Sociedad
¿Son los eSports la profesión del futuro?
Además de los jugadores, una importante cantidad de empleos indirectos merecen ser considerados como salida profesional

Los videojuegos han representado, históricamente, un importante nicho de mercado en el universo del ocio. Pero lo cierto es que la última década, alentados por las nuevas tecnologías, que permiten mejor calidad de producto y de conectividad (además de la consolidación del Smartphone), han despegado de manera exponencial en su vertiente más moderna: los eSports.
Hablemos de algunas cifras que, tal vez, puedan situarnos en la magnitud del negocio. Los eSports cuentan con 400 millones de usuarios en el mundo, procurando unas ganancias de unos 200.000 millones en el pasado año 2020. De los citados usuarios, 13 millones son jugadores profesionales, que participan en los cerca de 2000 campeonatos que se celebran cada año.
Además de los trabajos relacionados con la creación y difusión de estos productos y de los puestos indirectos creados, los jugadores están sacando buen partido de su afición, y no sólo a nivel de retransmisiones. El seguimiento de los torneos es un evento internacional y multitudinario, que incluso se refleja en los portales de apuestas especializados, como Rivalry, que tiene un apartado específico de diversos eSports, donde destaca el de Dota 2, el título que ha batido records en premios en un torneo, The International, con la increíble cantidad de 40 millones; lo cual representa otro apetitoso incentivo para tomarse en serio lo de dedicarse a este sector.
Por todo ello, lo de ser jugador de eSports a nivel profesional es algo que no deberíamos descartar si nos gusta este mundo. Especialmente cuando ya existen algunos cursos específicos al respecto e, incluso, algunas universidades se dedican a entrenar alumnos en esta materia y tiene un equipo propio. Hablamos de la Universidad Abierta Interamericana, que ha ido un paso más allá tras ofrecer la Tecnicatura Universitaria en Desarrollo de Videojuegos.
Tenemos que tener en cuenta que tampoco se trata de un camino de rosas: como cualquier otra actividad de élite, requiere un gran entrenamiento y dedicación; los que se preparan para competir entrenan entre cuatro y ocho horas diarias. Eso sin contar con la presión que van a vivir en los torneos, donde se juegan el prestigio y la bolsa. Pero también obtienen muchas otras recompensas: las citadas retransmisiones y el cobro de patrocinios o publicidad son ingresos indirectos que pueden superar a los premios que se consiguen por torneo.
Pero hacer de los eSports una profesión no significa que sólo tengamos la opción de ganarnos la vida si nos convertimos en jugadores. Obviamente, ser desarrollador para estos títulos es un oficio de futuro (y de presente), ya que los más experimentados y situados en una escala superior son muy buscados y se les ofrecen sueldos de gran magnitud. Por otra parte, aquellos que empiezan tienen grandes oportunidades de ascender gracias a la gran demanda actual.

Hablábamos antes de la presión a la que se pueden ver sometidos estos jugadores, que además suelen ser de edades muy jóvenes y con poca experiencia en la competición y el manejo de las frustraciones que estos eventos pueden provocar. Por ello, “Coach” y Psicólogos son otras profesiones en alza que tienen un nuevo mercado a su alcance. Muchos de ellos pueden venir del ámbito deportivo y estar acostumbrados a gestionar egos, frustraciones y ansiedad escénica, por lo que tendrían un papel importante en el auge de los eSports y la notoriedad de sus estrellas o de los que aspiran a serlo.
Gestionar equipos, encontrar el talento y saber dirigirlo son otras de las necesidades que requiere este nuevo negocio. Para estos particulares, los Managers y Directores Deportivos pueden ser las figuras adecuadas. Otras ramas de la ciencia, como los analistas o los estadísticos, pueden tener mucho que aportar a la hora de crear estrategias. Y, evidentemente, otros trabajos como el de los asesores fiscales (de gran importancia, habida cuenta de los notables ingresos) y abogados o gestores que permitan a estas jóvenes estrellas centrarse en su cometido y no en otro tipo de menesteres de los que saben poco o nada.
En definitiva, se trata de un mercado lleno de posibilidades, no sólo para los potenciales jugadores, sino también para desarrolladores y otros profesionales de áreas bien diversas, pero que tienen cabida en este mundo en auge que aglutina una importante parte del ocio actual.
Sociedad
Conquistando rutas salvajes: 3 funciones clave que debe tener tu reloj para ciclismo de montaña
No se trata de tener el más caro, sino el que realmente te salve el día cuando estés en medio de la nada.

