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Sociedad

Las clases en Río Negro podrían comenzar antes que en el resto del país

Así lo dejó entrever la ministra Silva. Por más que Bullrich anunció que Nación tiene intenciones que las clases comiencen el lunes 6 de marzo, en la provincia iniciarían el miércoles 1.

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«Una alternativa que nosotros vemos es adelantar el ciclo lectivo 2017. Entonces allí tendríamos más días de clases para recuperar los perdidos este año», dijo la ministra de Educación y Derechos Humanos de Río Negro, Mónica Silva, en diálogo con el programa #CONTRAPUNTO (de lunes a viernes de 9 a 12.30 hs por La Super FM 96.3).

En este sentido indicó que además de la negativa del gremio en no extender el calendario escolar 2016, también «intervino claramente la opinión de las familias. Miles de padres nos han hecho llegar que ya tenían las vacaciones programadas, respecto a que el ciclo lectivo ya estaba estipulado desde principios de este año».

No obstante, Silva aclaró que «el ministro de Educación de la Nación, (Estaban) Bullrich, ha dado a conocer que su intención que las clases comiencen el 6 de marzo del 2017, pero tal vez nosotros podríamos empezar el 1 de marzo y así tener algunos días más».

Por su parte, al ser consultada sobre el proyecto de la Nueva Escuela Secundaria, indicó que «es muy importante poder tener con el gremio (UnTER) una conversación fluida y seria sobre la reforma del Nivel Medio. Hay diferentes resoluciones que hemos aprobado y que ellos ven que salen perjudicados. Por eso estamos dispuestos a hacer cambios que son los que propone el gremio. Queremos que se haga lo mejor que se pueda», afirmó la ministra de Educación rionegrina.

«Entendemos también que ya tenemos todo listo para el año que viene, pero nos vamos a volver a sentar con la representación gremial que por ahí tiene algunas modificaciones para plantear. Vamos a escucharlos el próximo 15 de noviembre en un nuevo encuentro que tendremos en Viedma», agregó.

Sobre la reunión paritaria de ayer, destacó que «ha sido un encuentro muy positivo con el gremio UnTER». En este sentido, destacó la conformación de la mesa técnica de la inflación. Añadió que «estamos encaminados a seguir trabajando por buen camino. Tenemos disidencias, pero lo importante es que recuperamos el diálogo después de mucho tiempo», enfatizó Silva.

Finalmente, al ser consultada sobre el transporte escolar en General Roca, después de dos licitaciones que quedaron desiertas, la titular de la cartera educativa adelantó que «todavía hay una posibilidad de encontrar una empresa que se haga cargo del transporte escolar para el 2017». No obstante aseguró que «ya estamos preparándonos para en caso de no conseguir transportista, ofrecer becas a los estudiantes para que puedan viajar».

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Sociedad

Nostalgia táctil: Por qué lo analógico seduce a la Gen Z

Vinilos y cámaras analógicas regresan por estética, ritual y desconexión. Claves culturales y prácticas para entender la tendencia.

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Durante años parecía que lo digital ganaría por completo. Música en streaming, fotos infinitas en el móvil y contenido que se consume a velocidad de scroll. Sin embargo, entre parte de la Generación Z ha vuelto a crecer el interés por objetos analógicos como el vinilo y las cámaras de carrete. No es solo nostalgia “prestada”; es una respuesta cultural a un entorno donde todo es inmediato, reversible y, a veces, demasiado parecido.

En España, este retorno se nota en mercadillos, tiendas especializadas y redes sociales donde lo analógico se convierte en estética y en ritual. En una vida con tantas pantallas, hay quien alterna formatos sin pensarlo demasiado: escuchas una playlist, subes una story y, en otro momento, entras desde el móvil a un servicio digital como Runa Casino Movil. Precisamente por eso lo analógico destaca: no compite por rapidez, compite por experiencia.

El valor del ritual: hacer algo más lento para sentirlo más

El vinilo obliga a detenerse. Elegir un disco, sacarlo de la funda, colocar la aguja y escuchar un lado completo cambia la relación con la música. No es “me gusta esta canción”, es “me quedo con este álbum”. Para una generación acostumbrada a saltar de estímulo en estímulo, esa lentitud puede ser atractiva porque devuelve intención.

Con la fotografía analógica pasa algo parecido. Cargar el carrete, medir luz, disparar sin ver el resultado y esperar el revelado convierte la imagen en un objeto con historia. Ese proceso no es eficiente, pero sí significativo. Para muchos, el valor está en la experiencia, no en la productividad.

Saturación digital y deseo de “algo real”

La Gen Z no es anti-tecnología; es hiper-digital. Precisamente por eso conoce sus costes: notificaciones constantes, comparación social, sensación de estar siempre “dentro” de internet. Lo analógico ofrece una pausa tangible. Un vinilo no vibra, una cámara no te pide actualizar, una foto revelada no se edita cien veces.

