Judiciales
El mecánico le tuvo el auto más de seis meses en el taller y se lo arregló mal: La indemnizarán
La dueña del rodado abonó el total del presupuesto apenas se lo entregaron.

Un mecánico deberá indemnizar a una mujer, tras una serie de arreglos deficientes que le privaron del uso del auto durante seis meses, cuando la reparación no debía llevar más de 30 días. La señora debió sacar un préstamo pero el vehículo nunca quedó bien.
Todo comenzó cuando una viedmense llevó su Clío Diesel a un taller en Patagones. El diagnóstico era la rotura del turbo e inyectores. La dueña canceló la totalidad de lo presupuestado. En el medio, el mecánico dejó de contestarle mensajes de texto. Finalmente, le entregó el auto en las mismas condiciones que lo había llevado.
Como la dueña del vehículo reclamó, el mecánico lo trasladó a otro taller de Patagones. Pero al ser devuelto, la propietaria constató que el vehículo no solo no había sido reparado, sino que tenía un daño mayor al preexistente.
Para afrontar los los gastos derivados del arreglo del automóvil tuvo que solicitar un préstamo, ya que inicialmente el mecánico le había comunicado que la reparación se llevaría a cabo dentro del lapso de 30 días. Si hubiera sabido que tardaría seis meses, no se hubiese endeudado. Para poder movilizarse durante la mitad del año, acudió al auto que le prestó su hija. Finalmente, la mujer inició un proceso de menor cuantía en el Juzgado de Paz de Viedma.
En la audiencia entre las partes, el mecánico ofreció llevar el auto nuevamente a un taller de Bahía Blanca, a su costo. Luego, informó que «fue escaneado electrónicamente con equipos de última generación y habían detectado que la bomba de inyección tiene una pequeña falla por su antigüedad y desgaste».
Argumentó que los defectos encontrados surgieron después y «son propios del desgaste», es decir «no han sido objeto del contrato de reparación primario».
Sin embargo, el detalle del Presupuesto N° 00000216 en uno de sus ítems estableció de puño y letra «Mano de obra por colación de Turbo, filtros y colocación de Inyectores». De esta manera, dice el fallo, «deja visiblemente acreditado el incumplimiento contractual y una palmaria violación al deber de actuar con buena fe» por parte del mecánico.
Además, «se puede apreciar que el mecánico en reiteradas oportunidades, no ha dado respuesta a los reclamos de la actora otorgando respuestas evasivas, sumado a ello no puedo soslayar que en ocasiones ha decidido directamente no contestar los mensajes, lo que deja en evidencia una clara violación al deber de trato digno exigido», argumenta la sentencia.
De esta manera, «no respetó el derecho a la información ni el trato digno que merece la actora, comportamientos que evidencian su falta de consideración hacia los derechos de la accionante».
Finalmente, tuvo en cuenta el padecimiento de la señora, prolongado en el tiempo, que nace a partir de no poder disponer de su medio de transporte particular «en debidas condiciones, pese a haber abonado casi en su totalidad el precio presupuestado por la contraprestación pactada».
De esta manera, condenó al mecánico a pagar poco mas de $400.000 a la propietaria del vehículo.
Judiciales
Incineraron 43 kilos de cannabis y casi 900 plantas de marihuana en Roca
La quema se realizó en la Planta de Residuos II y corresponde a droga incautada en el marco de 236 legajos fiscales finalizados o con pericias y tomas de contramuestras avanzadas.

La Unidad Fiscal de General Roca llevó adelante ayer por la mañana la quema de estupefacientes en la Planta de Residuos II de la ciudad. El procedimiento se realizó en el marco de la Ley Nacional de Estupefacientes N° 23.737.
Según informó el Ministerio Público Fiscal, el material destruido corresponde a 43 kilos de cannabis entre cogollos y picadura de marihuana, y 874 plantas y plantines de marihuana.
La quema abarcó elementos incautados en 236 legajos fiscales finalizados o con pericias y tomas de contramuestras en etapa avanzada.
Judiciales
Volcó el acoplado y perdió toda la fruta que iba al norte: Condenan parcialmente a la conductora que chocó al camión
El siniestro ocurrió en el cruce de la Ruta 22 y calle Félix Heredia.

