Judiciales
Pidieron 13 años de prisión para Bernel
El veredicto se conocerá el próximo miércoles.

Esta mañana (6/12), la fiscal jefe Teresa Giuffrida y la fiscal del caso Belén Calarco solicitaron la pena de 13 años de prisión efectiva para el ex docente de la Escuela 38 declarado culpable de abuso sexual simple agravado.
Sumado a la inhabilitación absoluta y perpetua para ejercer la docencia en todas sus formas, y la inscripción en el Registro de abusadores nacional y provincial en el marco de las Leyes N° 26.879 y N° 5.115.
“El Tribunal de juicio ha declarado culpable al imputado de 10 hechos de abuso sexual simple, que conllevan el agravante de ser el encargado de la educación de las víctimas, y el hecho de abuso sexual simple en grado de tentativa con la misma calificante, es decir que estamos en presencia de por lo menos 20 hechos”, manifestó Calarco.
“No encuentro más atenuantes para el imputado que no cuenta con antecedentes penales computables, tiene arraigo, y tiene familia a cargo. Los agravantes son varios, entre ellos que los hechos han sido realizados contra niñas y por ser su docente”.
“No podemos dejar de señalar que este delito es el segundo hecho más grave considerado en el Código Penal, son abusos simples pero agravados por las circunstancias en que sucedieron. Agregamos que hubo pluralidad de victimas, reiteración de hechos, que todas al momento de los abusos oscilaban en los 9 años, eran muy pequeñas, muy vulnerables frente a este adulto, que era un referente”, detalló la Fiscalía.
“Este hombre además de los abusos ejerció violencia física y verbal, sistemática, contra las propias victimas como a los testigos de estas circunstancias. Humillaba, amedrantaba, amenazaba a todos sus estudiantes”, mencionó.
“Para merituar la pena, hay que tener presente el espacio donde él concretó los delitos: en un espacio público, durante clases, cuando estaba cuidando del recreo, durante el ciclo escolar. Hizo aprovechamiento de estas circunstancias, y manejó este lugar a su antojo”, enumeró Calarco.
“El docente tenía la edad y la educación suficientes como para entender lo que estaba haciendo. Todo nos lleva a describir que hablamos de una conducta serial, y lo ubica en el lugar de peligroso”, culminó la representante del Ministerio Público Fiscal.
Respecto del daño, la fiscal jefe Teresa Giuffrida solicitó que se tenga en cuenta lo declarado hoy por el psicólogo, en relación a cómo ha visto a las niñas durante su tratamiento.
“El especialista dijo que había un factor fundamental en la edad de las víctimas, que cuando más pequeñas son más consecuencias hay. Además explicó que hay que tener en cuenta el vínculo, que también agrava la situación psicológica de las nenas”, dijo Giuffrida.
Finalmente, “en cuanto a la extensión del daño, el psicólogo destacó, y pedimos que sea considerado, que existe desestructuración en la vida cotidiana de las niñas y desvalorización del propio cuerpo”.
La defensa particular del imputado solicitó su absolución, sosteniendo su inocencia, “como durante todo el proceso, además esta parte realizará todos los recursos e impugnaciones que hagan al derecho de mi defendido”, dijo.
La lectura del veredicto de pena será el próximo miércoles (11/11), a cargo del Tribunal de Juicio compuesto por los jueces Gastón Martín, María Evelina Garcia Balduini y Laura Perez.
Judiciales
Condenan parcialmente a un hombre que defendió a su pareja de una agresión de su ex
La sentencia atribuyó un 30% de responsabilidad civil al sujeto que intervino para defender a su novia y lo condenó a pagar una indemnización parcial por incapacidad y daño extrapatrimonial.

Un hombre fue hasta la casa de su ex pareja. Entre ambos existía una larga historia de conflictos y medidas de protección. La mujer había denunciado hechos de violencia y contaba con restricciones de acercamiento. En ese momento intervino la pareja actual de la mujer. Lo hizo para frenar la agresión y protegerla. El hecho terminó con lesiones para el hombre que había llegado al lugar. Años después, ese episodio llegó al fuero civil de Roca.
El hombre lesionado inició una demanda por daños y perjuicios contra su expareja y contra la pareja de ella. Reclamó una indemnización por las lesiones físicas y psicológicas que sufrió.
Un fallo rechazó la demanda contra la mujer y la admitió de manera parcial contra el otro demandado. La sentencia entendió que actuó en defensa de un tercero, aunque excedió los límites de una respuesta proporcional.
La jueza analizó el caso con perspectiva de género. El fallo valoró el contexto de violencia previo y sostuvo que ese antecedente resultó indispensable para comprender lo ocurrido. La resolución recordó que los jueces tienen la obligación de incorporar esa perspectiva cuando existen indicios de violencia contra las mujeres.
La sentencia señaló que la legítima defensa no puede evaluarse como un hecho aislado. Explicó que, en situaciones de violencia de género, la agresión forma parte de un proceso que suele extenderse en el tiempo. Por ese motivo, el análisis debe incluir los antecedentes, las denuncias y las medidas de protección vigentes.
Con ese criterio, el fallo concluyó que la intervención de la pareja de la mujer tuvo como finalidad protegerla frente a una agresión. Sin embargo, también determinó que algunos golpes superaron lo necesario para neutralizar el ataque. Por esa razón le atribuyó un 30% de responsabilidad civil. La demanda contra la mujer quedó rechazada.
La resolución destacó que la valoración de los hechos debía evitar estereotipos y ajustarse a los estándares nacionales e internacionales de protección de los derechos de las mujeres.
omo consecuencia de la decisión, la sentencia condenó a la pareja actual a pagar una indemnización parcial por incapacidad, daño extrapatrimonial, tratamiento psicológico y gastos médicos, con más los intereses correspondientes.
Judiciales
Un perro suelto y amenazas de matarlo delante de la familia: Deberán cumplir con la tenencia responsable de mascotas
El conflicto terminó en un Juzgado de Paz.

