Judiciales
Femicidio de Casmuz: Expusieron pericias en el segundo día del juicio por jurados en Roca
Entre los testigos, declaró el dueño del campo donde fue encontrado el cadáver de la víctima, el 4 de marzo de 2021.

Se desarrolló hoy (14/09) en Roca la segunda jornada del juicio oral y público ante un jurado popular, en el que se juzga Antonio Colicheo como presunto autor del delito de femicidio con alevosía del que fue víctima la joven roquense Claudia Alejandra Casmuz. Sobre el imputado también pesa una acusación por los presuntos delitos de “robo simple en concurso real con tenencia de arma de fuego de guerra”, en relación con la pistola que fue utilizada para matar a la mujer.
El primer testigo de la jornada fue el dueño del campo La Perseverancia, ubicado al norte de Roca, donde fue encontrado el cadáver de Casmuz el 4 de marzo de 2021.
Luego declararon seis efectivos policiales que participaron de las primeras diligencias de la investigación y el Director General de Investigaciones Judiciales de la Policía, quien también participó de los procedimientos.
En materia pericial, declararon dos médicos forenses del Poder Judicial, quienes expusieron las conclusiones de la autopsia al cuerpo de la víctima, y una doctora en Biología, investigadora del Conicet, a quien se encomendó una pericia entomológica para estimar la fecha de fallecimiento de Casmuz. También se explayaron sobre las conclusiones de sus pericias dos expertos en balística de la Policía de Criminalística de Río Negro, quienes analizaron el arma de fuego utilizada y los proyectiles encontrados en el cuerpo de la víctima y en el lugar del hallazgo del cuerpo. Uno de ellos también analizó una pala secuestrada a pocos metros de la fosa donde había sido enterrado el cadáver. Otro perito de Criminalística de la Policía Federal con asiento en Neuquén explicó finalmente al jurado las conclusiones de su trabajo sobre la pistola calibre 9 mm secuestrada.
Para el final de la audiencia de hoy estaba prevista la declaración de otros tres testigos y expertos ofrecidos por la acusación.
El juicio
El debate es el octavo juicio por jurados populares que se realiza en la provincia desde 2020 y es el primero que se puede concretar con presencialidad plena desde la pandemia. De todos modos, los y las integrantes del jurado cuentan con medidas sanitarias de prevención, como mamparas divisorias y provisión individual de insumos y refrigerios.
También la permanencia de público en el Auditorio de la Ciudad Judicial de Roca está habilitada por primera vez, en el marco de los protocolos sanitarios actualizados.
Las audiencias del juicio por jurados están programadas hasta el próximo martes 20 de septiembre. En ese lapso el jurado popular, integrado por 12 varones y mujeres titulares y cuatro suplentes, escuchará la declaración de 60 testigos y peritos. También podrán analizar las evidencias materiales secuestradas y el contenido de las convenciones probatorias alcanzadas por las partes. Ese será el cúmulo de pruebas que deberán considerar durante su deliberación secreta, que comenzará el mismo martes 20 apenas finalizados los alegatos de clausura de la fiscalía, la parte querellante y la defensa y que terminará con un veredicto final.
Para que puedan llevar adelante la deliberación, el jurado recibirá instrucciones precisas del juez profesional que dirige el debate.
Judiciales
Fue hallada en buen estado la adolescente de 16 años que era buscada en Roca
La joven de años se presentó por sus propios medios en la Comisaría 31º.

La Fiscalía de turno de General Roca informó que fue hallada en buen estado la adolescente de 16 años que era intensamente buscada.
Según la información difundida por el Ministerio Público de Río Negro, la joven se presentó por sus propios medios en la Comisaría 31º. Está en buen estado de salud.
Las autoridades agradecieron a la comunidad por su apoyo y dieron por finalizado el protocolo de búsqueda de paradero.
Judiciales
La Justicia condenó a YPF a indemnizar a un distribuidor de Roca
El fallo consideró justificada la rescisión del contrato por parte del distribuidor y ordenó el pago de una indemnización.

