Sociedad
Viajar desde el Valle a Bariloche por Río Negro: Una nueva experiencia con mucho para descubrir
La ruta y el recorrido para llegar desde Roca a Bariloche, sin salir de la provincia.

Por Diego Von Sprecher
Para la gran mayoría de los rionegrinos residentes en el Alto Valle un viaje tradicional a Bariloche implica circular por la Ruta Nacional 22, la 237 y la 40 con dirección Este-Oeste. Sin embargo, el escenario de la pandemia cambió los planes de ese típico recorrido y abrió un camino diferente, que invita a los viajeros a descubrir otros paisajes.
La propuesta del gobierno de Río Negro para la prueba piloto de apertura turística en la ciudad andina propone un cambio de itinerarios y la experiencia de circular durante todo el viaje por territorio rionegrino, transitando sobre rutas provinciales que, al ser perpendiculares a las rutas nacionales, nos llevan de Norte a Sur atravesando la estepa provincial.
La hoja de ruta nos indica que hay unos 245 kilómetros de distancia entre General Roca y Los Menucos, localidad ubicada en el cruce de la ruta provincial 6 y la Ruta Nacional 23. Y a unos 330 kilómetros el recorrido nos llevará a Dina Huapi, a tan sólo 15 km de nuestro destino lacustre.
Para iniciar el viaje tomaremos como punto de partida la Ruta Nacional 22 en la ciudad de General Roca, rumbo a Paso Córdoba y desde allí hacia El Cuy, donde ya habremos avanzado unos 125 km y encontraremos un puesto sanitario provincial que se encargará se hacer los test Covid-19 sin costo para turista.
Una vez completado el trámite sanitario, podremos continuar el viaje por la Ruta 6 hasta que, unos 30 km más adelante, nos encontremos con el cruce con la Ruta Provincial 8. Por la Ruta 8 avanzaremos unos 30 kilómetros más, llegando al Paraje La Esperanza, que indicará que nos esperan 60 kilómetros hasta Los Menucos. La estación de servicios del ACA en Los Menucos es el lugar indicado para recargar combustible, descansar unos minutos y retomar el viaje.
Luego de ese alto en el camino, que se hará necesario ya que según Vialidad Rionegrina habremos recorrido 243 kilómetros en unas 4 horas de marcha, tomaremos la Ruta Nacional 23 con destino a Ingeniero Jacobacci (145 kilómetros). A esa altura del viaje ya estaremos transitando por la Estepa rionegrina, por la mítica Región Sur y su enorme extensión, que le imprime al viaje toda la expresión del suelo patagónico.
Con sus paisajes deslumbrantes, su diafanidad y sus sombras, transitaremos hacia el Oeste bordeando las estribaciones de la misteriosa Meseta de Somuncura, sinónimo de turismo rural, de sus pórfidos y piedra laja, de su lana de calidad exportación, del Tren Patagónico y variada fauna autóctona, con guanacos y choiques seguramente podrán avistarse a la vera del camino.
La ruta nos llevará a dejar atrás Aguada de Guerra y Maquinchao, antes de llegar a Ingeniero Jacobacci, donde también se puede hacer un alto para cargar combustible y estirar las piernas. Después, el camino nos lleva a recorrer tramos con asfalto pero también con algunos sectores en construcción y ripio, por lo que será sumamente necesario circular con precaución.
Clemente Onelli, Comallo, Pilcaniyeu y finalmente Dina Huapi, en el empalme de la Ruta Nacional 23 y Ruta Nacional 40, serán las poblaciones que observaremos en el paso por la Línea Sur y que – seguramente – nos ayudará a comprender no sólo la importancia del asfalto de la Ruta Nacional 23 para la comunicación con nuestros comprovincianos del Sur sino también la importancia geopolítica que tiene esta vía para la concreción de un corredor bioceánico que una, a través del territorio de Río Negro, el puerto de aguas profundas de San Antonio Este en el Océano Atlántico y Puerto Montt en el Océano Pacífico en Chile.
Judiciales
«La empresa me obligó a mentir»: La confesión de un vendedor de planes de ahorro terminó en condena
La Justicia declaró la nulidad de los contratos vinculados a los planes de ahorro y ordenó devolver el dinero abonado, además de fijar indemnizaciones.

