Sociedad
En fotos: La Beriso cerró la primer gran noche de la Fiesta de la Manzana
Mirá la galería de fotos de la jornada inicial de la FNM 2018.
Con un show impresionante y ante miles de espectadores, La Beriso cerró la primer noche de la Fiesta Nacional de la Manzana. Antes, sobre el escenario mayor, pasó Fiero, Rino Rafanelli, Eskulapio y Siete Remedios.
Por su parte, en la globa Nuestros Artistas, se vieron espectáculos que fueron ovacionados por muchísimo público que se acercó a disfrutar de los músicos regionales. Abrió la noche Abril, luego siguieron Pedro Aedo, Jonathan Ceballes, Zampal, José Guajardo y cerró Ringo Roos.
La conducción del escenario central estuvo a cargo de Teté Coustarot y Hugo Revol, quienes animarán también las dos jornadas siguientes. Además, en la noche de rock estuvo Patricio Fuentealba.
La jornada de este sábado continuará con:
Escenario Mayor
21.30: Orquesta Sinfónica de Río Negro junto al Grupo de Rock de la Fundación Cultural Patagonia
La Historia del Rock -segunda parte- vuelve al escenario mayor de la FNM 2018 luego del éxito logrado en la edición 2017, presentando “Historia del Rock Argentino (Parte II)”.
Los arreglos son responsabilidad de Gerardo Gardelín, reciente ganador del Premio Ace a la Mejor Dirección Musical por la obra “Sugar”. La Orquesta Sinfónica dirigida por el maestro Fabrizio Danei, está integrada por más de cuarenta músicos. Por su parte, el Grupo de Rock de la Fundación Cultural Patagonia está compuesto por Guillermo Pérez y Ángel Pino (guitarras y voz); Sebastián Mozzoni (bajo y voz); y Cristian Vallejos (batería).
Los cantantes invitados serán Alfonsina Magariño, Luis Andrade, Pablo Aristimuño, Fabricio Buret, Enrique Caneo y Teo Deveaux.
Nahuel Pennisi
Guitarrista, compositor y cantante autodidacta. Nació en Buenos Aires el 19 de octubre de 1990. A sus 4 años comenzó a tocar melodías en un teclado. Luego lo hizo en el bajo, apoyándolo sobre su regazo debido a la diferencia de magnitud entre el instrumento y su cuerpo. Por último, hizo de la guitarra una parte de él, desarrollando una técnica personal. Nahuel es ciego.
Cuando tenía 16 años y, mientras cursaba el secundario, empezó a trabajar como músico callejero. Al terminar la escuela se dedicó de lleno a la música, lo cual dio sus frutos.
En 2009 participó por primera vez en el Festival de Folklore de Cosquín. Así conoció a Luis Salinas y tocó con él en sus conciertos. En 2012 graba su disco debut independiente: “Nahuel Pennisi, el Sueño de la Canción”.
En octubre de 2015 consigue un contrato en el sello Sony Music. El 11 de diciembre sale a la venta “Primavera”. Contiene 13 canciones de Nahuel y compositores amigos y dos versiones: “El Necio”, de Silvio Rodríguez y “Oración del Remanso”, del rosarino Jorge Fandermole. En el primer sencillo homónimo participa Franco Luciani en armónica. Además colaboraron Teresa Parodi, Chango Spasiuk, Luis Salinas y Tery Langer (Carajo).
El 29 de abril de 2016 presenta en vivo “Primavera” en el ND Teatro. Este material se llevó una nominación en los premios Latin Grammy como Mejor Álbum Folklórico. Allí, en Las Vegas, Nahuel subió al escenario y tocó “Primavera”, dejando perpleja a la audiencia.
El 4 de agosto de 2017 lanza “Feliz”, segundo álbum, presentado en vivo en el Teatro Ópera el 16 de octubre, con un invitado de lujo: Abel Pintos. El nuevo LP cuenta con 14 canciones y una colaboración: Niña Pastori en “Somos”. El 27 de noviembre es declarado “Personalidad Destacada de la Cultura” por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
Elección y coronación de la Reina Nacional de la Manzana
Cristian Castro
Christian Sainz Valdés Castro nació en la Ciudad de México, el 8 de diciembre de 1974. Es un cantautor y actor mexicano, hijo de los actores Verónica Castro y Manuel “El Loco” Valdés, y sobrino de los también actores Ramón Valdés (conocido por encarnar a Don Ramón en El Chavo del 8) y Germán Valdés “Tin-Tan”. De herencia familiar eminentemente artística, es también sobrino por parte de madre de José Alberto “El Güero” Castro, conocido productor de telenovelas de Televisa.
