Roca
A dos años del crimen de Byron, animalistas realizarán un homenaje
El único acusado por el crimen del perro fue absuelto y por eso hoy hay manifestación.

Este 21 de septiembre se cumplen dos años de la noche fatídica en que un perro falleció como consecuencia de los golpes que le propino un hombre quien, como consecuencia de esto fue denunciado y fue llevado a juicio. Tras muchas ideas y venida el sujeto, que en primera instancia fue condenado en juicio, fue absuelto por el Superior Tribunal de Justicia de Río Negro (STJ), noticia que se conoció el lunes (18/9).
La noticia de la absolución de Abdala causó conmoción en muchos sectores y por este motivo este jueves a las 18 en la plaza San Martín, ubicada frente al Municipio, se realizará un homenaje al perro asesinado y el objetivo además de recordarlo es generar conciencia contra el maltrato animal.
Gabriela Zalazar, de la agrupación proteccionista Ranhu confirmó en el programa Ahí Vamos (La Super, lunes a viernes de 7 a 9) que «haremos un homenaje, que organizamos después de conocida la sentencia, y luego le vamos a entregar algo a la familia de Byron».
Además la mujer expresó que «es alarmante la cantidad de denuncias por maltrato animal que recibimos, ha ido en aumento, en especial se denuncian situaciones de abandono».
Quienes necesiten denunciar una situación de abuso hacia un animal, pueden comunicarse al Municipio de Roca o hacer la denuncia judicial, ya que en la Argentina está en plena vigencia la ley que pena este tipo de delitos.
Policiales
Fuerte colisión en el Canalito: Dos jóvenes fueron trasladados al Hospital
El siniestro ocurrió en la esquina de calles Isidro Lobo e Italia. Las víctimas circulaban en moto y fueron colisionadas por un automóvil.

Un nuevo siniestro vial ocurrió en las calles de General Roca. Fue anoche (03/04), cerca de las 21 horas, en el Paseo del Canalito. Producto del choque, dos jóvenes fueron trasladados con diferentes heridas al Hospital Francisco López Lima.
Según informó la Agencia de Noticias Roca (ANR), una mujer a bordo de un Peugeot 208 que transitaba por Isidro Lobo de oeste a este, impactó a la motocicleta que lo hacía por Italia de norte a sur. Fue tal la magnitud de la colisión que ambos rodados finalizaron su marcha sobre la vereda del Paseo del Canalito.
Rápidamente llegaron al lugar dos ambulancias del SIARME que asistieron y trasladaron a los dos jóvenes que circulaban en el rodado menor. Fueron hospitalizados.
En el hecho también trabajó personal policial de la Comisaría 3° y de la Dirección de Tránsito local.
Policiales
Decomisaron 28 toneladas de leña que intentaban ser transportados a Mendoza
El conductor del camión circulaba sin la correspondiente guía de tránsito forestal.

Personal de Seguridad Vial de la Unidad Regional II realizó controles vehiculares y de identificación de personas en distintos puntos estratégicos de la región del Alto Valle. Como resultado, los efectivos secuestraron 28 toneladas de leña y un auto.
Sobre la Ruta Provincial N° 6, en el kilómetro 21, personal de tránsito de Paso Córdoba decomisó 28.000 kilogramos de leña. Los rollizos de álamo eran transportados en un camión que se dirigía hacia la ciudad de Mendoza, sin la correspondiente guía de tránsito forestal.
Ante esta situación, el personal policial labró actas por infracción de la Ley Provincial Forestal N° 757, frente a un testigo, y procedió al secuestro de la carga.
Asimismo, como parte de los mismos controles, sobre Ruta Nacional N° 22, los efectivos secuestraron un automóvil Renault 9, porque circulaba con la cédula de identificación vehicular adulterada.
Judiciales
Periodista sufrió hostigamiento en un clima de trabajo «tóxico»: Condenan a una empresa de medios por daño moral
El fallo es de primera instancia y no se encuentra firme, por lo que Editorial Río Negro puede apelar.

