Policiales
Para el abogado de Mandagaray, «se pasaron de la raya»
Confirmó que el joven policía que participaba de un curso del grupo COER, murió por asfixia por inmersión. No obstante aclaró que «vamos a ir contra las personas que sean las responsables».

Damián Torres, abogado de la familia del joven que murió mientras realizaba un curso de instrucción del COER, dialogó esta mañana con Ahí Vamos (de lunes a viernes de 7 a 9 por La Super FM 96.3) y explicó que «la autopsia reveló que Gabriel Mandagaray murió por asfixia por inmersión». No obstante, aseguró que «vamos a ir contra las personas que sean las responsables».
En este sentido, añadió que «estamos evaluando si el curso contaba con todas las medidas de seguridad. Hasta el momento vimos que la Fiscalía avanzó muy rápido. En principio estamos satisfechos por como avanza la causa». Destacó que «los jóvenes que estaban con Gabriel en el agua haciendo el curso (el oficial Emanuel Quiriban y el oficial Fabián Erice) declararon y nos dieron información muy valiosa. Tenemos que evitar todo tipo de influencias hacia ellos por eso hemos pedido una medida cautelar de prohibición de acercamiento y de contacto para que no entorpezca la causa», añadió.
«El programa que estaba aprobado tenia ciertos requisitos que parecían ser normales ahora entre lo que se aprobó y lo que se hacía existen muchas diferencias. Y ese punto es muy importante. Pero además ¿por qué nadie controló donde se hacía y como se hacía? Y que, además, estuvieran todos los elementos para evitar una situación así. Imagínate que un chico se descompensa ¿Cómo se resuelve esa situación? Necesariamente tiene que haber elementos de seguridad y profesionales preparados para esas situaciones, bueno acá no había nada y debemos investigar por qué», agregó.
No obstante, Torres consideró que «se pasaron de la raya en el curso. Ese es el punto principal que estamos investigando. Qué pasó ese día y por qué nadie controló que se respeten las normativas correspondientes».
Respecto a qué le dijo la familia Mandagaray -el padre de la víctima es el jefe de la Regional Primera de la Policía-, manifestó que «fueron muy claros conmigo. Quieren analizar y seguir todo lo que se va llevando adelante desde la Justicia. Quieren utilizar todas las facultades del Código Penal para que se conozcan quienes fueron los responsables directos de la muerte de su hijo».
«Vamos a ir contra las personas que sean responsables de la muerte de Gabriel Mandagaray. La familia quiere estar dentro del legajo, ver qué pasó en Bahía Creek y avanzar penalmente contra las personas que tengan responsabilidad», concluyó finalmente Torres.
Policiales
Ruidos sospechosos alertaron a una vecina y evitaron un robo
El joven intentó ingresar a su vivienda al ver a la Policía, pero fue identificado.

Durante la mañana de ayer miércoles (04/02), personal policial de la Comisaría 21° de General Roca intervino tras un llamado al centro de monitoreo, que alertaba sobre ruidos sospechosos en una vivienda ubicada en la zona norte de la ciudad.
Al llegar al lugar, los efectivos se entrevistaron con una vecina, quien manifestó que horas antes su hijo se había presentado en su domicilio exigiéndole dinero y que, ante la negativa, comenzó a escuchar ruidos provenientes de la vivienda lindante, por lo que decidió dar aviso a las autoridades.
En el sector, la Policía constató que la puerta trasera del inmueble vecino presentaba signos de violencia. En inmediaciones del lugar se encontraba un joven de 27 años, quien al advertir la presencia policial intentó ingresar rápidamente a su vivienda, siendo posteriormente identificado por los efectivos.
Minutos más tarde se hizo presente el cuidador del domicilio afectado, quien confirmó que los propietarios se encuentran ausentes desde fines del año pasado y que, tras una inspección, no se registraron faltantes en el interior del inmueble.
Por disposición de la Fiscalía en turno, el joven quedó detenido en el marco de una causa judicial caratulada como robo en grado de tentativa.
Policiales
Rápida intervención policial frustró un asalto a una motociclista en Roca
El hecho ocurrió cerca del Natatorio Municipal y fue advertido por personal de la Comisaría 21º.

La rápida intervención del personal de la Comisaría 21º de General Roca permitió la detención de dos hombres involucrados en un intento de robo a una mujer que circulaba en su motocicleta en inmediaciones del Natatorio Municipal.
Los sospechosos se trasladaban en una motocicleta de 110cc color blanco, con faltantes de plásticos delanteros y sin accesorios en el manubrio. Al notar la presencia policial, detuvieron su marcha y fueron inmediatamente identificados por los efectivos.
Tras la verificación de antecedentes, se constató que uno de los aprehendidos tenía un pedido de captura vigente, mientras que el otro, un hombre de 30 años, no registraba requerimientos judiciales ni policiales.
La víctima relató que el intento de robo ocurrió mientras circulaba por calle Maipú, donde los agresores intentaron sustraerle la motocicleta. Durante un forcejeo desistieron del robo del rodado, aunque lograron arrebatarle una mochila con dinero y documentación personal. La mujer no sufrió lesiones y señaló que, si bien los sospechosos no portaban armas, habrían insinuado tener una.
Posteriormente, y tras el relevamiento de cámaras de seguridad y entrevistas a testigos, el personal policial localizó la motocicleta utilizada en el hecho frente al domicilio de uno de los aprehendidos. Ambos quedaron a disposición de la Fiscalía N° 4, iniciándose actuaciones judiciales por el delito de robo.
Policiales
Operador del 911 RN Emergencias frustró un robo en plena madrugada
El hecho ocurrió en la zona norte de Roca.

La atención sostenida de los operadores del 911 RN Emergencias permitió advertir un robo en vivo, seguir cada movimiento del sospechoso a través de las cámaras y activar un operativo policial que terminó con un joven detenido y la recuperación de un parlante robado del interior de una iglesia evangélica de Barrio Nuevo de Roca, tras forzar las rejas de acceso. Toda la secuencia quedó registrada y fue determinante para evitar que el hecho pasara inadvertido.
Todo comenzó en la madrugada de ayer (04/02), poco antes de las 3 de la mañana, cuando desde el Centro de Monitoreo se detectó a un joven desplazándose en bicicleta por la calle San Juan y Los Mirlos. No era una imagen más: el muchacho ingresó a una vivienda y, minutos después, volvió a aparecer cargando un objeto negro de gran tamaño que no estaba allí antes. Esa escena, leída con precisión por el operador, encendió la alerta y dio inicio a un seguimiento minucioso.
A partir de ese momento, se dio aviso inmediato a las Subcomisaría 69° con jurisdicción en esa zona de la ciudad. En paralelo, desde el 911 se mantuvo el control visual del recorrido del sospechoso, que intentó perderse entre las calles desiertas. Sin embargo, el monitoreo constante permitió anticipar sus desplazamientos y acortar de manera decisiva los tiempos de respuesta.
Minutos más tarde, el joven regresó al mismo domicilio, un dato clave que confirmó que el robo seguía en curso. Con esa información, el personal policial logró interceptarlo a pocas cuadras. En su intento por escapar, abandonó la bicicleta y trató de huir a pie, aunque fue alcanzado y reducido poco después.
Luego se constató que el elemento sustraído era un parlante robado del interior de una iglesia evangélica cercana. Para concretar el hecho, el joven forzó las rejas de una puerta y utilizó una escalera para salir del lugar. El parlante fue recuperado y secuestrado, al igual que la bicicleta utilizada durante el recorrido.









