Roca
Un grupo de roquenses presentaron un amparo para que no se apliquen las fotomultas en Roca
Presentaron el recurso esta mañana en la Ciudad Judicial.

En las primeras horas de este viernes (14/10) un grupo de vecinos y vecinas de General Roca presentaron un amparo colectivo en la Justicia para solicitar que el Municipio de marcha atrás con la implementación de las fotomultas.
Según informó la Agencia de Noticias Roca (ANR), en la fundamentación de los motivos que los llevaron a presentar el amparo, los vecinos señalan que el Municipio justifica las fotomultas en el supuesto de que se trata de «educar al conductor, con la finalidad de lograr que aquel respete el semáforo en rojo».
En todo momento hacen referencia además a que la Municipalidad, antes de activar el sistema, no le garantizó al roquense «los instrumentos mínimos e indispensables que le permitan evitar el incurrir en la infracción que se sanciona con la fotomulta».
No se demarcaron líneas peatonales, ni de frenado, ni la la cartelería obligatoria que previene al conductor de la existencia de video cámaras en el semáforo, entre otros, justificaron.
Sin embargo hacen la salvedad de que los montos de la multa por la eventual infracción, calculados en USAM (200 a 1000 USAM – de $17.000 a $85.000) «son cifras que indicarían otra finalidad no precisamente pedagógica».
«Debemos considerar que el monto fijado para las multas, desnaturaliza tal versión y es a todas luces indicador, de que rápidamente se convertirá una importante fuente de ingresos municipales por ende cumplirá el fin recaudatorio que se intenta disimular ello, a expensas de algunos infractores, y de numerosos incautos o distraídos conductores que osen pisar la raya blanca mientras están siendo filmados/fotografiados», refirieron los amparistas.
Cuestionan además que la instalación del sistema de control no fue debatida en el Concejo Deliberante y agregan que ese cuerpo «representa la voluntad popular de General Roca, que en esta ocasión fue ignorada deliberadamente, muy a pesar que será la que pagará los ´platos rotos´ es decir las fotomultas».
«Lo grave es que la intendencia para recaudar no vacila en asociarse con una empresa privada, para perjudicar económicamente al habitante conductor de esta ciudad, que de momento administra», concluyeron.
Policiales
Cambió su moto por otra y descubrió que era robada
El damnificado decidió presentarse voluntariamente en la unidad policial luego de conocer el verdadero origen del rodado.

Un hombre de 29 años denunció haber sido víctima de una presunta estafa luego de realizar un intercambio de motocicletas y descubrir que el rodado recibido tenía pedido de secuestro por robo. El hecho es investigado por personal de la Comisaría 47° de J.J. Gómez, en General Roca.
Según informó la Policía, el denunciante se presentó el lunes (06/07) por la tarde en la dependencia y explicó que el pasado sábado (04/07), entre las 17 y las 18, había concretado un intercambio con un hombre domiciliado en Allen. En la operación entregó una motocicleta Brava 250 cc y recibió una TVS 125 cc.
Sin embargo, al intentar realizar la transferencia del vehículo, tomó conocimiento por parte de quien sería el propietario de la motocicleta de que el rodado había sido sustraído. Posteriormente, a través de información obtenida en redes sociales, confirmó las sospechas y decidió trasladar la moto hasta la unidad policial.
Tras verificar los datos del vehículo, los efectivos constataron que la TVS 125 cc registraba un pedido de secuestro vigente por robo calificado, emitido el 29 de septiembre de 2025 a requerimiento del Cuerpo de Seguridad Vial de General Roca.
Ante esta situación, la motocicleta fue secuestrada y se recepcionó la denuncia por una presunta estafa. La Fiscalía de turno tomó intervención y dispuso las actuaciones correspondientes para establecer cómo ocurrió la maniobra e identificar a los posibles responsables.
Judiciales
Condenan a 13 años de prisión a un integrante de la banda de violentas entraderas en Roca
El condenado admitió haber participado en ocho hechos delictivos. La pena unifica una condena previa que le había sido impuesta en suspenso.

