Policiales
Herederos de un conductor que falleció en un choque deberán indemnizar a los sobrevivientes
El siniestro ocurrió en 2017 en la Ruta N° 22, en cercanías a Guerrico. La Justicia determinó que la indemnización es de casi 15,5 millones de pesos.

Un hombre falleció tras protagonizar un siniestro vial en la Ruta Nacional N° 22. La investigación demostró que había sido él el responsable del choque y ahora sus herederos y su empresa aseguradora deberán indemnizar a las víctimas que sobrevivieron a la tragedia.
De acuerdo con la sentencia del Juzgado Civil N° 9 de Roca, el choque ocurrió en el invierno de 2017 en la Ruta N° 22, entre Guerrico y General Roca. Las pericias acreditaron que el conductor del Peugeot, que circulaba hacia Roca, intentó un sobrepaso en un sector donde la línea amarilla en el asfalto y la cartelería de la banquina le prohibían esa maniobra. Fue así como embistió de frente, sobre el carril norte de la ruta, al Renault Megane en el que circulaban los jóvenes que resultaron heridos y que deberán ahora ser indemnizados. Por la gravedad del choque fallecieron el conductor del Peugeot y una mujer que viajaba con él.
Los ocupantes del Megane eran un varón de 32 años y una chica de 30. Ambos sobrevivieron pero sufrieron secuelas, especialmente el hombre, quien a raíz de las múltiples fracturas y posteriores operaciones resultó con una incapacidad laboral definitiva del 42%.
El fallecimiento del responsable del siniestro puso fin a la causa penal, pero no impidió el avance del reclamo civil por los daños y perjuicios, que recayó en los dos herederos y en la compañía aseguradora del conductor.
La indemnización que fijó la titular del juzgado fue cercana a los 15, 5 millones de pesos. La mayor parte de esa suma corresponde al resarcimiento por incapacidad laboral permanente que sufrió el joven de 32 años, quien al momento del accidente tenía un empleo de buena proyección en una entidad bancaria. En ese rubro, tal como lo establece una fórmula aprobada por el Superior Tribunal de Justicia para todos los casos similares, se contabilizan variables como el ingreso mensual que tenía el afectado, la perspectiva de mejora de sus ingresos futuros, su edad al momento del siniestro, los años que le faltaban para el final previsible de su vida laboral activa, el porcentaje de incapacidad laboral acreditado y los intereses. El resto de los rubros del resarcimiento corresponden al daño moral y el daño psicológico que sufrieron ambos sobrevivientes.
La aseguradora, en tanto, deberá responder hasta el tope del seguro contratado por el conductor.
Cabe señalar que la sentencia no se encuentra firme y está en proceso de apelación.
Opinión
“Todos conocemos a alguien que no volvió”: El doloroso mensaje de la hija de una víctima fatal por un choque en la Ruta 22
Omar Edgardo Moreno murió tras un violento choque frontal ocurrido a la altura de Cervantes; mientras que otras tres personas resultaron heridas. Su hija escribió una carta, donde apuntó contra la desidia política y vial.

