Judiciales
Finalizó en Roca el primer juicio oral y público con el nuevo Código Procesal Penal
Con los alegatos de clausura, terminó el primer juicio oral y público realizado en Roca bajo las pautas del nuevo Código Procesal Penal.

El veredicto del Tribunal de Juicio, con la explicación básica de la decisión judicial, se conocerá este viernes 13 de octubre a las 12, en tanto que la lectura de la sentencia completa se realizará dentro de los cinco días posteriores. Tal como indica el nuevo Código, en caso de que el imputado sea declarado culpable se deberá realizar rápidamente un segundo juicio, esta vez para definir el monto de la pena que corresponda aplicar.
Se trata de la investigación de una tentativa de robo calificado del cual resultaron víctimas un matrimonio y sus tres hijos menores de edad, además de un empleado de la familia. El robo ocurrió en la zona de chacras de Roca el pasado 6 de julio. A finales de ese mes, durante un allanamiento, el imputado fue detenido en el marco de la investigación policial de varios hechos. El caso se rigió con las normas del nuevo Código Procesal a partir de la audiencia de control de acusación, por lo que desde entonces todas las instancias se analizaron en audiencias orales y públicas videogabadas y sin expediente de papel.
La acusación estuvo a cargo de la fiscal Silvana García, quien pidió en su alegato un veredicto condenatorio, mientras que la defensa correspondió al abogado particular Mariano Gabriel Baraldi, quien solicitó la declaración de inocencia.
El Tribunal de Juicio que deberá dictar el veredicto está integrado por los jueces del Foro María Evelina García Balduini, quien presidió el Tribunal, y sus pares Oscar Gatti y Alejandro Pellizzon. La primera audiencia se realizó el viernes 6 de octubre; la segunda el lunes 9 y los alegatos de clausura se expusieron este martes.
Como indica el nuevo procedimiento, en el inicio del debate la Fiscalía expuso su alegato de apertura, presentando el caso al Tribunal y anticipando su prueba y sus expectativas con respecto al juicio. Luego fue el turno del alegato inicial de la defensa, que propugnó la inocencia del imputado, y así se dio paso a la instancia de examen y contraexamen de los primeros cuatro testigos, todos ellos víctimas directas del hecho investigado. Sus relatos fueron respaldados con mapas y fotografías, reproducidos en una pantalla que se expuso ante el Tribunal y el público.
En la segunda jornada fueron examinados otros cuatro testigos y además el Tribunal desestimó un planteo de nulidad que había formulado la Defensa en la primera audiencia. Finalmente hoy declaró el último testigo, el acusado brindó declaración indagatoria declarándose inocente y se expusieron los alegatos de clausura del debate.
El hecho
De acuerdo con la acusación, el intento de robo ocurrió alrededor de las 22:45 en la vivienda de las víctimas. La mujer, los tres hijos y el sereno de la chacra se encontraban en la cocina, mientras que el marido descansaba en una habitación. Cuando la mujer salió al patio trasero a sacar la basura, junto con el sereno y uno de los niños, dos sujetos que portaban armas de fuego -uno de los cuales habría sido el imputado Francisco Daniel Reyes, actualmente detenido- saltaron el cerco perimetral y los apuntaron con las armas. La mujer pudo ingresar rápidamente a la casa con el niño, trabó la puerta y alertó al esposo, mientras resguardaba a los dos hijos menores en un baño.
Uno de los autores, presuntamente Reyes, logró entrar a la vivienda tras romper la puerta de una patada. Una vez en la cocina apuntó con el arma a la hija mayor de la familia y en ese instante intervino el padre, quien se abalanzó sobre el agresor, iniciándose un forcejeo. En ese contexto, la mujer logró tomar un palo con el que golpeó al desconocido.
Efectuando al menos dos disparos, el otro sujeto también ingresó a la vivienda y finalmente ambos huyeron por una puerta trasera, realizando más disparos para no ser perseguidos.
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Identificaron al joven que fue asesinado a tiros en la zona oeste de Roca
La investigación busca determinar cómo ocurrió el crimen, identificar a los responsables y localizar las armas que habrían sido utilizadas.

Un joven de 19 años fue asesinado durante la noche del jueves (14/08) en la zona oeste de General Roca, luego de recibir múltiples disparos de arma de fuego. La víctima fue identificada como Diego Nicolás Gutierrez, quien murió como consecuencia de las heridas provocadas durante el ataque.
El hecho ocurrió dentro de la jurisdicción de la Comisaría 47° y es investigado por el Ministerio Público Fiscal, bajo la coordinación de la fiscal Verónica Villarruel.
En la escena trabajaron integrantes de la Fiscalía de Turno, el Gabinete de Criminalística, la Unidad Operativa del Ministerio Público, la Policía de Río Negro y la Brigada de Investigaciones.
El cuerpo del joven fue trasladado a la Morgue Judicial de General Roca, donde profesionales médicos realizarán la autopsia para determinar con precisión la causa y las circunstancias del fallecimiento.
Mientras tanto, los investigadores continúan con distintas diligencias para reconstruir lo ocurrido, identificar a los responsables del homicidio y avanzar en la búsqueda de las armas utilizadas en el ataque.
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Acusan a un hombre de enviar mensajes y audios sexuales a una adolescente
La Fiscalía sostuvo que el imputado contactó a la víctima entre julio y agosto de 2025 y le envió mensajes y audios de contenido sexual, sabiendo que era menor de edad.

