Policiales
Tenía bajo rendimiento porque sufría violencia y le dieron la baja en la Policía: deberán indemnizarla
Además la fuerza deberá volver a evaluar su desempeño para reincorporarla.

La Cámara Segunda del Trabajo de Roca declaró nula una resolución de la Jefatura de Policía del año 2015 que dio de baja a una suboficial porque su rendimiento se vio afectado por ser víctima de violencia doméstica y de género por parte de su pareja. El Tribunal ordenó a la institución que la reincorpore a su puesto y fijó para la mujer una indemnización por daño moral superior a los 2 millones de pesos.
Según se acreditó, la mujer aprobó el curso de formación policial y comenzó a prestar servicio en una comisaría del Alto Valle Este. El primer año de trabajo, según la normativa de la Policía, debe ser calificado y aprobado por los superiores para que el o la agente puedan continuar en la función policial de manera definitiva. En este caso, el año de evaluación de la joven mujer estuvo signado por gravísimas situaciones de violencia doméstica y por la dificultad de ser madre de una beba en esas circunstancias, sin redes familiares de apoyo. En uno de esos episodios de violencia, el hombre ingresó a la casa de la mujer, encontró su arma reglamentaria y tras amenazar a ella y a la beba, se suicidó. En respuesta, la Policía le inició un sumario por ‘negligencia’ en el cuidado de la pistola. También la sumariaron por un altercado que protagonizó con un familiar del hombre fallecido y por haber presentado una carta manuscrita al gobernador de la Provincia pidiendo ayuda por su situación.
Cuando llegó el momento de la evaluación anual, que definió su baja del servicio, los informes valoraron en contra de la mujer todas las consecuencias derivadas de la violencia que había sufrido, como los sumarios, las inasistencias y licencias -todas anteriores al suicidio- y el rendimiento inferior al de sus compañeros.
Luego del suicidio, tras un informe negativo recomendó no confirmarla en el puesto porque presentaba “condiciones desfavorables”, sin considerar atenuantes. La Resolución del Jefe de la Policía que en enero de 2015 dispuso la expulsión.
Reincorporación y perspectiva de género
La Cámara Laboral el caso evidenció “una muestra clara de revictimización e indolencia general”. Recordó que el Estado Argentino, al adherir a la Convención de Belem do Para, reconoció “que la violencia contra la mujer impide y anula el ejercicio” de sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, derechos que el propio Estado se comprometió a proteger.
“Entonces, si el Estado argentino y consecuentemente el Estado provincial debe reconocer que su dependiente, víctima de violencia doméstica, se encontraba impedida de ejercer adecuadamente el derecho humano al trabajo, la conducta convencionalmente esperable era que adapte el período calificativo a la parte del año en la que pudo desempeñarse sin que aquel condicionante fuera de tal magnitud que la anulara por completo”, dijo la Cámara.
Siendo una mujer víctima de violencia doméstica, ella “afrontó en absoluta soledad las consecuencias de los daños infringidos por su agresor, quedando sola a cargo de una niña menor de dos años, intentando cumplir con sus obligaciones familiares y laborales, encontrando obstáculos diferentes en el trato recibido por su empleador estatal”, sostuvo la Cámara.
Que la violencia fuera enmarcada como “hechos de la vida privada”, que le restara puntaje en la calificación y que finalmente definiera su expulsión de la Policía, fue para el Tribunal una “revictimización”.
El fallo concluyó que hubo un trato discriminatorio en contra de la agente al aplicar estrictamente el período de prueba de un año, pues ella “no pudo demostrar su capacidades para el desempeño de la función policial al resultar víctima de violencia de género”, sumado a la propia “actitud revictimizante del empleador, incluyendo a sus superiores y sus pares”.
“Entonces, si quitamos del acto administrativo todos los antecedentes vinculados directa e indirectamente de la situación de violencia padecida por la actora, nos queda una resolución desprovista de toda motivación”. “Ha existido una denegación de un trato digno, se ha negado la calidad de víctima de género de la actora, dejándola sin las protecciones que su condición jurídica le debía proporcionar, resultando el acto administrativo nulo por falta de motivación y en consecuencia arbitrario”, definió la Cámara.
Así, la sentencia ordenó a la Policía a reincorporar a la mujer a su estado de agente en período de prueba, para someterla a una nueva evaluación anual pero esta vez bajo parámetros no discriminatorios.
Capacitación
Otro apartado del fallo hace efectivo el compromiso asumido por el Estado en la Convención de Belem do Para de capacitar a todos sus agentes y organismos en erradicar la violencia de género. Como condena accesoria, ordenó a la Jefatura de Policía “el dictado de cursos de capacitación y formación de todo su personal a los efectos de erradicar la violencia laboral y de género en el lugar de trabajo”.
El hecho aludido es previo al inicio en todos los poderes del Estado de la implementación de la Ley Micaela, que implicó la obligatoriedad desde 2018 de la capacitación en género de la totalidad de los agentes públicos.
Policiales
En un allanamiento buscaban máquinas para tatuar y encontraron municiones
Estaban dentro de un estuche marca Global Ammotech y fueron remitidas en calidad de secuestro.

