Policiales
4 años de prisión y 10 de inhabilitación para conductor que causó una tragedia en Roca
La sentencia no se encuentra firme, por lo que el imputado permanece sujeto al proceso con pautas de conducta.

Un Tribunal de Juicio de Roca impuso la pena de 4 años de prisión efectiva y 10 años de inhabilitación para conducir automotores al responsable de la muerte de la joven Florencia Belén Moreno, ocurrida en un siniestro vial en Roca el 24 de octubre de 2021.
La pena se impuso luego de que el conductor fuera declarado responsable del delito de «homicidio culposo doblemente agravado, por la conducción imprudente, negligente y antirreglamentaria de un vehículo automotor, con un nivel de alcoholemia superior a 1 gramo por litro de sangre, y por estar inhabilitado para conducir por autoridad competente». Además de la muerte de la joven, la condena incluyó las lesiones leves que sufrieron otras dos víctimas.
La prueba demostró que la mañana del siniestro el imputado Kevin López, de 26 años, conducía un Peugeot 206 por la calle Defensa, en la zona norte de Roca, llevando a cuatro ocupantes más. Al trasponer la calle Chingolo y pasar del asfalto al ripio, perdió el control del rodado, que chocó contra un árbol. La evidencia determinó que conducía con 1.46 g/l de alcohol en sangre y que iba en exceso de velocidad por esa zona urbana. La pericia señaló 79,33 km/h, con un margen de error de 10 km/h. Además, al momento del choque el conductor tenía la licencia inhabilitada por el Juzgado de Faltas por una infracción anterior.
En el veredicto de culpabilidad que dictó en diciembre pasado, el Tribunal valoró que «en toda esta temática de tránsito vehicular rige el ‘principio de confianza’, esto es: uno confía en que la persona que lo va a transportar lo va a hacer correctamente, cumpliendo y observando los reglamentos del tránsito”. Aclaró también que el Derecho Penal “no admite la ‘compensación de culpas’ entre víctima y victimario», por lo que la responsabilidad penal del conductor no se reduce por el hecho de que las víctimas «no se hayan puesto el cinturón de seguridad».
Hoy (04/03), al conocerse la sentencia definitiva con el monto de la pena, los jueces Fernando Sánchez Freytes, Alejandro Pellizzón y Maximiliano Camarda definieron una condena de 4 años de prisión efectiva. En el juicio de cesura, la Fiscalía y la parte querellante habían solicitado 5 años de cárcel y la defensa había pedido tres años, que es el mínimo legal.
Para definir la pena el Tribunal expuso precedentes y lineamientos del Superior Tribunal de Justicia y concluyó que 4 años es acorde con «el injusto cometido y el grado de culpabilidad» del conductor, que amerita la prisión efectiva para que reciba «tratamiento penitenciario, el eficaz y necesario durante dicho lapso para corregir y revertir aquéllas cosas sobre su persona, esto es, resocializarlo, readaptarlo y reeducarlo al efecto».
«Estamos ante un homicidio culposo doblemente agravado (pluralidad de calificantes -alcohol e inhabilitación para manejar-) y con varias víctimas (una fatal y dos con lesiones leves -pluralidad de ofendidos-). Todo esto fruto de la imprudencia -principalmente- y violación al reglamento de tránsito en la conducción del automotor por parte de aquél. A todo esto debe sumarse el episodio que ocurrió en época de Pandemia», por el cual se lo había inhabilitado para conducir. «Todas estas cosas constituyen agravantes de pena, que provocan la imposibilidad de imponer el mínimo legal», explicó el Tribunal.
“El tratamiento penitenciario debe apuntar a no desobedecer una decisión firme de autoridad competente cuando lo tenga como destinatario -que le prohibía conducir-, y menos aun para salir luego a divertirse en horario nocturno en automóvil, bajo ingesta de alcohol, manejando a una velocidad para nada adecuada (prudente) en lugares públicos y transportando terceras personas”, valoró el fallo.
En tanto que como atenuantes, el Tribunal consideró que el conductor es joven, que no tiene antecedentes penales, que es padre, es una persona de trabajo y que tuvo referencias personales positivas que aportaron varios testigos y que no fueron negadas ni controvertidas en el juicio de cesura.
La sentencia no se encuentra firme, por lo que el imputado permanece sujeto al proceso con pautas de conducta.
Policiales
Lo identificaron durante un control y descubrieron que tenía pedido de captura
La Policía constató que sobre el joven pesaba una orden judicial de captura vigente, dispuesta el día anterior.