Como fruto de un romance que no se extendió en el tiempo Cristian creció en el núcleo de su familia materna donde, impulsado por el hábitat artístico que lo rodeaba, comenzó desde muy temprana edad a incursionar en las artes a través de la actuación. Finalmente se decantó por el canto, decisión que lo consagró a nivel internacional.
Ha cosechado una gran cantidad de éxitos, entre ellos 29 primeros lugares en el ranking Top Latin Songs, lo que le valió el reconocimiento como el 3.er cantante de habla hispana más destacado de la historia de Billboard, logrando, hasta la fecha, vender cerca de 30 millones de discos alrededor del mundo y haciéndose acreedor de más de 65 discos de oro y 31 discos de platino, entre otros tantos honores.
Globa Nuestros Artistas de la Fiesta de la Manzana 2018
Conducen: Flavia Giordanella y Marcelo Chagumil.
21.30 Apertura
21.45: Orquesta Típica Municipal (General Roca)
La Orquesta Juvenil Municipal de Tango, viene desarrollando sus actividades desde abril del año 2016. El propósito de sus actividades es brindarle a sus integrantes los conocimientos necesarios para tocar tango, a la vez que pretende ser un espacio de socialización y difusión del tango. El repertorio que abarca, tiene la finalidad de recorrer la historia de las orquestas típicas, tomando como elemento de estudio y aprendizaje los yeites que fue desarrollando el tango. Ha participado en diferentes actividades, en la ciudad de General Roca y la región.
En septiembre de 2016 participaron de un encuentro de Orquestas Escuela de Tango en la ciudad de Bahía Blanca, recibiendo muy buenas devoluciones del público por el trabajo desarrollado durante el año.
En septiembre de 2017 participó del Encuentro de Orquestas de Tango de Formación, que se desarrolló en la ciudad de Neuquén, compartiendo actividades con el Ensamble Rubén Juárez, de la Escuela Superior de Música, y la Orquesta Típica en Conserva de Bahía Blanca.
Yamila Herlein y Lucas Martín (General Roca)
La pareja de profesores del Taller municipal de folklore “El Esquinazo” se presentan en esta oportunidad para acompañar con sus coreografías los tangos interpretados por la Orquesta Municipal.
22.15: Songolongo (General Roca)
Se formó a mediados del 2010 en esta ciudad y, desde entonces ha recorrido con éxito gran cantidad de escenarios locales, regionales y nacionales.
Gracias a su propuesta musical (que encuentra sus bases en ritmos del folklore latinoamericano como la cumbia, songo, guajira, salsa, candombe, chacarera, bossa, tinku, saya, huayno, etc. y se fusiona con ska-reggae, disco y un poderoso sonido rockero) y una puesta en escena profesional y dedicada, la banda se ha hecho de un público que lo acompaña masivamente.
Además de la propuesta musical, Songolongo integra en su puesta distintas disciplinas del arte, logrando un trabajo desarrollado no solo por los músicos y operadores técnicos, sino también por artistas plásticos, audiovisuales, artesanos y, en algunas oportunidades actores y actrices.
La banda está integrada por Lucía Suárez (voz y accesorios); Emiliano González (batería y percusión); Federico Moccera (guitarra); Matías Medus (guitarra y charango); Fernando Espinoza (bajo); Brian Mardones (flauta traversa, sikus, quena, zanka, melódica).
22.45: FlashDance (General Roca)
“Vas a volver sobre tus pasos…” fue la frase que dio inicio a la banda FlashDance Disco Fever a mediados del año 2007. Fue en una presentación de alumnos que asistían a una escuela de música en General Roca, donde había sido invitado el cantante Bruno Martínez para darle voz a unos temas de música retro. Mientras éste interpretaba “The Logical Song” de la mítica banda Supertramp, y como si fuese un capricho del destino, dentro del público se encontraba Alberto de la Rosa (bajista y coros) quien escuchaba atentamente el espectáculo. Luego en una breve charla, coincidieron en comenzar una banda de música Retro Internacional. Su primer tecladista fue el hijo de Alberto, Ezequiel de la Rosa, quien por motivos de continuar sus estudios en otra ciudad, debió alejarse del proyecto. Fue el cantante quien se contactó con un tecladista que había participado en otros tiempos con él y así Gonzalo Garro (teclado y coros) se convertiría en el nuevo integrante. En búsqueda de un sonido que los caracterice, músicos de la zona compartirían escenario temporalmente hasta la llegada de Mauricio Inzunza (guitarra principal y coros) y Leandro Núñez (batería electrónica), quienes le darían ese estilo deseado.