En España, donde gran parte del ocio pasa por el móvil, lo analógico funciona como micro-desconexión. No se trata de rechazar lo digital, sino de equilibrar. Tener un objeto físico —disco, carrete, álbum— puede sentirse como recuperar control frente a un mundo de contenidos que desaparecen en un feed.

Estética y pertenencia: lo analógico como lenguaje visual

También hay un factor de identidad. El sonido del vinilo y el grano del carrete han vuelto como estilo. Lo “imperfecto” se interpreta como auténtico: ruido de aguja, colores apagados, flashes duros, encuadres espontáneos. En redes, esa estética se distingue de la imagen pulida del móvil y transmite personalidad.

Además, hay comunidad. Coleccionar discos, ir a tiendas, intercambiar recomendaciones, asistir a ferias o revelar en un laboratorio crea espacios sociales que no dependen de un algoritmo. En ciudades españolas, estas escenas son pequeñas pero constantes, y encajan bien con una generación que busca experiencias compartidas fuera de la pantalla.

AspectoDigital (streaming/móvil)Analógico (vinilo/carrete)
AccesoInmediato e ilimitadoMás limitado y deliberado
ExperienciaRápida, fragmentadaLenta, ritualizada
ResultadoReversible y editableMás “final”, con historia
Relación con el objetoCasi inexistenteFísica y coleccionable
Valor socialAlgoritmos y feedsTiendas, ferias, comunidad

Esta comparación ayuda a entender por qué no es una guerra entre formatos. Es una búsqueda de sensaciones distintas según el momento.

Economía y mercado: segunda mano, ediciones y accesibilidad

Hay un punto práctico: el mercado de segunda mano ha facilitado la entrada. En España, encontrar vinilos usados o cámaras básicas es más fácil que hace años, y existen tiendas y plataformas que mueven inventario constantemente. También han crecido las ediciones especiales y los relanzamientos, porque la industria ha visto que hay demanda.

Aun así, no todo es barato. Los vinilos nuevos pueden ser caros, y revelar carretes no es un hobby “gratis”. Parte del atractivo está precisamente en eso: pagar más por una experiencia que dura y que se aprecia. Para algunos Gen Z, es una forma de consumo más consciente: menos cantidad, más significado.

Por qué esta tendencia encaja con la Gen Z

La Gen Z busca control, identidad y experiencias que no dependan solo de pantallas. Lo analógico ofrece límites naturales: un disco termina, un carrete tiene 24 o 36 fotos, el revelado tarda. Esos límites reducen el exceso. Y cuando hay exceso, la creatividad y el disfrute se diluyen.

Vinilo y fotografía analógica también aportan algo que se ha vuelto valioso: paciencia. En una era de inmediatez, esperar y cuidar un proceso puede sentirse como bienestar. No es nostalgia por un pasado vivido, sino un tipo de calma que se puede elegir en el presente.

Si quieres probar lo analógico, empieza pequeño: un vinilo de un álbum que te guste de verdad o una cámara sencilla de segunda mano; lo importante es disfrutar el ritual, no coleccionar por coleccionar.

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Roca

Semana inestable en Roca: Altas temperaturas, viento y probables tormentas

Según la AIC, se esperan jornadas con máximas elevadas, períodos de inestabilidad y tormentas eléctricas hasta la próxima semana.

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Según el pronóstico extendido de la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas (AIC), Roca atravesará una seguidilla de jornadas marcadas por el calor intenso, la inestabilidad y la probabilidad de tormentas eléctricas, algunas localmente fuertes.

Para este miércoles (21/01) se espera una jornada muy calurosa, con una temperatura máxima cercana a los 39°C. Durante el día podrían registrarse tormentas eléctricas con lluvias y chaparrones, mientras que por la noche continuaría la inestabilidad, con posibles tormentas aisladas. El viento soplará moderado, con ráfagas que podrían alcanzar los 54 km/h.

El jueves (22/01) presentará un leve descenso de la temperatura, con una máxima estimada en 31°C. El cielo se mantendrá inestable tanto durante el día como en horas nocturnas, con viento del sector este y ráfagas que rondarán los 43 km/h.

Para el viernes (23/01) volverá a incrementarse el calor, con una máxima de 33°C. Se prevén posibles tormentas durante el día y tormentas eléctricas con lluvias y chaparrones hacia la noche, acompañadas por viento moderado.

Durante el sábado (24/01) el tiempo continuará mayormente despejado durante el día, con una temperatura máxima que podría alcanzar los 37°C. Sin embargo, hacia la noche se mantienen las probabilidades de tormentas. El viento será leve a moderado, con ráfagas que podrían superar los 50 km/h.

El domingo (25/01) se anticipa una jornada nuevamente inestable, con una máxima cercana a los 34°C y probabilidad de tormentas tanto diurnas como nocturnas.

Finalmente, el lunes (26/01) se espera un día de sol radiante, con temperaturas elevadas que rondarán los 35°C, aunque hacia la noche podrían reaparecer condiciones de inestabilidad.