Un conflicto entre dos vecinos de Sierra Grande, que tuvo como eje la tenencia responsable de un perro, terminó en el Juzgado de Paz luego de que las diferencias escalaran a discusiones, denuncias de amenazas y situaciones de hostigamiento.
Todo comenzó por la preocupación de un vecino, quien sostuvo que el animal permanecía suelto de manera habitual. Según relató, intentó hablar en varias oportunidades con sus propietarios para que modificaran esa situación, pero el desacuerdo derivó en un enfrentamiento entre ambas partes.
El vecino promovió una denuncia en el marco de la Ley Contravencional de Río Negro. Expuso que había sufrido actos de hostigamiento, intimidación y amenazas vinculados con el conflicto por la mascota.
Durante la audiencia, la pareja de la persona denunciada concurrió en su representación y solicitó la suspensión del proceso contravencional a prueba. Negó los hechos denunciados y afirmó, en cambio, que el denunciante había amenazado con matar al perro delante de la familia. También explicó que el animal siempre había permanecido suelto sin haber mordido a nadie y que Zoonosis municipal ya había intervenido para notificar sobre la tenencia responsable.
La jueza de Paz advirtió que, más allá de las versiones contrapuestas, existía un conflicto vecinal que había derivado en episodios de confrontación verbal y que podía afectar la convivencia entre las partes.
Por ese motivo, hizo lugar al pedido de suspensión del proceso contravencional a prueba por el plazo de seis meses. Como condición, impuso reglas de conducta para evitar nuevos enfrentamientos.
Entre esas reglas, ordenó que la persona beneficiaria se abstenga de realizar actos de hostigamiento, intimidación, amenazas o agresiones verbales. También dispuso que cualquier futura controversia relacionada con la tenencia responsable de la mascota se canalice exclusivamente por las vías legales, evitando toda confrontación directa.
Además, dio intervención a la Secretaría de Zoonosis de la Municipalidad de Sierra Grande para que controle el cumplimiento de las normas sobre tenencia responsable de animales, adopte las medidas preventivas que correspondan e informe al Juzgado sobre cualquier actuación relevante para prevenir nuevos conflictos. También se notificó a la Comisaría 13° para que informe únicamente si se registran nuevos episodios de conflicto o incumplimientos de las reglas impuestas.
Judiciales
Era tractorista, lo registraban como peón y lo apartaron tras ser elegido dirigente sindical
Un fallo judicial determinó que la empresa modificó las condiciones laborales del trabajador luego de que asumiera un cargo en la UATRE.

Durante más de tres años un hombre trabajó en una empresa frutícola del Alto Valle. La mayor parte del tiempo condujo un tractor para realizar tareas de poda, pulverización, cosecha y mantenimiento de las chacras. Sin embargo, en los recibos de sueldo figuraba con otra categoría laboral.
La situación cambió después de que notificó a la empresa que había sido elegido con un cargo en la Seccional Roca de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE).
El hombre dejó de conducir el tractor y pasó a realizar tareas de peón general. También sufrió una reducción salarial y comenzó un conflicto que terminó con su alejamiento del trabajo.
El trabajador promovió una demanda laboral contra la empresa. Reclamó las indemnizaciones derivadas del despido, diferencias salariales, el reconocimiento de su verdadera categoría profesional y la indemnización prevista por la tutela sindical.
La Cámara Segunda del Trabajo de Roca hizo lugar a la demanda y condenó a la empleadora a pagar una indemnización.
Durante el juicio declararon compañeros de trabajo, representantes sindicales y otros testigos. Coincidieron en que el trabajador desempeñó durante casi toda la relación laboral tareas propias de tractorista, aunque la empresa lo registraba como peón general o trabajador temporario. También señalaron que, después de asumir el cargo gremial, fue apartado del tractor y destinado a otras tareas.
El fuero laboral concluyó que la empresa no reflejó correctamente la realidad de la prestación laboral. Consideró acreditado que el trabajador desarrolló funciones de tractorista y que, por esa razón, correspondía reconocer esa categoría y liquidar las diferencias salariales conforme a las escalas aplicables al régimen agrario.
Los jueces también entendieron probado que el hombre mantenía una relación laboral permanente y continua, pese a que la empresa lo registró como trabajador discontinuo o temporario. Para llegar a esa conclusión valoraron la documentación incorporada al expediente y comprobaron que percibió remuneraciones durante todos los meses de la relación laboral.
La sentencia destacó además que el hombre había comunicado en forma fehaciente su candidatura y posterior elección en el gremio. La empresa recibió esas notificaciones y nunca cuestionó esa representación sindical. Por ese motivo, la Cámara concluyó que gozaba de la tutela prevista por la Ley de Asociaciones Sindicales.
El fallo sostuvo que la modificación de las tareas y de las condiciones laborales se produjo sin que existiera una autorización judicial para excluir al trabajador de esa protección especial. Consideró que el despido indirecto dispuesto por el empleado resultó legítimo y que tenía derecho, además de las indemnizaciones comunes, a percibir la reparación prevista para quienes cuentan con tutela sindical.