Un camión que transportaba 1.300 bultos de fruta transitaba por la Ruta Nacional N° 22 en sentido oeste en Roca, volcó y perdió todo su cargamento. El rodado, al llegar al cruce con la calle Félix Heredia, fue colisionado en el costado derecho por una camioneta que circulaba en sentido contrario.
El golpe provocó el vuelco del semirremolque y la pérdida total de la carga. El impacto generó un efecto tijera entre el acoplado y el camión, que terminó en un desagüe.
La empresa se dedica a la carga de peras y manzanas para abastecer el norte del país. Además, realiza el traslado de azúcar a los supermercados de la zona. Luego del siniestro, la firma inició una demanda por daños y perjuicios contra la conductora de la camioneta.
El fuero civil de Roca admitió parcialmente el reclamo. Reconoció el costo de reparación del camión y rechazó la indemnización por el semirremolque porque ya había sido cubierta por el seguro, lo que impedía un doble cobro. También desestimó los reclamos por el equipo de frío y la carga transportada por falta de pruebas.
Mediante una pericia técnica, el fallo consideró acreditada la mecánica del accidente. Así, concluyó que la conductora ingresó a la ruta sin las precauciones necesarias.
La prueba producida no confirmó la existencia de pérdidas económicas derivadas del accidente ni la interrupción de contratos comerciales. La sentencia destacó la ausencia de una pericia contable que respaldara ese perjuicio.
En cambio, sí admitió la indemnización por privación de uso del vehículo. Consideró que la imposibilidad de utilizar el camión genera un daño en sí mismo, por la afectación a la actividad normal de la empresa. Fijó este concepto en el monto reclamado.
Finalmente, la sentencia hizo lugar parcialmente a la demanda y condenó a la conductora a pagar una indemnización. También extendió la condena a la aseguradora según la póliza vigente.
Judiciales
Los gatos no lo dejaban dormir y ahuyentaron a sus inquilinos: Condenan a vecinos por los daños
Además del pago de una indemnización, la sentencia impone la obligación de prevenir y terminar toda fuente de molestias injustificadas.

Un hombre buscaba tranquilidad en su casa de Ingeniero Huergo, pero las noches se volvieron un mal sueño. El silencio se rompía cada madrugada con golpes secos sobre las chapas. Varios gatos saltaban, peleaban y corrían sobre su techo.
Esta situación afectó su salud y también su bolsillo. Sus inquilinos no soportaron el ruido y abandonaron el departamento que él alquila. Un joven que estudiaba y trabajaba fue uno de los más afectados. Nunca lograba el descanso adecuado.
Así, el hombre bajó el precio del alquiler para que el lugar no quedara vacío. Mientras los desechos de los animales se acumulaban sobre su vivienda.
El Juzgado de Paz de Ingeniero Huergo hizo lugar a la demanda de menor cuantía iniciada por el dueño de la casa. La acción fue por los daños y perjuicios derivados de ruidos molestos e inmisiones producidas por animales.
Además del pago de una indemnización, la sentencia impone a los vecinos la obligación de prevenir y terminar toda fuente de molestias injustificadas.
El hombre sostuvo que desde 2023 sufre perturbaciones constantes por la presencia de gatos provenientes de la vivienda vecina. Indicó que los animales circulan por los techos, generan ruidos nocturnos, se pelean y dejan excrementos en su propiedad.
También señaló que existieron denuncias previas en el Juzgado de Faltas Municipal, con sanciones que no fueron cumplidas por los vecinos.
Las personas negaron los hechos. Declararon ejercer una tenencia responsable de sus animales. Dijeron que los gatos se encuentran castrados. En su defensa, señalaron que existe sobrepoblación de animales y que no puede atribuirse a ellos la conducta denunciada. Además, acusaron al hombre de hostigar a vecinos y de exagerar los perjuicios.
Durante el proceso se produjeron pruebas documentales y testimoniales. Un testigo que alquilaba al actor confirmó que los ruidos de los gatos eran diarios y nocturnos, y que le impedían descansar, lo que motivó su mudanza. El tribunal consideró relevante la ubicación de los inmuebles, que facilita el tránsito de animales entre ambos fondos.
El juez analizó el caso bajo el Código Civil y Comercial, que regula las inmisiones entre vecinos. Concluyó que las molestias superaron el umbral de tolerancia normal debido a su frecuencia, horario y duración. También valoró el incumplimiento previo de la normativa municipal y de decisiones del Juez de Faltas.
Se consideró acreditada la conducta ilegal por omisión; esto quiere decir que, ante las advertencias y los llamados de atención, los vecinos no actuaron y tomaron una actitud pasiva. Además, se dio por probado el daño moral sufrido por el propietario.