A poco más de una semana del choque frontal ocurrido sobre la Ruta Nacional N° 22, a la altura de Cervantes, Cindy Moreno publicó una extensa y conmovedora carta abierta tras la muerte de su padre, Omar Edgardo Moreno, quien perdió la vida en el siniestro vial registrado el pasado jueves (14/05).
El hecho ocurrió minutos después de las 10.30 horas en el kilómetro 1165 de la Ruta N° 22, en cercanías del barrio Colonia Fátima. El impacto frontal fue entre un Ford Focus que circulaba de oeste a este y un Peugeot 307 que viajaba en sentido contrario.
En cada vehículo viajaban dos personas. Como consecuencia del choque, Omar Moreno, conductor del Focus, murió en el lugar. Los otros tres ocupantes sobrevivientes fueron trasladados al Hospital Francisco López Lima de General Roca, donde continúan recibiendo atención médica.
En su carta, Cindy Moreno apuntó contra la negligencia vial, el abandono estatal, la falta de obras sobre la Ruta N° 22 y también destacó el acompañamiento del personal de salud y de la comunidad en medio del dolor.
La carta completa
Mi papá no murió solamente en un choque sobre la Ruta 22.
Mi papá murió en una provincia donde hace más de treinta años la desidia política avanza más rápido que las obras. Donde los funcionarios cambian, los discursos cambian, las campañas cambian, pero las rutas siguen rotas, los hospitales siguen sobreviviendo como pueden y las familias siguen enterrando seres queridos mientras escuchan promesas recicladas.
No le escribo esta carta abierta a quienes salen todos los días a trabajar y manejan con responsabilidad entre un pueblo y otro, rezando llegar bien. Ellos ya conocen el miedo. Lo sienten cada vez que toman la Ruta 22 para ir al médico, llevar a sus hijos a estudiar, hacer un trámite o volver a casa.
Esta carta está dirigida a quienes manejan con negligencia, creyendo que el volante es una extensión de su impunidad. Pero también está dirigida a los municipios y gobiernos que durante décadas convirtieron una obra vital para toda la región en una disputa absurda de egos, intereses y mezquindades políticas.
Mientras la gente esperaba una ruta segura, ellos discutían si un tramo debía pasar por arriba o por abajo, si convenía un puente más o una rotonda menos, mientras la obra se demoraba eternamente entre internas políticas, especulación y abandono.
Y en el medio, la gente siguió muriéndose.
En el Alto Valle ya ni siquiera hacen falta estadísticas. Todos conocemos a alguien que no volvió. Todos conocemos una familia destruida por una ruta inconclusa. Todos vimos cruces al costado del camino multiplicarse más rápido que las soluciones.
Hace más de diez años comenzaron las obras de mejora de la Ruta 22. Diez años en los que miles de rionegrinos soñamos que, por respeto a los muertos y por responsabilidad hacia los vivos, finalmente se terminara aquello que nos prometieron una y otra vez.
Pero la política eligió otra cosa.
Eligió discutir poder mientras la gente enterraba hijos, padres, hermanos y amigos.
Mi papá no va a volver. Y no existe pésame institucional capaz de reparar el vacío que deja una ausencia así cuando durante años se ignoraron pedidos básicos de infraestructura, prevención y dignidad.
Porque la desidia no aparece solamente en las rutas. También aparece en hospitales sostenidos a pulmón sus trabajadores. Aparece en localidades donde ni siquiera las entradas para las ambulancias están asfaltadas. Aparece en edificios públicos sin calefacción en plena Patagonia. Aparece cuando falta lavandina en los baños, cuando el personal de salud no tiene dónde calentarse un almuerzo después de horas intentando salvar vidas.
Mi mamá sigue grave en el hospital de General Roca. Y aun en medio de semejante abandono estructural, el personal humano de ese hospital logró algo extraordinario: devolvernos un poco de fe. Nunca voy a olvidar la humanidad del servicio de Hematología, ni las palabras cálidas, ni las sonrisas, ni la forma en que acompañan a familias destruidas aun cuando trabajan en condiciones indignas. Tampoco voy a olvidar a toda la gente que se acercó a donar sangre sin conocernos. Ahí entendí algo doloroso y hermoso al mismo tiempo: esta provincia sobrevive gracias a su gente, no gracias a sus dirigentes. Río Negro está lleno de personas extraordinarias obligadas a compensar todos los días la ausencia del Estado.
Hoy no escribo para pedir nada. Porque lo único que quiero es que me devuelvan a mi papá, y eso no va a pasar.
Pero sí necesito decir que las muertes evitables también tienen responsables. Que las obras postergadas matan. Que la negligencia mata. Que gobernar mirando encuestas, disputas partidarias y negocios mientras la gente arriesga la vida para ir de un pueblo a otro también tiene consecuencias. A los conductores de la camioneta y el auto blanco que hicieron todo mal aquel día, que les faltan papeles y les sobra inconsciencia, ojalá los acompañe la culpa de su irresponsabilidad. Y a quienes durante años tuvieron en sus manos la posibilidad de terminar una ruta segura y fortalecer un sistema de salud digno, ojalá alguna vez comprendan el daño irreparable que produce gobernar de espaldas a la realidad.
Mi papá ya no está. Pero pienso honrar su memoria haciendo lo mismo que él hizo siempre: decir lo que incomoda, exigir justicia y negarme a aceptar que el abandono sea el destino inevitable de nuestra región.
A quienes estuvieron con nosotros en estos días, gracias. El mundo sigue siendo un lugar digno gracias a personas como ustedes.
Cindy Moreno B.
Policiales
Desde el 26 de mayo abonarán zona desfavorable a policías retirados y pensionados
Conocé el cronograma.

Entre el martes 26 y el jueves 28 de mayo, el Gobierno de Río Negro abonará las cuotas correspondientes a la reparación histórica por zona desfavorable destinada a 2.713 policías retirados y pensionados, con una inversión provincial de $1.246 millones.
«La medida forma parte de una política sostenida de cumplimiento y previsibilidad, que permite avanzar en el reconocimiento de una demanda histórica del sector, a partir de una administración ordenada de los recursos provinciales», indicaron desde el Ejecutivo.
El cronograma se organiza por edades, cobrando el martes (26/05) las personas mayores de 66 años; el miércoles (27/05) entre 61 y 65 años; y el jueves (28/05) las personas de hasta 60 años.
«De esta manera, la Provincia continúa dando respuesta a retirados y pensionados policiales, sosteniendo un esquema de pago ordenado y previsible que acompaña el reconocimiento de sus trayectorias de servicio», concluyeron.
Policiales
Tres hombres detenidos luego de una peligrosa persecución por distintos barrios de Roca
Escaparon de un control y fueron detenidos tras un operativo cerrojo. El conductor dio positivo en el test de alcoholemia. Dentro del vehículo viajaba una niña menor de edad que fue puesta bajo resguardo.

Tres hombres fueron detenidos en General Roca luego de una persecución policial que atravesó distintos barrios de la ciudad y culminó con el secuestro de un camión.
El hecho comenzó cuando inspectores de Tránsito Municipal detectaron un camión blanco circulando sin luces y a alta velocidad, situación que motivó el intento de detención. Sin embargo, el conductor hizo caso omiso a las órdenes y escapó, iniciándose una persecución en la que participaron móviles policiales con señales lumínicas y sonoras.
Según informó la Policía, el seguimiento finalizó en la zona de calle Vintter, donde efectivos de la Subcomisaría 67° y de la Comisaría 3° lograron bloquear el paso del vehículo.
En ese momento descendieron tres hombres que intentaron escapar corriendo en distintas direcciones, aunque finalmente fueron reducidos y demorados por el personal policial.
Además, al conductor se le realizó el test de alcoholemia, que arrojó resultado positivo de 0,39 gramos de alcohol por litro de sangre.
Dentro del camión también viajaba una niña menor de edad, quien fue encontrada descalza y sin ropa de abrigo. Según trascendió, la menor manifestó haber sido golpeada para que dejara de llorar. Ante esa situación, fue trasladada bajo resguardo y se dio intervención a organismos de protección de la niñez.
En tanto, los tres hombres quedaron detenidos por resistencia a la autoridad y el camión fue retenido.








