Roca
EdERSA recuperó la electricidad en Stefenelli y paulatinamente retorna el agua potable
Anoche una falla dejó sin electricidad a la planta potabilizadora de Aguas Rionegrinas.

La empresa EdERSA informó que a las 11.00 horas quedó normalizado el suministro eléctrico que abastece la planta de captación de agua potable en General Roca.
Es que anoche (20/08) se produjo una falla a partir de la rotura de un aislador de media tensión, lo que ocasionó una salida de servicio del alimentador troncal Stefenelli, afectando no sólo a las instalaciones de Aguas Rionegrinas y por consecuente el servicio de agua en la zona baja de la ciudad, sino también a gran parte del barrio que se quedó sin energía eléctrica.
Las cuadrillas operativas de EdERSA realizaron trabajos de anillado, consiguiendo abastecer casi todo el sector afectado pasados tan sólo unos minutos de la falla pero quedó fuera de servicio el área donde ocurrió la contingencia, y que es justamente el que alcanza la planta de ARSA.
Hoy (21/08) por la mañana se reemplazaron los aisladores afectados, y el servicio volvió íntegramente a la normalidad.
De esta manera, el agua potable irá retornando paulatinamente a los hogares afectados.
Judiciales
Periodista sufrió hostigamiento en un clima de trabajo «tóxico»: Condenan a una empresa de medios por daño moral
El fallo es de primera instancia y no se encuentra firme, por lo que Editorial Río Negro puede apelar.

Una periodista que trabajó durante casi 20 años en un medio de comunicación fue víctima de un ambiente tóxico, marcado por presiones y descalificaciones que afectaron su salud psíquica. A raíz de la judicialización del caso, el fuero laboral de Roca reconoció el daño moral que sufrió y condenó a una empresa periodística a pagar una indemnización equivalente a cinco salarios de su categoría. Sin embargo, el Tribunal no hizo lugar al reclamo por el supuesto despido indirecto: concluyó que la actuación de la trabajadora en ese sentido fue extemporáneo.
El fallo reconstruyó las condiciones de trabajo que atravesó la periodista a partir de 2017, cuando comenzó un profundo proceso de transformación del medio -Editorial Río Negro SA – en el que se desempeñaba. La empresa comenzó una transición del papel hacia el entorno digital, acompañada por una reducción de personal, cierre de corresponsalías y reestructuraciones internas que alteraron por completo las condiciones de trabajo.
Ese cambio estuvo liderado por una nueva dirección periodística, en manos de un profesional de trayectoria internacional que fue descripto por varios testigos como una figura «autoritaria», con un estilo «sin filtro», y con exigencias que excedían lo razonable. Según el testimonio de compañeros de redacción, este directivo impulsó un modelo de trabajo en el que «a los buenos periodistas había que pedirles más», instalando «un clima de presión constante, favoritismo arbitrario y trato desigual».
En ese contexto, la periodista -editora al momento de los hechos- comenzó a sufrir síntomas de ansiedad, estrés y angustia. En agosto de 2017 tuvo una crisis de salud al retirarse de la redacción y desde entonces no pudo volver a trabajar. Fue diagnosticada con un trastorno adaptativo moderado-grave y recibió tratamiento psiquiátrico y psicológico por más de un año.
La jueza presidenta del Tribunal destacó que los testimonios fueron consistentes al describir un entorno «tóxico», con reubicaciones, superposición de órdenes, sobreexigencia y maltrato. Se mencionaron episodios de llanto, ataques de pánico, e incluso desmayos. También se remarcó que varios trabajadores sufrieron afectaciones similares durante ese período, aunque no todos reaccionaron del mismo modo.
Uno de los testigos sostuvo que «la relación con el director dependía del nivel de tolerancia de cada persona», y que la actora, en particular, «agachaba la cabeza y lloraba». Otro colega señaló que «las exigencias eran desproporcionadas» y que «el clima era asfixiante». En el caso de la periodista, se concluyó que ese entorno le provocó un daño psíquico concreto, constatado por su médica, y que tuvo consecuencias laborales y personales.
La sentencia determinó que la responsabilidad de la empleadora no puede descartarse cuando se ha acreditado un ambiente de trabajo que vulnera la dignidad del trabajador, incluso aunque no se haya llegado a una situación de mobbing en sentido estricto. «El maltrato no fue únicamente direccionada a ella, ya que como refirieron los testigos, era generalizado (…) configuraba un mal ambiente de trabajo, configurativo de acoso laboral, que no puede ser justificado», sostiene el fallo.
En ese marco, se otorgó una reparación por daño moral calculada en base a cinco sueldos de su categoría (editora, según el convenio colectivo FATPREN), a valores de marzo de 2025. El Tribunal subrayó que la indemnización no responde al «precio del dolor» sino a la idea de brindar una compensación que permita reparar el sufrimiento a través de bienes o experiencias que aporten bienestar, en línea con lo establecido por el Código Civil y Comercial.
Si bien el Tribunal reconoció la existencia de un «ambiente laboral hostil» y la afectación concreta a la salud de la trabajadora, rechazó el reclamo indemnizatorio vinculado al despido indirecto. Consideró que «la decisión de extinguir el vínculo laboral fue extemporánea, ya que se produjo casi dos años después de los hechos invocados como injuria».
El fallo subrayó que no hubo intimaciones previas ni intentos de reinserción laboral una vez finalizado el tratamiento médico, y que tampoco se comunicó a la empresa el alta correspondiente para interrumpir el período de reserva de puesto. La sentencia de primera instancia no está firme y se encuentra dentro de los plazos de apelación.
Policiales
Los choques no paran: Triple colisión en la esquina de San Juan y Villegas
Uno de los vehículos involucrados terminó arriba de la vereda.

En la mañana de este jueves (03/04), cerca de las 11 horas, un nuevo siniestro vial se produjo en las calles de General Roca. Ocurrió en la esquina de calles San Juan y Villegas y se vieron involucrados un camión, un vehículo tipo utilitario y una motocicleta.
Por razones que aun son materia de investigación, colisionaron una Peugeot Partner con un camión marca Scania, y éste último a su vez, arrastró a una motocicleta. Lo llamativo del hecho es que en esa intersección hay semáforo.

Fue tal la magnitud del impacto que el utilitario finalizó su marcha sobre la vereda, donde hay una farmacia. Por su parte, el rodado menor terminó debajo del camión.

Personal de la Comisaría 3°, de la Dirección de Tránsito local y una ambulancia del SIARME trabajaron en el lugar. No obstante, no se registraron heridos de gravedad.
Roca
Retomaron los trabajos de la obra eléctrica en el barrio Quinta 25 norte
La obra había quedado paralizada tras el cambio de gestión a nivel nacional. De esta manera, 480 familias del sector se verán beneficiadas.

El Municipio de Roca retomó los trabajos de la obra de infraestructura eléctrica en el barrio Quinta 25 norte, necesaria para normalizar el suministro eléctrico y permitir así que muchas familias accedan por primera vez a un servicio eléctrico regularizado y seguro.
Esta obra había sido iniciada por el Estado Nacional y, a partir del cambio de gobierno, quedó paralizada. «En función de la importancia de la obra y el gran avance que presentaba, el Municipio comenzó con los trabajos para continuar con la misma», destacó María Emilia Soria.
Los trabajos contemplan la red de distribución de energía eléctrica de baja y media tensión, alumbrado público, pilares domiciliarios, cuatro nuevas subestaciones transformadoras, y 222 luminarias con tecnología led. Así, 480 familias se verán beneficiadas, mejorando sustancialmente su calidad de vida.