Desde la AIC señalaron que dominan las bajas presiones en el norte de la Patagonia, lo que favorece la formación de tormentas y chaparrones, en un contexto de máximas cálidas a calurosas y vientos débiles a moderados.

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Sociedad

Conquistando rutas salvajes: 3 funciones clave que debe tener tu reloj para ciclismo de montaña

No se trata de tener el más caro, sino el que realmente te salve el día cuando estés en medio de la nada.

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Para cualquiera que haya sentido la adrenalina de bajar por un sendero estrecho o la satisfacción de coronar una cima técnica, sabe que el ciclismo de montaña (o MTB, como solemos decirle) es un mundo aparte. Aquí no solo luchas contra tus propios pulmones, sino contra el terreno, las piedras sueltas y, a veces, contra el sentido de la orientación.

Hace unos años, lo máximo a lo que aspirábamos era a un cuentakilómetros de cable que solía romperse con la primera rama. Pero hoy, la tecnología ha cambiado las reglas del juego. Si estás pensando en jubilar tu viejo equipo, hay tres funciones que son «no negociables» en un reloj para ciclismo de montaña moderno. No se trata de tener el más caro, sino el que realmente te salve el día cuando estés en medio de la nada.

1. Un GPS que no te abandone entre árboles y cañones

El mayor enemigo de la precisión en el monte es la cobertura. En la carretera es fácil: el cielo está despejado. Pero en el MTB, solemos meternos en bosques frondosos o desfiladeros donde la señal de GPS rebota más que una pelota de ping-pong.

Por eso, un buen reloj para ciclismo de montaña debe contar con sistemas de posicionamiento de doble frecuencia o tecnologías avanzadas como el sistema Sunflower de Huawei. ¿Para qué sirve esto? Básicamente, permite que el reloj «vea» más satélites y filtre las señales que rebotan en las rocas.

Además, la función de «Ruta de regreso» es vital. Imagina que te desvías por un sendero nuevo, se empieza a nublar y pierdes la referencia de por dónde viniste. Tener un mapa táctil en la muñeca que te guíe de vuelta sobre tus propios pasos es, literalmente, un seguro de vida.

2. Métricas de potencia y FTP: El fin de las «pajaras»

Muchos piensan que los vatios (la potencia) son solo para los flacos que van en bicis de ruta con licras ajustadas. Error. En el monte, la gestión de la energía es incluso más crítica. Si quemas todos tus cartuchos en la primera subida técnica porque no sabías a cuánta potencia ibas, lo vas a pagar caro en el kilómetro 30.

Los relojes de última generación ya permiten estimar tu FTP (Functional Threshold Power) y calcular la potencia virtual. Esto te ayuda a saber si estás pedaleando por encima de tus posibilidades. Un buen reloj para ciclismo de montaña te avisará si estás entrando en la «zona roja» demasiado pronto. Es como tener un ingeniero de pista que te susurra al oído: «Bájale un cambio, que aún falta lo más duro».

Y no olvidemos el análisis de recuperación (HRV). Si el reloj detecta que tu cuerpo no se ha recuperado del entrenamiento de ayer, lo mejor es que hoy te lo tomes con calma. Escuchar a los datos suele evitar muchas lesiones y sobreentrenamientos innecesarios.

3. Resistencia extrema y autonomía real

De nada sirve tener el dispositivo más inteligente del mercado si a la primera caída se rompe la pantalla o si la batería se muere a mitad de una ruta épica de fin de semana.

En el MTB, el barro, las vibraciones constantes del manillar y los golpes accidentales con ramas son el pan de cada día. Busca un reloj para ciclismo de montaña que use materiales como el cristal de zafiro o cuerpos de aleación de titanio. Son materiales que aguantan el trato rudo sin rayarse a la primera.

En cuanto a la batería, la clave es la autonomía con el GPS activo. Hay relojes que prometen semanas de batería en modo «reloj», pero que se agotan en 4 horas cuando activas el seguimiento de ruta. Los modelos top actuales, como los de la serie GT de Huawei, ofrecen días de autonomía incluso dándole un uso intensivo al posicionamiento y a los sensores de salud. Olvidarte de cargar el reloj cada noche es una libertad que, una vez que la pruebas, no tiene vuelta atrás.

Conclusión: Más que un accesorio, un compañero de ruta

Al final del día, el mejor reloj para ciclismo de montaña es aquel que desaparece de tu mente mientras pedaleas y solo aparece cuando necesitas información crítica: un aviso para hidratarte, un giro en el mapa o un recordatorio de que tu pulso está demasiado alto.

La tecnología no va a pedalear por ti, eso está claro. Pero te da la confianza necesaria para explorar rutas que antes te daban miedo y te ayuda a entender mejor cómo responde tu cuerpo ante el esfuerzo. Si eliges bien, tu reloj no será solo un gadget más, sino el compañero que te empuje a conquistar ese pico que siempre viste desde lejos pero nunca te atreviste a subir.

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