El Ministerio Público Fiscal formuló cargos contra un hombre por el delito de acoso sexual infantil, en una causa en la que se investiga el contacto que habría mantenido con una adolescente a través de WhatsApp y el envío de mensajes y audios de contenido sexual.
La audiencia se realizó este viernes (14/08) en el Foro Penal de General Roca. La fiscal adjunta Daniela Espinoza Sagredo detalló que los hechos investigados ocurrieron entre julio y agosto de 2025.
Según la acusación, el hombre se comunicó con la adolescente mediante WhatsApp y le envió mensajes y audios de contenido sexual, a sabiendas de que se trataba de una menor de edad. La calificación legal propuesta es acoso sexual infantil en carácter de autor.
La investigación comenzó luego de que la madre de la joven escuchara a su hija hablar por teléfono con una persona desconocida, a quien le brindaba información sobre sus rutinas y horarios. Ante esta situación, la mujer realizó la denuncia penal que dio inicio a las actuaciones judiciales.
Como principal evidencia, la Fiscalía presentó un informe técnico de la Oficina de Investigación en Telecomunicaciones. El análisis de los teléfonos del imputado y de la víctima permitió identificar más de 1.000 páginas de registros, conversaciones y archivos de audio que sustentan la acusación.
El legajo también incorpora el acta del allanamiento realizado en la vivienda del imputado, en Cipolletti, y un informe de la Oficina de Atención a la Víctima. Este último documento explicó las razones técnicas por las cuales no fue posible realizar una entrevista en Cámara Gesell a la adolescente. Además, se anexó como prueba el Certificado Único de Discapacidad de la menor.
Durante la audiencia, la defensa del acusado, a cargo del abogado Pablo Barrionuevo, no presentó objeciones formales a la imputación, aunque señaló que discutirá la interpretación que la Fiscalía realiza de los mensajes. El imputado, por su parte, hizo uso de su derecho constitucional y optó por no declarar.
Tras escuchar a las partes, el juez de Garantías Gustavo Quelín dio por iniciada la etapa de investigación penal preparatoria por un plazo de cuatro meses.
¿Qué es el grooming?
El grooming es una forma de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes en el entorno digital, mediante la cual una persona adulta establece contacto con fines sexuales a través de medios tecnológicos, utilizando estrategias de engaño, manipulación y sometimiento emocional.
En Argentina, el delito de grooming está tipificado en el artículo 131 del Código Penal y contempla una pena de prisión de seis meses a cuatro años.
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Negó ser el padre, murió durante el juicio y una prueba de ADN confirmó la paternidad
Antes de su fallecimiento, los progenitores habían firmado un acuerdo sobre distintos aspectos, entre ellos el nombre con el que quedaría inscripta la niña.

La búsqueda de una madre por la identidad de su hija comenzó con una respuesta negativa. Cuando la niña tenía cuatro meses, la mujer le comunicó al hombre con quien había mantenido una relación que era el padre. Él rechazó esa posibilidad. Le dijo que tenía un problema orgánico que le impedía tener hijos. Con ese argumento, no asumió la paternidad.
Frente a esa negativa, la mujer inició un recorrido para que su hija tuviera reconocida su identidad y su vínculo paterno. Recurrió al Poder Judicial y, en representación de la niña, promovió una acción de filiación. De esta manera, el fuero de Familia de Villa Regina ordenó una prueba genética para determinar si existía el vínculo biológico.
Antes de que el proceso llegara a una sentencia, el hombre falleció. La mujer informó su muerte en y presentó el acta de defunción. También acompañó un acuerdo que ambos habían firmado unos meses antes. Allí habían establecido, entre otras cuestiones, el nombre con el cual quedaría inscripta la niña.
Durante el trámite judicial se ordenó una extracción de muestras y el análisis molecular de ADN. La pericia del Laboratorio Regional de Genética Forense del Poder Judicial de Río Negro determinó una probabilidad de vínculo biológico de paternidad superior al 99,99998 por ciento. El resultado no recibió objeciones de las partes.
El fallecimiento del hombre no impidió que el expediente continuara. Se suspendió la tramitación y se citó a sus herederos. Luego se ordenó la publicación de edictos y, ante la eventual existencia de sucesores, se designó un Defensor de Ausentes. La Defensoría Oficial asumió esa representación. Antes de la sentencia, el Defensor de Menores e Incapaces dictaminó que correspondía hacer lugar a la acción de filiación.
Con la prueba genética como elemento central, el fuero de Familia tuvo por acreditado que el hombre era el progenitor biológico de la niña. La sentencia destacó el valor de este tipo de estudios para establecer la denominada verdad biológica y señaló que el resultado obtenido aportaba una certeza casi absoluta sobre la paternidad.
El fallo también hizo lugar a la incorporación del apellido paterno. De acuerdo con lo que los progenitores habían pactado antes del fallecimiento del hombre, la niña llevará un apellido compuesto, primero el materno y luego el paterno.
La jueza ordenó librar oficio y testimonio al Registro Civil para que se modifique la inscripción correspondiente y dispuso que las costas del proceso sean soportadas en el orden causado.





