardia reemplaza al equipamiento que prestaba servicio desde hace más de 26 años.
En el marco del plan de modernización hospitalaria que lleva adelante el Ministerio de Salud, el Hospital de General Roca renovó integralmente su capacidad de respuesta en diagnóstico radiológico. La incorporación de este sistema digital directo no solo optimiza la calidad de las imágenes, sino que redefine los estándares de seguridad y rapidez para los pacientes rionegrinos.
Entre los beneficios más destacados de esta tecnología se encuentran la menor exposición a la radiación, que el nuevo sistema reduce la incidencia de radiación ionizante entre un 50% y un 80% en comparación con los equipos convencionales. Gracias a la nitidez de la captura, ya no son necesarias exposiciones reiteradas para obtener una imagen clara.
Además, al ser un proceso digital, los diagnósticos son fidedignos y se obtienen en menor tiempo, agilizando el flujo de atención en la sala de guardia y consultorios.
Otro de los beneficios es que el sistema elimina el uso de películas y líquidos reveladores, lo que se traduce en un ahorro de costos operativos y una eliminación total de desechos químicos contaminantes.
Tecnología única para estudios complejos
Más allá de la radiología convencional, este nuevo equipo cuenta con un software especializado que permite realizar estudios de alta complejidad, tales como:
Espino-gramas: unión de imágenes para visualizar la columna completa (desde el cuello hasta la pelvis) en una sola placa, fundamental para el tratamiento de la escoliosis.
Medición de miembros inferiores: visualización panorámica de huesos largos para detectar asimetrías óseas desde la cadera hasta el tobillo.
Impacto regional
La actualización de la sala de radiología no solo beneficia a los habitantes de General Roca, sino que fortalece la red sanitaria de todo el Alto Valle. Con esta inversión, el Hospital «Francisco López Lima» se posiciona a la vanguardia tecnológica, garantizando un servicio de salud pública más eficiente, seguro y preciso para toda la comunidad.
Sociedad
Pidió gasoil y le cargaron nafta: Tendrán que compensar los daños en el vehículo
El error ocurrió en una estación concesionada de la región y derivó en fallas mecánicas y un reclamo judicial.

Pidió gasoil para una camioneta diésel, pero en el surtidor le cargaron nafta. A las pocas cuadras el motor empezó a fallar y el conductor volvió de inmediato a la estación para reclamar. Ese error en la carga activó un traslado al taller y, más tarde, un nuevo desperfecto en plena ruta. El episodio terminó en un juicio por daños y perjuicios en Cipolletti con una sentencia favorable al dueño de la Mitsubishi Montero.
Según surge del fallo, el hecho ocurrió en una estación de servicio concesionada de la región. La persona que conducía el vehículo solicitó expresamente gasoil, aunque la factura acreditó que se despachó nafta. Tras advertir fallas en el funcionamiento, regresó al lugar y efectuó el reclamo. Desde la estación se informó que se harían cargo del inconveniente y se dispuso el traslado del rodado a un taller mecánico.
En ese primer ingreso al taller se realizaron tareas de vaciado y limpieza del sistema de combustible, además de la carga del combustible correspondiente. El vehículo regresó a la estación y fue retirado por su titular, quien firmó una constancia vinculada a los trabajos realizados. Sin embargo, el conflicto no terminó allí.
De acuerdo con la versión expuesta en el expediente, tiempo después el vehículo volvió a presentar fallas mientras circulaba en la Ruta Provincial N° 65, en cercanías de Fernández Oro. Ante esa situación, el conductor intentó comunicarse con personal de la estación y, al no obtener respuesta inmediata, recurrió a un tercero para recibir asistencia. Luego llevó la camioneta a otro taller mecánico, donde se efectuó un nuevo diagnóstico y reparaciones más amplias.
La estación de servicio reconoció que existió una carga errónea de combustible, aunque sostuvo que el pedido efectuado por el cliente había generado confusión. Aun así, afirmó que asumió los costos del primer traslado, de la descontaminación y de una segunda intervención posterior, que incluyó el cambio de determinadas piezas, todo sin cargo para el usuario. También destacó que en ambas oportunidades el vehículo fue retirado en marcha y con constancias firmadas de conformidad.
Durante el proceso judicial declararon mecánicos que intervinieron en las reparaciones y personal de la estación. Un taller explicó el procedimiento habitual ante una contaminación de combustible y sostuvo que, tras la limpieza, el rodado no presentó fallas. El otro taller describió un cuadro distinto, con componentes afectados y la necesidad de trabajos adicionales. El expediente incorporó documentación, testimonios y registros que dieron cuenta de ambas intervenciones.
Al analizar el caso, el juez encuadró el conflicto dentro de una relación de consumo y aplicó la Ley de Defensa del Consumidor. El fallo tuvo por acreditado el hecho central: se suministró un producto distinto al solicitado, lo que constituyó una prestación defectuosa del servicio. El magistrado remarcó que el control de la operación de carga recae en quien la ejecuta y que la estación debía extremar los cuidados por tratarse de un producto riesgoso.
Uno de los puntos clave fue la relación entre el error inicial y los daños posteriores. La sentencia señaló que no se produjo una pericia mecánica que permitiera establecer con precisión el alcance técnico de la contaminación ni la causa exacta de las fallas detectadas tiempo después. Frente a esa falta de prueba concluyente, el juez aplicó el principio de interpretación favorable al consumidor cuando subsisten dudas razonables.
Con ese criterio, el Poder Judicial responsabilizó a la estación de servicio por los daños materiales acreditados y reconoció un resarcimiento por las molestias y padecimientos derivados del episodio. Por eso la firma Servicios Cipolletti S.R.L deberá indemnizar al cliente. El fallo es de primera instancia y no está firme porque puede ser apelado.
Roca
Controles de tránsito en Roca: 38 vehículos retenidos y 14 alcoholemias positivas en una semana
Las multas por alcoholemia positiva pueden superar los 3 millones de pesos.

La Dirección de Tránsito del Municipio de General Roca informó los resultados de los controles vehiculares realizados durante la última semana en distintos puntos de la ciudad, en el marco de los operativos preventivos habituales.
Entre el lunes (02/02) y el domingo (08/02), los inspectores municipales confeccionaron 114 actas de infracción. En ese período se detectaron 14 casos de alcoholemia positiva, lo que motivó la retención de 10 vehículos. Sumadas a otras 28 retenciones por diferentes infracciones, el total de rodados retenidos ascendió a 38, entre motos y automóviles.
Las infracciones más reiteradas fueron la falta de licencia habilitante y de seguro, ambas consideradas faltas graves por la normativa vigente.
En ese sentido, recordaron que en la ciudad rige la Ordenanza 5020/23 de Alcohol Cero al Volante, que prohíbe conducir con cualquier graduación alcohólica en sangre. Las sanciones por incumplir esta norma van de 1.000 a 3.000 USAM, lo que equivale a montos de entre $1.200.000 y $3.600.000, según la tarifaria vigente, además de la inhabilitación de la licencia de conducir.