Una periodista que trabajó durante casi 20 años en un medio de comunicación fue víctima de un ambiente tóxico, marcado por presiones y descalificaciones que afectaron su salud psíquica. A raíz de la judicialización del caso, el fuero laboral de Roca reconoció el daño moral que sufrió y condenó a una empresa periodística a pagar una indemnización equivalente a cinco salarios de su categoría. Sin embargo, el Tribunal no hizo lugar al reclamo por el supuesto despido indirecto: concluyó que la actuación de la trabajadora en ese sentido fue extemporáneo.
El fallo reconstruyó las condiciones de trabajo que atravesó la periodista a partir de 2017, cuando comenzó un profundo proceso de transformación del medio -Editorial Río Negro SA – en el que se desempeñaba. La empresa comenzó una transición del papel hacia el entorno digital, acompañada por una reducción de personal, cierre de corresponsalías y reestructuraciones internas que alteraron por completo las condiciones de trabajo.
Ese cambio estuvo liderado por una nueva dirección periodística, en manos de un profesional de trayectoria internacional que fue descripto por varios testigos como una figura «autoritaria», con un estilo «sin filtro», y con exigencias que excedían lo razonable. Según el testimonio de compañeros de redacción, este directivo impulsó un modelo de trabajo en el que «a los buenos periodistas había que pedirles más», instalando «un clima de presión constante, favoritismo arbitrario y trato desigual».
En ese contexto, la periodista -editora al momento de los hechos- comenzó a sufrir síntomas de ansiedad, estrés y angustia. En agosto de 2017 tuvo una crisis de salud al retirarse de la redacción y desde entonces no pudo volver a trabajar. Fue diagnosticada con un trastorno adaptativo moderado-grave y recibió tratamiento psiquiátrico y psicológico por más de un año.
La jueza presidenta del Tribunal destacó que los testimonios fueron consistentes al describir un entorno «tóxico», con reubicaciones, superposición de órdenes, sobreexigencia y maltrato. Se mencionaron episodios de llanto, ataques de pánico, e incluso desmayos. También se remarcó que varios trabajadores sufrieron afectaciones similares durante ese período, aunque no todos reaccionaron del mismo modo.
Uno de los testigos sostuvo que «la relación con el director dependía del nivel de tolerancia de cada persona», y que la actora, en particular, «agachaba la cabeza y lloraba». Otro colega señaló que «las exigencias eran desproporcionadas» y que «el clima era asfixiante». En el caso de la periodista, se concluyó que ese entorno le provocó un daño psíquico concreto, constatado por su médica, y que tuvo consecuencias laborales y personales.
La sentencia determinó que la responsabilidad de la empleadora no puede descartarse cuando se ha acreditado un ambiente de trabajo que vulnera la dignidad del trabajador, incluso aunque no se haya llegado a una situación de mobbing en sentido estricto. «El maltrato no fue únicamente direccionada a ella, ya que como refirieron los testigos, era generalizado (…) configuraba un mal ambiente de trabajo, configurativo de acoso laboral, que no puede ser justificado», sostiene el fallo.
En ese marco, se otorgó una reparación por daño moral calculada en base a cinco sueldos de su categoría (editora, según el convenio colectivo FATPREN), a valores de marzo de 2025. El Tribunal subrayó que la indemnización no responde al «precio del dolor» sino a la idea de brindar una compensación que permita reparar el sufrimiento a través de bienes o experiencias que aporten bienestar, en línea con lo establecido por el Código Civil y Comercial.
Si bien el Tribunal reconoció la existencia de un «ambiente laboral hostil» y la afectación concreta a la salud de la trabajadora, rechazó el reclamo indemnizatorio vinculado al despido indirecto. Consideró que «la decisión de extinguir el vínculo laboral fue extemporánea, ya que se produjo casi dos años después de los hechos invocados como injuria».
El fallo subrayó que no hubo intimaciones previas ni intentos de reinserción laboral una vez finalizado el tratamiento médico, y que tampoco se comunicó a la empresa el alta correspondiente para interrumpir el período de reserva de puesto. La sentencia de primera instancia no está firme y se encuentra dentro de los plazos de apelación.