Para cualquiera que haya sentido la adrenalina de bajar por un sendero estrecho o la satisfacción de coronar una cima técnica, sabe que el ciclismo de montaña (o MTB, como solemos decirle) es un mundo aparte. Aquí no solo luchas contra tus propios pulmones, sino contra el terreno, las piedras sueltas y, a veces, contra el sentido de la orientación.
Hace unos años, lo máximo a lo que aspirábamos era a un cuentakilómetros de cable que solía romperse con la primera rama. Pero hoy, la tecnología ha cambiado las reglas del juego. Si estás pensando en jubilar tu viejo equipo, hay tres funciones que son «no negociables» en un reloj para ciclismo de montaña moderno. No se trata de tener el más caro, sino el que realmente te salve el día cuando estés en medio de la nada.
1. Un GPS que no te abandone entre árboles y cañones
El mayor enemigo de la precisión en el monte es la cobertura. En la carretera es fácil: el cielo está despejado. Pero en el MTB, solemos meternos en bosques frondosos o desfiladeros donde la señal de GPS rebota más que una pelota de ping-pong.
Por eso, un buen reloj para ciclismo de montaña debe contar con sistemas de posicionamiento de doble frecuencia o tecnologías avanzadas como el sistema Sunflower de Huawei. ¿Para qué sirve esto? Básicamente, permite que el reloj «vea» más satélites y filtre las señales que rebotan en las rocas.
Además, la función de «Ruta de regreso» es vital. Imagina que te desvías por un sendero nuevo, se empieza a nublar y pierdes la referencia de por dónde viniste. Tener un mapa táctil en la muñeca que te guíe de vuelta sobre tus propios pasos es, literalmente, un seguro de vida.
2. Métricas de potencia y FTP: El fin de las «pajaras»
Muchos piensan que los vatios (la potencia) son solo para los flacos que van en bicis de ruta con licras ajustadas. Error. En el monte, la gestión de la energía es incluso más crítica. Si quemas todos tus cartuchos en la primera subida técnica porque no sabías a cuánta potencia ibas, lo vas a pagar caro en el kilómetro 30.
Los relojes de última generación ya permiten estimar tu FTP (Functional Threshold Power) y calcular la potencia virtual. Esto te ayuda a saber si estás pedaleando por encima de tus posibilidades. Un buen reloj para ciclismo de montaña te avisará si estás entrando en la «zona roja» demasiado pronto. Es como tener un ingeniero de pista que te susurra al oído: «Bájale un cambio, que aún falta lo más duro».
Y no olvidemos el análisis de recuperación (HRV). Si el reloj detecta que tu cuerpo no se ha recuperado del entrenamiento de ayer, lo mejor es que hoy te lo tomes con calma. Escuchar a los datos suele evitar muchas lesiones y sobreentrenamientos innecesarios.
3. Resistencia extrema y autonomía real
De nada sirve tener el dispositivo más inteligente del mercado si a la primera caída se rompe la pantalla o si la batería se muere a mitad de una ruta épica de fin de semana.
En el MTB, el barro, las vibraciones constantes del manillar y los golpes accidentales con ramas son el pan de cada día. Busca un reloj para ciclismo de montaña que use materiales como el cristal de zafiro o cuerpos de aleación de titanio. Son materiales que aguantan el trato rudo sin rayarse a la primera.
En cuanto a la batería, la clave es la autonomía con el GPS activo. Hay relojes que prometen semanas de batería en modo «reloj», pero que se agotan en 4 horas cuando activas el seguimiento de ruta. Los modelos top actuales, como los de la serie GT de Huawei, ofrecen días de autonomía incluso dándole un uso intensivo al posicionamiento y a los sensores de salud. Olvidarte de cargar el reloj cada noche es una libertad que, una vez que la pruebas, no tiene vuelta atrás.
Conclusión: Más que un accesorio, un compañero de ruta
Al final del día, el mejor reloj para ciclismo de montaña es aquel que desaparece de tu mente mientras pedaleas y solo aparece cuando necesitas información crítica: un aviso para hidratarte, un giro en el mapa o un recordatorio de que tu pulso está demasiado alto.
La tecnología no va a pedalear por ti, eso está claro. Pero te da la confianza necesaria para explorar rutas que antes te daban miedo y te ayuda a entender mejor cómo responde tu cuerpo ante el esfuerzo. Si eliges bien, tu reloj no será solo un gadget más, sino el compañero que te empuje a conquistar ese pico que siempre viste desde lejos pero nunca te atreviste a subir.
Roca
Extrema precaución en Ruta 22 y Vintter: Un camión dañó el semáforo y se dio a la fuga
El impacto provocó daños totales en la columna del semáforo, cuya reposición demandará una inversión cercana a los 7 millones de pesos.