Un vecino de Viedma inició una demanda luego de intentar comprar una camioneta a través de un plan de ahorro que encontró en redes sociales. La historia comenzó en 2021, en plena pandemia, cuando las concesionarias permanecían cerradas al público y muchas operaciones se realizaban de forma virtual.
Mientras navegaba por internet, el vecino vio una publicidad de una concesionaria que ofrecía financiación para vehículos cero kilómetro. Completó un formulario y, días después, recibió el llamado de un asesor comercial que le explicó distintas opciones para adquirir una camioneta mediante un plan de ahorro.
Según el relato que luego llegó al expediente judicial, la propuesta incluía beneficios y una entrega prevista luego de algunas cuotas. Convencido por esas condiciones, aceptó la oferta y realizó los primeros pagos con tarjeta de crédito.
Con el paso de los meses comenzaron las dudas. Las cuotas que aparecían en los resúmenes eran más altas que las que le habían informado. Tampoco recibió el contrato ni información precisa sobre el grupo y orden del plan al que había sido incorporado.
Tiempo después, el mismo vendedor volvió a comunicarse con una nueva propuesta. Le dijo que existía una alternativa mejor: cambiar el plan y acceder a otro modelo con entrega inmediata. Para eso debía dejar de pagar el plan anterior y abrir uno nuevo a nombre de la esposa.
La pareja siguió esas indicaciones. Realizaron nuevos pagos vinculados al supuesto cambio de modelo, gastos administrativos y trámites de patentamiento. Sin embargo, la entrega del vehículo nunca ocurrió y tampoco recibieron respuestas claras sobre el estado de la operación.
Meses más tarde, el propio vendedor volvió a llamar. Según consta en la causa, durante esa conversación les dijo que había sido obligado a engañar a los clientes. De acuerdo con el relato incorporado al expediente, les manifestó que había sido «forzado por la empresa a mentir con el fin de vender».
A partir de ese momento comenzaron nuevas gestiones para intentar recuperar el dinero. En ese contexto también se registraron cargos en la tarjeta de crédito vinculados a supuestos trámites para cerrar anticipadamente el plan y gestionar la devolución de los fondos.
Ante la falta de respuestas y las irregularidades detectadas, el vecino decidió desconocer los consumos y bloquear la tarjeta. Luego inició reclamos ante el organismo de defensa del consumidor, envió cartas documento y participó en una mediación. Ninguna de esas instancias tuvo respuesta de las empresas involucradas.
El caso llegó finalmente al fuero civil de Viedma. La jueza analizó la forma en que se ofrecieron los planes de ahorro y el modo en que se desarrolló la relación de consumo.
En la sentencia se indicó que la concesionaria, a través de su vendedor, realizó «ofertas confusas y engañosas» y solicitó pagos que no correspondían. También se señaló que durante la contratación no se brindó información clara ni detallada sobre las condiciones del plan.
La jueza explicó que las empresas que participan en este tipo de operaciones tienen una responsabilidad especial frente a los consumidores. En ese sentido remarcó que «las firmas demandadas se encuentran altamente profesionalizadas y organizadas para cumplir sus cometidos en el mercado», por lo que deben actuar con mayor diligencia.
En el fallo también se concluyó que no se cumplió con el deber legal de información. Según se indicó, no se acreditó que los consumidores hubieran recibido datos claros sobre las características del plan, sus costos o las condiciones reales de contratación.
Además se advirtió que la documentación aportada reveló irregularidades. Incluso una pericia caligráfica determinó que una de las firmas que aparecía en un formulario de adhesión no correspondía al consumidor.
La jueza sostuvo que estas conductas implicaron una vulneración de derechos básicos del consumidor. Por ese motivo declaró la nulidad de los contratos vinculados a los planes de ahorro y ordenó devolver el dinero abonado, además de fijar indemnizaciones por los perjuicios sufridos.
Finalmente, el fallo también dispuso dar intervención al Ministerio Público Fiscal para que analice la posible comisión del delito penal de estafa.
Judiciales
Inició una demanda para poder hacer su viaje de 15 años
El viaje fue costeado con esfuerzo familiar y debía contar con la autorización de la mamá antes de una fecha límite fijada por la agencia de viajes.

Una adolescente de Viedma obtuvo autorización judicial para realizar su viaje de 15 años a Estados Unidos. Debió recurrir al Poder Judicial para garantizar el permiso de salida del país. El caso se tramitó el fuero de familia. El padre de la joven inició el expediente para obtener la autorización necesaria para que su hija pudiera concretar el viaje recreativo. Era el regalo familiar por sus 15 años.
Según se explicó en la presentación, el viaje fue costeado con esfuerzo familiar y debía contar con la autorización de la mamá antes de una fecha límite fijada por la agencia de viajes. Ante esa situación, el padre promovió el proceso judicial para asegurar que la adolescente pudiera realizar el viaje.
En el expediente también se dejó constancia de que la joven ya había ejercido su derecho a ser oída en actuaciones vinculadas al caso y expresó su voluntad de realizar el viaje. La madre, por su parte, manifestó que no se oponía al destino ni al carácter recreativo del viaje.
Con esos elementos, la jueza autorizó la salida del país por un período de hasta 15 días, durante los meses de mayo o junio de este año, cuando se confirme el itinerario definitivo. La sentencia también dispuso que las costas del proceso deberán ser afrontadas por la madre.
La magistrada entendió que el padre se vio obligado a iniciar el trámite judicial para obtener la autorización y que la demandada no realizó gestiones extrajudiciales que permitieran evitar el dictado de la sentencia.
Roca
Lanzan nueva campaña en Roca para recolectar aparatos electrónicos en desuso
La iniciativa se realizará del 25 al 27 de marzo en Plaza Belgrano y busca reutilizar equipos informáticos a través de un curso de eco-recuperación.

El Municipio de General Roca, a través de la Dirección de Ambiente, realizará una nueva campaña de recepción de aparatos eléctricos y electrónicos en desuso, en el marco de lo establecido por la Ordenanza N° 4605/10.
En esta oportunidad, se recibirán televisores, celulares, computadoras y CPU, que serán destinados al curso Eco-Recuperación de Equipos Informáticos, una capacitación que se desarrollará de manera conjunta con la USEP municipal.
La campaña se llevará adelante los días martes (25/03), miércoles (26/03) y jueves (27/03), en el horario de 9 a 16, en Plaza Belgrano.
Desde el Municipio invitaron a vecinos, vecinas, empresas e instituciones a participar acercando los equipos electrónicos que ya no utilicen, con el objetivo de promover su recuperación, reutilización y una correcta disposición.
Quienes no puedan asistir en esas fechas también podrán coordinar la recepción de los aparatos comunicándose al teléfono 4431400, interno 2305.