Un joven de 19 años fue detenido durante la madrugada de este martes (08/09) en Cervantes luego de que efectivos policiales constataran que tenía un pedido de captura vigente.
El procedimiento se realizó pasadas las 2 de la madrugada, cuando personal de la Comisaría 22º llevaba adelante tareas de prevención e identificación de personas en la intersección de las calles Sarmiento y 25 de Mayo.
Al consultar los datos del joven, los efectivos verificaron que sobre él pesaba un pedido de captura dispuesto mediante una orden judicial emitida el día anterior.
Ante esta situación, los uniformados procedieron a detenerlo y dieron intervención a la Fiscalía correspondiente de General Roca.
El joven quedó a disposición de la Fiscalía interviniente, que continuará con las actuaciones correspondientes.
Judiciales
Violento episodio en el ex Maruchito: Destrozó su celda y atacó a sillazos a penitenciarios
El hombre se encontraba en estado de exaltación cuando comenzó a destruir las instalaciones. La Justicia le formuló cargos por daño agravado y atentado a la autoridad.

Un violento episodio se registró en el Establecimiento de Ejecución Penal Nº 4 de General Roca, conocido como el ex Maruchito, cuando un interno destruyó parte de las instalaciones y atacó al personal penitenciario. Por el hecho, la Justicia le formuló cargos por daño agravado en concurso real con atentado a la autoridad.
Según la reconstrucción presentada por la Fiscalía, el episodio ocurrió durante la tarde de este miércoles (09/09), cuando los agentes que se encontraban de guardia escucharon fuertes golpes metálicos provenientes del pabellón central.
Al acercarse para verificar qué ocurría, encontraron al interno en un estado de evidente exaltación, mientras gritaba desde el interior de su celda.
La situación rápidamente escaló. El hombre comenzó a dar fuertes patadas contra la puerta de su alojamiento hasta romper las bisagras y derribarla. Una vez en el pasillo, continuó con los destrozos y avanzó hacia la reja de primera contención, ubicada en el sector de salida del establecimiento.
En ese lugar intentó abrirse paso atacando con sillas al personal penitenciario. Además, provocó daños en las bisagras y en el pestillo de seguridad de la reja.
Ante la situación, los guardias intervinieron para reducirlo. Como la puerta de su alojamiento había quedado completamente destruida, fue trasladado preventivamente a la sala de abogados del penal.
Durante la audiencia de formulación de cargos realizada este miércoles, la Fiscalía presentó el acta del procedimiento, los testimonios de los agentes que participaron de la intervención, la denuncia realizada por el director del establecimiento y un informe fotográfico elaborado por el Gabinete de Criminalística local.
Pese a la oposición del defensor particular, la jueza de Garantías Claudia Lemunao dio por formulados los cargos y estableció un plazo de cuatro meses para desarrollar la investigación penal preparatoria.
El interno ya se encontraba privado de su libertad en el establecimiento, donde cumple una condena previa por el delito de amenazas simples.
Policiales
Intentó ingresar marihuana al Penal 2 de Roca y la descubrieron durante la requisa
La mujer se presentó para visitar a un interno del Pabellón 10. Una empleada penitenciaria detectó un bulto extraño durante el control.

Una requisa realizada en el sector de visitas del Establecimiento de Ejecución Penal N° 2 de General Roca permitió detectar 60 gramos de marihuana que una mujer intentaba ingresar ocultos entre sus prendas íntimas. El procedimiento se realizó el lunes (07/09), cuando la mujer se presentó como visitante de un interno alojado en el Pabellón 10.
Durante el control de las prendas, una empleada penitenciaria advirtió un bulto extraño en el interior de la ropa interior de la visitante y le solicitó que exhibiera lo que llevaba.
La mujer extrajo un envoltorio colocado dentro de una bolsa de nylon negra, que quedó bajo resguardo para continuar con las actuaciones correspondientes. Posteriormente, personal jerárquico se presentó en el sector y procedió a abrir el envoltorio. En su interior encontraron una sustancia vegetal de color verde.
El material fue sometido a un narcotest, que arrojó resultado positivo para marihuana. Luego se realizó el pesaje y se determinó una cantidad total de 60 gramos de estupefaciente.
A partir del hallazgo se dio intervención a la oficina correspondiente para avanzar con las actuaciones de rigor y dejar documentado el secuestro.
Además, se dispuso que la mujer no pueda ingresar al establecimiento penitenciario durante 60 días corridos, debido a que, según consta en el acta, se trataba de una visitante reincidente.