Un siniestro vial ocurrido el domingo (18/01) en la intersección de Ruta Nacional Nº 22 y calle Vintter dejó fuera de servicio el semáforo del lugar, luego de que un camión embistiera la estructura y se diera a la fuga.
Como consecuencia del fuerte impacto, la columna del semáforo resultó gravemente dañada, por lo que será necesario reemplazar la totalidad del equipamiento, una tarea que demandará una erogación estimada en 7 millones de pesos.
Hasta tanto se concrete la instalación del nuevo sistema, desde el Municipio de Roca indicaron que el semáforo permanecerá funcionando en modo intermitente, lo que incrementa el riesgo para quienes circulan por una de las intersecciones más transitadas de la ciudad.
«Solicitamos a conductores y peatones extremar las medidas de precaución, reducir la velocidad y respetar las normas de tránsito, con el objetivo de evitar nuevos siniestros viales en la zona», indicaron desde el Municipio al respecto.
Roca
Calor extremo, viento y tormentas: Así estará el tiempo esta semana en Roca
El pronóstico extendido advierte por ráfagas superiores a los 60 km/h y posibles tormentas con lluvias y granizo.

Según el pronóstico extendido del tiempo emitido por la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas (AIC), General Roca atravesará una semana con condiciones climáticas variables, marcada por altas temperaturas, fuertes vientos y probabilidad de tormentas eléctricas.
Para este lunes (19/01) se espera sol radiante durante el día, una temperatura máxima cercana a los 34°C y vientos del noreste con ráfagas que podrían alcanzar los 61 km/h. Por la noche, el cielo estará parcialmente nublado y la temperatura descenderá a unos 18°C.
Para el martes (20/01) se espera una de las jornadas más extremas de la semana. Durante el día, la temperatura podría trepar hasta los 41°C, con tormentas eléctricas, lluvias y chaparrones. Las condiciones de inestabilidad se mantendrán durante la noche, con descenso térmico y vientos moderados a fuertes.
El miércoles (21/01) el tiempo mejorará de manera transitoria. Se prevé cielo despejado, una máxima de 31°C y vientos intensos del sudoeste, con ráfagas que podrían superar los 50 km/h, especialmente durante la noche, cuando la temperatura bajará de forma marcada.
El jueves (22/01) se presentará con cielo despejado y temperaturas más agradables, con una máxima de 25°C y mínima nocturna cercana a los 7°C, acompañada por vientos moderados del este.
El viernes (23/01) continuará el buen tiempo durante el día, con una máxima estimada en 30°C, aunque hacia la noche volverá la inestabilidad, con aumento del viento y probabilidad de lluvias aisladas.
Finalmente, el sábado (24/01) regresarán las tormentas eléctricas, con lluvias, chaparrones y posible caída de granizo. La temperatura volverá a subir hasta los 37°C, mientras que los vientos del noreste se mantendrán con ráfagas moderadas a fuertes.
Desde los organismos oficiales recomiendan extremar cuidados ante el calor, evitar la exposición prolongada al sol en las horas centrales del día y mantenerse informado ante posibles alertas meteorológicas.