Personal de la Subcomisaría 69° de General Roca realizó un allanamiento en una vivienda ubicada sobre calle Maipú, en el marco de una investigación judicial por un hecho de hurto simple y amenazas.
Durante el procedimiento, los efectivos buscaron dos máquinas portátiles tipo pen, con agujas y recubiertas con cinta camuflada, utilizadas para realizar tatuajes. Sin embargo, esos elementos no fueron encontrados.
Como resultado del operativo, el personal policial secuestró diez municiones calibre 9 milímetros con la inscripción GAT, que se encontraban dentro de un estuche marca Global Ammotech.
Tras el hallazgo, se dio intervención a la Fiscalía N° 6, que dispuso que las municiones sean remitidas en calidad de secuestro y queden a disposición de la Justicia.
Policiales
Un conflicto en una vivienda terminó con un joven demorado por la Policía en J.J. Gómez
El joven mantenía una actitud agresiva e intentaba ingresar a la vivienda pese al pedido de los ocupantes para que se retirara.

Un joven de 24 años fue demorado durante la madrugada del jueves (06/08) en J.J. Gómez, luego de protagonizar un hecho de violencia en una vivienda ubicada sobre calle Barriales al 2100.
La situación ocurrió en un domicilio de calle Barriales al 2168, donde el hombre intentaba ingresar pese al pedido de los ocupantes para que se retirara. Al arribar al lugar, personal de la Comisaría 47° lo encontró gritando, profiriendo insultos y manteniendo una actitud agresiva. Además, habría intentado enfrentarse con el hermano de la propietaria de la vivienda.
Los efectivos ya habían intervenido minutos antes en el mismo domicilio. En esa oportunidad, una mujer de 31 años manifestó que había compartido bebidas alcohólicas con el joven y que, en el marco de una discusión, sufrió una lesión leve en el rostro.
La víctima expresó que no deseaba radicar una denuncia penal ni recibir asistencia médica y únicamente solicitó que el joven se retirara del lugar para evitar que el conflicto continuara.
Ante la persistencia de la conducta agresiva y el incumplimiento de las indicaciones impartidas por los efectivos, el hombre fue demorado con el objetivo de prevenir que la situación derivara en un hecho de mayor gravedad.
Policiales
La Policía recuperó el botín de un robo y detuvo a dos hombres
El hecho ocurrió en el barrio Parque San Juan y la investigación continuó en una vivienda de Villa Obrera.

Dos hombres de 42 y 37 años fueron detenidos por la Policía de Río Negro, acusados de protagonizar un robo en General Roca. El procedimiento se inició a partir de llamados realizados por vecinos y por la propia víctima al 911 RN Emergencias, lo que permitió que los efectivos llegaran al lugar cuando el hecho aún estaba en desarrollo, recuperaran los elementos sustraídos y pusieran a los sospechosos a disposición de la Justicia.
Todo ocurrió durante la mañana de ayer (06/08) en la intersección de Artigas y Urquiza, en el barrio Parque San Juan. Vecinos alertaron sobre un disturbio y solicitaron la presencia policial, mientras que la víctima también logró comunicarse con el servicio de emergencias para informar lo que estaba ocurriendo.
Al llegar, los efectivos encontraron a la víctima reteniendo a uno de los sospechosos. Según relató, ambos hombres le habían sustraído una bolsa con dinero en efectivo y dos teléfonos celulares. En el lugar se recuperó parte de los bienes robados y se detuvo al primer involucrado.
En forma paralela, otra comisión policial se dirigió a una vivienda ubicada en el barrio Villa Obrera, señalada por la víctima. Allí se identificó al segundo sospechoso y se llevaron adelante distintas diligencias en el marco de la investigación.

Durante el procedimiento, el personal encontró el teléfono celular que permanecía desaparecido, oculto en el acceso a la vivienda. El aparato fue reconocido por la víctima, quien presentó la documentación correspondiente para acreditar su propiedad. Además, también fue hallada la bolsa con el dinero en efectivo denunciado como robado.
Posteriormente, el inmueble fue preservado para la intervención del Gabinete de Criminalística, que realizó las pericias correspondientes. Otros elementos encontrados quedaron bajo resguardo para determinar su procedencia.
Por disposición de la Fiscalía de turno, ambos hombres permanecen detenidos en el marco de una causa por robo.