23.15: Pachamama (Neuquén)
Esta agrupación musical está conformada por los hermanos Alberto “Tito”, Claudio y Carlos Gutiérrez Gurnovic, junto a Lautaro Gutiérrez Calderón y Carlos Carrasco Chavez, donde cada uno toca un sin fin de instrumentos de cuerdas, vientos y percusión.
Su trayectoria comenzó hace más de 25 años, con un bombo, una guitarra y un charango, con el padrinazgo de Jaime Torres. Con el transcurrir de los ensayos y recitales, el grupo fue integrando distintos instrumentos.
23.45: Lucila Special (General Roca)
Lucila Special, “Rockeando la posverdad”, es la nueva alternativa musical que suma otras disciplinas del arte bajo el concepto de intervención cultural en cada una de sus presentaciones. La nueva formación de la banda presenta a Fernando Rodríguez (voz líder); Lieza Solaro y Guillermo Galíndez (guitarras), Pablo Pelletieri (bajo eléctrico), Juan David Salas (armónica) y Guillermo Ochonga (sistema de pies y manos).
00.15: Sonideros (General Roca)
Sonideros del Tropicoquimbo es una agrupación que surge a principios del año 2017, en nuestra ciudad, Proyecto de música tropical cuyo objetivo es hacer cumbia colombiana, reviviendo clásicos internacionales de la década del 50 en adelante. Además del ritmo de cumbia y sus derivados, dentro del repertorio se encuentran ritmos latinos como el son, la plena, bomba, rumba, entre otros, que junto con el bajo, el piano y las poderosas melodías del acordeón crean una música con mucho sabor.
El grupo está formado por músicos que vienen trabajando juntos hace más de 7 años en diferentes proyectos, hoy con una gran puesta en escena y excelente presencia. Carlos Gauna (voz); Ezequiel Torrez (acordeón y voz); Juan Gauna (timbaletas); Angel Torres (bajo); Pablo Quezada (piano eléctrico); Gabriel Sotelo (güiro); Luis Muñoz (congas); y como músico invitado Álvaro Pérez (trompeta y voz).
00.45: La Huella (General Roca)
Hay algunos que dicen que la vida sin música sería un error. Con la música como bandera, los primeros días de enero del 2015 pintó sobre los corazones de estos jóvenes músicos, la ilusión de permitirse soñar.
Esta agrupación está conformada por Maxi Castillo, Mario Galarza, Maximiliano Benegas, Juan Castillo, Fabio Galarza, Marcos Railaf, Daniel Cifuentes; en danzas Cintia Lemarchand, Tatiana Barroso, Cintia Muñoz, Sergio Nova y Lautaro Muñiz.
Sociedad
Nostalgia táctil: Por qué lo analógico seduce a la Gen Z
Vinilos y cámaras analógicas regresan por estética, ritual y desconexión. Claves culturales y prácticas para entender la tendencia.

Durante años parecía que lo digital ganaría por completo. Música en streaming, fotos infinitas en el móvil y contenido que se consume a velocidad de scroll. Sin embargo, entre parte de la Generación Z ha vuelto a crecer el interés por objetos analógicos como el vinilo y las cámaras de carrete. No es solo nostalgia “prestada”; es una respuesta cultural a un entorno donde todo es inmediato, reversible y, a veces, demasiado parecido.
En España, este retorno se nota en mercadillos, tiendas especializadas y redes sociales donde lo analógico se convierte en estética y en ritual. En una vida con tantas pantallas, hay quien alterna formatos sin pensarlo demasiado: escuchas una playlist, subes una story y, en otro momento, entras desde el móvil a un servicio digital como Runa Casino Movil. Precisamente por eso lo analógico destaca: no compite por rapidez, compite por experiencia.
El valor del ritual: hacer algo más lento para sentirlo más
El vinilo obliga a detenerse. Elegir un disco, sacarlo de la funda, colocar la aguja y escuchar un lado completo cambia la relación con la música. No es “me gusta esta canción”, es “me quedo con este álbum”. Para una generación acostumbrada a saltar de estímulo en estímulo, esa lentitud puede ser atractiva porque devuelve intención.
Con la fotografía analógica pasa algo parecido. Cargar el carrete, medir luz, disparar sin ver el resultado y esperar el revelado convierte la imagen en un objeto con historia. Ese proceso no es eficiente, pero sí significativo. Para muchos, el valor está en la experiencia, no en la productividad.
Saturación digital y deseo de “algo real”
La Gen Z no es anti-tecnología; es hiper-digital. Precisamente por eso conoce sus costes: notificaciones constantes, comparación social, sensación de estar siempre “dentro” de internet. Lo analógico ofrece una pausa tangible. Un vinilo no vibra, una cámara no te pide actualizar, una foto revelada no se edita cien veces.