Un hombre fue condenado a una pena única de 13 años de prisión tras reconocer su participación en ocho hechos delictivos como integrante de una asociación ilícita que cometía violentas entraderas en el Alto Valle, varias de ellas en General Roca. La sentencia fue dictada este martes mediante un juicio abreviado, luego de que el acusado admitiera su responsabilidad en los delitos investigados por el Ministerio Público Fiscal.
La pena surge de la unificación de una condena de 11 años por los hechos reconocidos con otra condena previa de 2 años de prisión condicional, que fue revocada al comprobarse que el imputado volvió a delinquir. El pedido había sido formulado por la fiscal Belén Calarco, junto a las fiscales Verónica Villarruel y Eugenia Vallejos.
Durante una audiencia realizada por videoconferencia, el juez Fernando Sánchez Freites, quien presidió el Tribunal integrado además por Luciano Garrido y Julio Martínez Vivot, detalló cada uno de los hechos atribuidos al acusado y homologó el acuerdo alcanzado entre las partes.
Los 11 años de prisión corresponden a los delitos de asociación ilícita, robos agravados por haber sido cometidos en lugar poblado y en banda, utilizando armas de fuego impropias, y en algunos casos también por privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de violencia contra las víctimas.
Asimismo, el Tribunal hizo lugar al planteo del Ministerio Público Fiscal para revocar la condena condicional anterior, conformando una pena única de 13 años de prisión efectiva. También dispuso la declaración de reincidencia y el pago de las costas del proceso.
El condenado permanece detenido con prisión preventiva desde el inicio de la investigación y comenzará a cumplir formalmente la condena en los próximos días, ya que al aceptar el juicio abreviado renunció a los plazos de apelación.
De acuerdo con la investigación, la organización delictiva realizaba tareas de inteligencia sobre las viviendas elegidas y utilizaba vehículos previamente robados para trasladarse. Una vez en el lugar, sus integrantes ingresaban violentamente tras escalar techos y paredones, reducían a las víctimas mediante amenazas con armas de fuego, las ataban con alambres o precintos y exigían la entrega de dólares, dinero en efectivo y objetos de valor.
Además de dinero y joyas, la banda sustraía equipos electrónicos y los DVR donde se almacenaban las imágenes de las cámaras de seguridad, con el objetivo de eliminar evidencia de los robos.
La investigación fue desarrollada por una Comisión Investigativa Judicial de la Policía de Río Negro creada especialmente para esclarecer esta serie de hechos, bajo la coordinación del Ministerio Público Fiscal. La causa continúa abierta y otros 11 imputados permanecen con prisión preventiva mientras avanzan los procesos judiciales en su contra.
Judiciales
Imputaron al conductor de la camioneta por la muerte de Jairo Lavacara en Guerrico
El Ministerio Público Fiscal atribuyó al joven de 22 años una maniobra negligente al girar en U sobre una calle rural de Guerrico.

La Justicia imputó este martes (07/07) a un joven de 22 años por el choque ocurrido el domingo (05/07) por la tarde en una calle rural de Guerrico, que terminó con la muerte de Jairo Agustín Lavacara, el motociclista de 19 años oriundo de General Roca.
Durante la audiencia de formulación de cargos, el Ministerio Público Fiscal sostuvo que el imputado conducía una Volkswagen Tiguan y que, alrededor de las 18.15, se encontraba detenido sobre la banquina en la intersección de las calles Ceferino Namuncurá y Nahuel Huapi. Según la acusación, inició una maniobra de giro en U «sin verificar y de manera negligente y antirreglamentaria», interponiéndose en la trayectoria de varias motocicletas que circulaban por el lugar.
Siempre de acuerdo con la hipótesis fiscal, una Honda CRV 250 conducida por Lavacara no logró evitar la colisión contra el lateral izquierdo de la camioneta. Como consecuencia del fuerte impacto, el joven sufrió lesiones de extrema gravedad que le provocaron la muerte.
El fiscal Ricardo Romero atribuyó al conductor el delito de homicidio culposo por la conducción negligente y antirreglamentaria de un vehículo automotor, calificación que fue aceptada por la jueza de Garantías María Gadano, quien tuvo por formulados los cargos e inició formalmente la investigación penal.
Entre las pruebas presentadas por la Fiscalía figuran el acta de procedimiento confeccionada por la Comisaría 54° de Allen, testimonios de personas que viajaban en la Tiguan, la documentación del vehículo, la póliza de seguro, la licencia de conducir del imputado, el resultado negativo del test de alcoholemia, el informe técnico del Gabinete de Criminalística y las fotografías obtenidas durante las pericias realizadas en el lugar del siniestro.
Por su parte, el defensor particular Miguel Zeballos Díaz se opuso a la formulación de cargos y destacó que su asistido permaneció en el lugar del hecho, dio aviso a la Policía e intentó asistir a la víctima tras el choque.
En cuanto a las medidas cautelares, la Fiscalía solicitó que el imputado deba presentarse periódicamente en una comisaría, mantener el domicilio informado ante la Justicia, conservar su número telefónico, abstenerse de cometer nuevos delitos, no consumir estupefacientes y no mantener contacto con familiares o allegados de la víctima.
La jueza hizo lugar al pedido fiscal, impuso las medidas cautelares solicitadas y fijó un plazo de cuatro meses para el desarrollo de la investigación penal preparatoria.








