Judiciales
Piden 10 años de prisión para acusado de abuso sexual y corrupción de menores en Roca
Acusan al padrino de una menor de 16 años, de haber abusado de ella en reiteradas ocasiones cuando tenía entre 12 y 14 años.

El Fiscal de Cámara, Andrés José Nelli solicitó ayer la pena de diez años de prisión para un hombre, por considerarlo autor responsable de los delitos de «promoción de la corrupción de menores agravada por haber mediado amenaza, abuso sexual simple y abuso sexual con acceso carnal reiterados en un número indeterminado de veces”.
El representante del Ministerio Público Fiscal consideró acreditado el hecho y la participación en él del imputado. Tuvo en cuenta para la imputación la gravedad del hecho cometido, su naturaleza, el daño material y moral ocasionado, y como agravante su «condición de padrino de la niña».
Para el Fiscal Nelli, el delito de corrupción de menores agravado se encuentra configurado en la imputación y remarcó que «el abuso sexual cometido fue mediante el uso de la violencia». Al respecto señaló que «el dolo existió por parte del autor del hecho» quien, tal como agregó, «utilizaba a la damnificada para servirse de ella, logrando así satisfacer sus impulsos sexuales y poder seguir usando a su ahijada en el futuro, sometiéndola bajo amenazas a actos perversos y gravemente ultrajantes.
Durante los alegatos, el fiscal valoró y destacó el testimonio de la menor en la Cámara Gesell, los informes psicológicos, el testimonio de la madre de la víctima, el informe del Cuerpo Médico Forense y el de la Oficina de Atención a la víctima (OFAVI).
En tanto, la defensora de Menores Alicia Terraza, compartió la calificación legal y la pena solicitada por el fiscal destacando en su alegato la fuerte imputación realizada por la víctima y la testimonial de su madre , testigo visual del abuso sexual perpetuado sobre su hija.
Por su parte, la defensa ejercida por los Dres. Jorge Crespo y Guillermo Leskovar Garrigós solicitó la absolución de su defendido, remarcando en primer lugar, las contradicciones que existirían en la declaración de la menor y en segundo lugar, alegando la falta de prueba material que demuestre que su asistido haya cometido los delitos que se les imputa. El hombre, en tanto, se abstuvo de declarar al igual que el inicio del juicio, remitiéndose a lo dicho en la etapa de instrucción.
El hecho llevado a juicio habría ocurrido en General Roca en un período ubicable entre febrero de 2013 y el 22 de septiembre de 2014, en los domicilios del imputado y de la víctima y en un número indeterminado de veces, cuando la menor tenía entre los 12 y 14 años de edad. El imputado, quién tendría una relación familiar con la víctima (padrino), habría abusado sexualmente de la misma bajo amenazas, ejerciendo violencia sobre la niña, actos que evidencia la deliberada intención del imputado de querer corromper a la menor».
Cabe recordar, que durante el desarrollo del juicio prestó declaración testimonial la madre de la víctima, quien inculpó al imputado de los abusos perpetrados sobre su hija y manifestó que «sorprendió en una oportunidad al imputando cometiendo abuso sexual sobre su hija en su domicilio».
El imputado se encuentra procesado por los delitos de «corrupción de menores con abuso sexual simple y abuso sexual con acceso carnal reiterados». Asimismo, pesan sobre él diversas medidas cautelares, entre ellas la prohibición de acercamiento a la víctima.»
El juicio se desarrolla ante los jueces de la Cámara Tercera en lo Criminal. La lectura de la sentencia está prevista oviembre al mediodía.
Judiciales
«La empresa me obligó a mentir»: La confesión de un vendedor de planes de ahorro terminó en condena
La Justicia declaró la nulidad de los contratos vinculados a los planes de ahorro y ordenó devolver el dinero abonado, además de fijar indemnizaciones.