En España, donde gran parte del ocio pasa por el móvil, lo analógico funciona como micro-desconexión. No se trata de rechazar lo digital, sino de equilibrar. Tener un objeto físico —disco, carrete, álbum— puede sentirse como recuperar control frente a un mundo de contenidos que desaparecen en un feed.
Estética y pertenencia: lo analógico como lenguaje visual
También hay un factor de identidad. El sonido del vinilo y el grano del carrete han vuelto como estilo. Lo “imperfecto” se interpreta como auténtico: ruido de aguja, colores apagados, flashes duros, encuadres espontáneos. En redes, esa estética se distingue de la imagen pulida del móvil y transmite personalidad.
Además, hay comunidad. Coleccionar discos, ir a tiendas, intercambiar recomendaciones, asistir a ferias o revelar en un laboratorio crea espacios sociales que no dependen de un algoritmo. En ciudades españolas, estas escenas son pequeñas pero constantes, y encajan bien con una generación que busca experiencias compartidas fuera de la pantalla.
| Aspecto | Digital (streaming/móvil) | Analógico (vinilo/carrete) |
| Acceso | Inmediato e ilimitado | Más limitado y deliberado |
| Experiencia | Rápida, fragmentada | Lenta, ritualizada |
| Resultado | Reversible y editable | Más “final”, con historia |
| Relación con el objeto | Casi inexistente | Física y coleccionable |
| Valor social | Algoritmos y feeds | Tiendas, ferias, comunidad |
Esta comparación ayuda a entender por qué no es una guerra entre formatos. Es una búsqueda de sensaciones distintas según el momento.
Economía y mercado: segunda mano, ediciones y accesibilidad
Hay un punto práctico: el mercado de segunda mano ha facilitado la entrada. En España, encontrar vinilos usados o cámaras básicas es más fácil que hace años, y existen tiendas y plataformas que mueven inventario constantemente. También han crecido las ediciones especiales y los relanzamientos, porque la industria ha visto que hay demanda.
Aun así, no todo es barato. Los vinilos nuevos pueden ser caros, y revelar carretes no es un hobby “gratis”. Parte del atractivo está precisamente en eso: pagar más por una experiencia que dura y que se aprecia. Para algunos Gen Z, es una forma de consumo más consciente: menos cantidad, más significado.
Por qué esta tendencia encaja con la Gen Z
La Gen Z busca control, identidad y experiencias que no dependan solo de pantallas. Lo analógico ofrece límites naturales: un disco termina, un carrete tiene 24 o 36 fotos, el revelado tarda. Esos límites reducen el exceso. Y cuando hay exceso, la creatividad y el disfrute se diluyen.
Vinilo y fotografía analógica también aportan algo que se ha vuelto valioso: paciencia. En una era de inmediatez, esperar y cuidar un proceso puede sentirse como bienestar. No es nostalgia por un pasado vivido, sino un tipo de calma que se puede elegir en el presente.
Si quieres probar lo analógico, empieza pequeño: un vinilo de un álbum que te guste de verdad o una cámara sencilla de segunda mano; lo importante es disfrutar el ritual, no coleccionar por coleccionar.
Sociedad
Conquistando rutas salvajes: 3 funciones clave que debe tener tu reloj para ciclismo de montaña
No se trata de tener el más caro, sino el que realmente te salve el día cuando estés en medio de la nada.

Para cualquiera que haya sentido la adrenalina de bajar por un sendero estrecho o la satisfacción de coronar una cima técnica, sabe que el ciclismo de montaña (o MTB, como solemos decirle) es un mundo aparte. Aquí no solo luchas contra tus propios pulmones, sino contra el terreno, las piedras sueltas y, a veces, contra el sentido de la orientación.
Hace unos años, lo máximo a lo que aspirábamos era a un cuentakilómetros de cable que solía romperse con la primera rama. Pero hoy, la tecnología ha cambiado las reglas del juego. Si estás pensando en jubilar tu viejo equipo, hay tres funciones que son «no negociables» en un reloj para ciclismo de montaña moderno. No se trata de tener el más caro, sino el que realmente te salve el día cuando estés en medio de la nada.
1. Un GPS que no te abandone entre árboles y cañones
El mayor enemigo de la precisión en el monte es la cobertura. En la carretera es fácil: el cielo está despejado. Pero en el MTB, solemos meternos en bosques frondosos o desfiladeros donde la señal de GPS rebota más que una pelota de ping-pong.