Durante más de una década, un distribuidor oficial de productos YPF construyó su negocio en Roca. La relación comercial comenzó con la venta de lubricantes y, con el paso de los años, la empresa familiar se convirtió en una de las más reconocidas de la red. El contrato lo obligaba a comercializar exclusivamente productos de la petrolera.
Con el tiempo, el escenario cambió. La empresa de energía incorporó a otro distribuidor en la misma zona. Así, el hombre comenzó a recibir menos bonificaciones y sufrió restricciones en el abastecimiento de mercadería. La menor disponibilidad de productos redujo su capacidad para competir y afectó sus ventas.
La situación se agravó cuando también asumió la distribución de productos en Bahía Blanca. Aunque se trataba de una operación distinta, los problemas financieros de esa actividad comenzaron a repercutir sobre el negocio que desarrollaba en Río Negro. La empresa vinculó ambas operaciones mediante una única cuenta corriente y las dificultades de una terminaron condicionando el funcionamiento de la otra.
Con menos mercadería disponible y condiciones comerciales desfavorables, el negocio se deterioró de manera progresiva. Finalmente, el distribuidor dio por terminado el contrato mediante una carta documento y responsabilizó a YPF por haber incumplido obligaciones esenciales de la relación comercial.
Luego recurrió al Poder Judicial y presentó una demanda en el fuero Civil de Roca. Pidió que se declarara justificada la resolución del contrato por los incumplimientos de YPF y que se la condenara a indemnizar los daños ocasionados. La jueza hizo lugar al planteo, consideró válida la decisión del distribuidor de extinguir el vínculo contractual y condenó a la empresa a pagar una indemnización.
La empresa pidió el rechazo de la demanda. Sostuvo que nunca interrumpió el suministro de mercadería y que las dificultades obedecieron a las deudas acumuladas por el distribuidor y al incumplimiento de sus compromisos comerciales. También afirmó que brindó asistencia permanente, autorizó entregas excepcionales, mantuvo bonificaciones adicionales y negó haber favorecido a otro distribuidor o haber incumplido el contrato.
La sentencia analizó la relación como un contrato de distribución celebrado por adhesión y concluyó que varias de sus cláusulas colocaban al distribuidor en una situación de desigualdad.
Mientras el comerciante estaba obligado a comercializar exclusivamente productos YPF, la empresa podía designar otros distribuidores en la misma zona. Además, el contrato le permitía otorgar bonificaciones diferentes entre distribuidores sin posibilidad de reclamo. Para la jueza, esas condiciones rompían el equilibrio contractual y resultaban incompatibles con el principio de buena fe.
El fallo también concluyó que no existió un corte total e inmediato del suministro, pero sí una restricción progresiva que afectó el desarrollo del negocio.
La magistrada entendió que YPF utilizó una cuenta corriente única para vincular las deudas generadas en Bahía Blanca con el contrato de Roca, lo que redujo la provisión de mercadería y agravó el deterioro económico del distribuidor.
Consideró que ese mecanismo desnaturalizó la autonomía de ambos contratos y configuró un ejercicio abusivo de las facultades de la empresa.
Para fijar la indemnización, la sentencia reconoció el lucro cesante por las ganancias que el distribuidor dejó de obtener y el daño extrapatrimonial por las consecuencias personales derivadas de la pérdida de una actividad que había desarrollado durante años.
Judiciales
Despidieron a una niñera por usar el celular, pero la Justicia declaró injustificada la medida
La mujer fue despedida por el supuesto uso excesivo de auriculares y teléfono celular mientras cuidaba a una niña.

La Cámara Primera del Trabajo de General Roca declaró injustificado el despido con causa de una trabajadora de casas particulares que se desempeñaba como cuidadora de una niña. La empleadora la había desvinculado al sostener que utilizaba de manera excesiva el teléfono celular y auriculares durante la jornada laboral, una conducta que, según afirmó, ponía en riesgo a la menor.
De acuerdo al expediente, la madre de la niña aseguró que la trabajadora permanecía buena parte del tiempo utilizando el celular, mientras que la cuidadora negó esas acusaciones y sostuvo que nunca recibió sanciones ni llamados de atención por esa conducta.
Tras ser despedida, la mujer rechazó la decisión mediante telegrama laboral y promovió una demanda para reclamar las indemnizaciones correspondientes.
Al analizar el caso, los jueces recordaron que el despido con causa solo puede aplicarse cuando existe un incumplimiento grave que haga imposible continuar la relación laboral. En ese sentido, advirtieron que la carta documento enviada por la empleadora no describía con precisión los hechos atribuidos a la trabajadora y que tampoco se aportaron pruebas que respaldaran las acusaciones.
La sentencia sostuvo que existía «ausencia de precisión y vaguedad de los incumplimientos que se le reprocha» y agregó que la empleadora tampoco acreditó «los hechos objetivos en los que funda la presunta pérdida de confianza».
Por ello, la Cámara declaró injustificado el despido y ordenó el pago de las indemnizaciones previstas por la ley para el personal de casas particulares.
No obstante, el tribunal rechazó otros reclamos de la demanda, ya que la trabajadora no logró demostrar que la relación laboral hubiera comenzado antes de la fecha registrada ni acreditó las horas extras que reclamaba.