Un vecino de Viedma inició una demanda luego de intentar comprar una camioneta a través de un plan de ahorro que encontró en redes sociales. La historia comenzó en 2021, en plena pandemia, cuando las concesionarias permanecían cerradas al público y muchas operaciones se realizaban de forma virtual.
Mientras navegaba por internet, el vecino vio una publicidad de una concesionaria que ofrecía financiación para vehículos cero kilómetro. Completó un formulario y, días después, recibió el llamado de un asesor comercial que le explicó distintas opciones para adquirir una camioneta mediante un plan de ahorro.
Según el relato que luego llegó al expediente judicial, la propuesta incluía beneficios y una entrega prevista luego de algunas cuotas. Convencido por esas condiciones, aceptó la oferta y realizó los primeros pagos con tarjeta de crédito.
Con el paso de los meses comenzaron las dudas. Las cuotas que aparecían en los resúmenes eran más altas que las que le habían informado. Tampoco recibió el contrato ni información precisa sobre el grupo y orden del plan al que había sido incorporado.
Tiempo después, el mismo vendedor volvió a comunicarse con una nueva propuesta. Le dijo que existía una alternativa mejor: cambiar el plan y acceder a otro modelo con entrega inmediata. Para eso debía dejar de pagar el plan anterior y abrir uno nuevo a nombre de la esposa.
La pareja siguió esas indicaciones. Realizaron nuevos pagos vinculados al supuesto cambio de modelo, gastos administrativos y trámites de patentamiento. Sin embargo, la entrega del vehículo nunca ocurrió y tampoco recibieron respuestas claras sobre el estado de la operación.
Meses más tarde, el propio vendedor volvió a llamar. Según consta en la causa, durante esa conversación les dijo que había sido obligado a engañar a los clientes. De acuerdo con el relato incorporado al expediente, les manifestó que había sido «forzado por la empresa a mentir con el fin de vender».
A partir de ese momento comenzaron nuevas gestiones para intentar recuperar el dinero. En ese contexto también se registraron cargos en la tarjeta de crédito vinculados a supuestos trámites para cerrar anticipadamente el plan y gestionar la devolución de los fondos.
Ante la falta de respuestas y las irregularidades detectadas, el vecino decidió desconocer los consumos y bloquear la tarjeta. Luego inició reclamos ante el organismo de defensa del consumidor, envió cartas documento y participó en una mediación. Ninguna de esas instancias tuvo respuesta de las empresas involucradas.
El caso llegó finalmente al fuero civil de Viedma. La jueza analizó la forma en que se ofrecieron los planes de ahorro y el modo en que se desarrolló la relación de consumo.
En la sentencia se indicó que la concesionaria, a través de su vendedor, realizó «ofertas confusas y engañosas» y solicitó pagos que no correspondían. También se señaló que durante la contratación no se brindó información clara ni detallada sobre las condiciones del plan.
La jueza explicó que las empresas que participan en este tipo de operaciones tienen una responsabilidad especial frente a los consumidores. En ese sentido remarcó que «las firmas demandadas se encuentran altamente profesionalizadas y organizadas para cumplir sus cometidos en el mercado», por lo que deben actuar con mayor diligencia.
En el fallo también se concluyó que no se cumplió con el deber legal de información. Según se indicó, no se acreditó que los consumidores hubieran recibido datos claros sobre las características del plan, sus costos o las condiciones reales de contratación.
Además se advirtió que la documentación aportada reveló irregularidades. Incluso una pericia caligráfica determinó que una de las firmas que aparecía en un formulario de adhesión no correspondía al consumidor.
La jueza sostuvo que estas conductas implicaron una vulneración de derechos básicos del consumidor. Por ese motivo declaró la nulidad de los contratos vinculados a los planes de ahorro y ordenó devolver el dinero abonado, además de fijar indemnizaciones por los perjuicios sufridos.
Finalmente, el fallo también dispuso dar intervención al Ministerio Público Fiscal para que analice la posible comisión del delito penal de estafa.
Judiciales
Inició una demanda para poder hacer su viaje de 15 años
El viaje fue costeado con esfuerzo familiar y debía contar con la autorización de la mamá antes de una fecha límite fijada por la agencia de viajes.

Una adolescente de Viedma obtuvo autorización judicial para realizar su viaje de 15 años a Estados Unidos. Debió recurrir al Poder Judicial para garantizar el permiso de salida del país. El caso se tramitó el fuero de familia. El padre de la joven inició el expediente para obtener la autorización necesaria para que su hija pudiera concretar el viaje recreativo. Era el regalo familiar por sus 15 años.
Según se explicó en la presentación, el viaje fue costeado con esfuerzo familiar y debía contar con la autorización de la mamá antes de una fecha límite fijada por la agencia de viajes. Ante esa situación, el padre promovió el proceso judicial para asegurar que la adolescente pudiera realizar el viaje.
En el expediente también se dejó constancia de que la joven ya había ejercido su derecho a ser oída en actuaciones vinculadas al caso y expresó su voluntad de realizar el viaje. La madre, por su parte, manifestó que no se oponía al destino ni al carácter recreativo del viaje.
Con esos elementos, la jueza autorizó la salida del país por un período de hasta 15 días, durante los meses de mayo o junio de este año, cuando se confirme el itinerario definitivo. La sentencia también dispuso que las costas del proceso deberán ser afrontadas por la madre.
La magistrada entendió que el padre se vio obligado a iniciar el trámite judicial para obtener la autorización y que la demandada no realizó gestiones extrajudiciales que permitieran evitar el dictado de la sentencia.
Judiciales
Comenzó en Roca el juicio contra tres hombres acusados de intentar robar una vivienda
El hecho ocurrió en octubre de 2024 en una vivienda de calle Nicaragua.

Tres hombres comenzaron a ser juzgados en General Roca por un hecho ocurrido en octubre de 2024, cuando habrían intentado robar en una vivienda tras forzar el ingreso al domicilio.
El juicio se desarrolla ante un Tribunal Colegiado, ya que la Fiscalía prevé solicitar una pena superior a los 3 años de prisión. Los tres acusados llegan al debate cumpliendo prisión preventiva.
Según la acusación del Ministerio Público Fiscal, el hecho ocurrió el 29 de octubre en una vivienda ubicada en calle Nicaragua al 400. Los imputados habrían llegado al lugar a bordo de una Volkswagen Amarok, vehículo que contaba con pedido de secuestro tras haber sido robado días antes, el 24 de octubre.
De acuerdo a lo informado por la Fiscalía, los hombres forzaron el portón de ingreso y la puerta de la vivienda con la intención de apoderarse de distintos elementos.
Sin embargo, el robo no llegó a concretarse debido a la intervención de personal policial de la Comisaría 31°, que acudió al lugar tras el aviso de vecinos.
Posteriormente, los sospechosos intentaron escapar en un Ford Fiesta conducido por un menor de edad, pero tras una persecución policial fueron detenidos.
La Fiscalía los acusa como coautores de los delitos de encubrimiento agravado con ánimo de lucro, sustitución de numeración y tentativa de robo en lugar poblado y en banda, agravado por escalamiento y por la intervención de un menor de 18 años.
El debate continuará mañana miércoles (11/03) desde las 8.30 en los Tribunales de General Roca, con la declaración de los testigos convocados por las partes.