Por eso, un buen reloj para ciclismo de montaña debe contar con sistemas de posicionamiento de doble frecuencia o tecnologías avanzadas como el sistema Sunflower de Huawei. ¿Para qué sirve esto? Básicamente, permite que el reloj «vea» más satélites y filtre las señales que rebotan en las rocas.
Además, la función de «Ruta de regreso» es vital. Imagina que te desvías por un sendero nuevo, se empieza a nublar y pierdes la referencia de por dónde viniste. Tener un mapa táctil en la muñeca que te guíe de vuelta sobre tus propios pasos es, literalmente, un seguro de vida.
2. Métricas de potencia y FTP: El fin de las «pajaras»
Muchos piensan que los vatios (la potencia) son solo para los flacos que van en bicis de ruta con licras ajustadas. Error. En el monte, la gestión de la energía es incluso más crítica. Si quemas todos tus cartuchos en la primera subida técnica porque no sabías a cuánta potencia ibas, lo vas a pagar caro en el kilómetro 30.
Los relojes de última generación ya permiten estimar tu FTP (Functional Threshold Power) y calcular la potencia virtual. Esto te ayuda a saber si estás pedaleando por encima de tus posibilidades. Un buen reloj para ciclismo de montaña te avisará si estás entrando en la «zona roja» demasiado pronto. Es como tener un ingeniero de pista que te susurra al oído: «Bájale un cambio, que aún falta lo más duro».
Y no olvidemos el análisis de recuperación (HRV). Si el reloj detecta que tu cuerpo no se ha recuperado del entrenamiento de ayer, lo mejor es que hoy te lo tomes con calma. Escuchar a los datos suele evitar muchas lesiones y sobreentrenamientos innecesarios.
3. Resistencia extrema y autonomía real
De nada sirve tener el dispositivo más inteligente del mercado si a la primera caída se rompe la pantalla o si la batería se muere a mitad de una ruta épica de fin de semana.
En el MTB, el barro, las vibraciones constantes del manillar y los golpes accidentales con ramas son el pan de cada día. Busca un reloj para ciclismo de montaña que use materiales como el cristal de zafiro o cuerpos de aleación de titanio. Son materiales que aguantan el trato rudo sin rayarse a la primera.
En cuanto a la batería, la clave es la autonomía con el GPS activo. Hay relojes que prometen semanas de batería en modo «reloj», pero que se agotan en 4 horas cuando activas el seguimiento de ruta. Los modelos top actuales, como los de la serie GT de Huawei, ofrecen días de autonomía incluso dándole un uso intensivo al posicionamiento y a los sensores de salud. Olvidarte de cargar el reloj cada noche es una libertad que, una vez que la pruebas, no tiene vuelta atrás.
Conclusión: Más que un accesorio, un compañero de ruta
Al final del día, el mejor reloj para ciclismo de montaña es aquel que desaparece de tu mente mientras pedaleas y solo aparece cuando necesitas información crítica: un aviso para hidratarte, un giro en el mapa o un recordatorio de que tu pulso está demasiado alto.
La tecnología no va a pedalear por ti, eso está claro. Pero te da la confianza necesaria para explorar rutas que antes te daban miedo y te ayuda a entender mejor cómo responde tu cuerpo ante el esfuerzo. Si eliges bien, tu reloj no será solo un gadget más, sino el compañero que te empuje a conquistar ese pico que siempre viste desde lejos pero nunca te atreviste a subir.
Roca
Extrema precaución en Ruta 22 y Vintter: Un camión dañó el semáforo y se dio a la fuga
El impacto provocó daños totales en la columna del semáforo, cuya reposición demandará una inversión cercana a los 7 millones de pesos.

Un siniestro vial ocurrido el domingo (18/01) en la intersección de Ruta Nacional Nº 22 y calle Vintter dejó fuera de servicio el semáforo del lugar, luego de que un camión embistiera la estructura y se diera a la fuga.
Como consecuencia del fuerte impacto, la columna del semáforo resultó gravemente dañada, por lo que será necesario reemplazar la totalidad del equipamiento, una tarea que demandará una erogación estimada en 7 millones de pesos.
Hasta tanto se concrete la instalación del nuevo sistema, desde el Municipio de Roca indicaron que el semáforo permanecerá funcionando en modo intermitente, lo que incrementa el riesgo para quienes circulan por una de las intersecciones más transitadas de la ciudad.
«Solicitamos a conductores y peatones extremar las medidas de precaución, reducir la velocidad y respetar las normas de tránsito, con el objetivo de evitar nuevos siniestros viales en la zona», indicaron desde el Municipio al respecto.






