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Agro

Río Negro y CFI presentaron nuevas líneas para malla antigranizo

La herramienta permitirá ampliar la protección de la producción frente a los eventos climáticos y mejorar la calidad y la productividad de la fruta.

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El gobernador Alberto Weretilneck y el secretario general del Consejo Federal de Inversiones (CFI), Ignacio Lamothe, presentaron en Allen nuevas líneas de financiamiento por $14.000 millones para la incorporación de malla antigranizo y otras inversiones productivas. La herramienta permitirá ampliar la protección de la producción frente a los eventos climáticos y mejorar la calidad y la productividad de la fruta en Río Negro.

En la actividad, que estuvo acompañada por el ministro de Desarrollo Productivo Económico, Carlos Banacloy, también se anunció la creación de un nuevo fondo del Programa de Agregado de Valor y Renovación de Maquinarias (PAR Maquinarias).

En este marco, Weretilneck puso el foco en lo que el granizo significa para quienes producen. El gobernador subrayó que la medida es, ante todo, una respuesta al productor frente a un fenómeno que golpea de lleno su capital y recordó lo que implica una tormenta para una chacra, donde el granizo puede arrasar en minutos con una inversión sostenida durante toda la temporada. «Es la pérdida de lo que uno tiene como capital; es como si de un día para otro usted no tuviera nada de lo que tenía», afirmó. En esa línea, remarcó que la protección de la producción no solo evita el daño, sino que «también mejora la calidad» de la fruta rionegrina.

El mandatario planteó como principal desafío que la herramienta llegue a la mayor cantidad de productores y empresas, y convocó a las cámaras y entidades a «ser voceros de estas herramientas» para acompañar tanto a quienes ya sufrieron daños como a quienes están expuestos a sufrirlos.

Weretilneck situó la decisión en una planificación a largo plazo sobre el cambio climático, estratégica en su sentido económico: «Estamos hablando de temas realmente importantes para nuestro futuro. Por eso enmarcar las políticas que tienen que ver con el financiamiento y con la calidad del suelo, dentro de algo muy serio, muy complejo, que hoy es una preocupación mundial, y lo que no podemos ni debemos hacer fundamentalmente es minimizarlo. Porque si lo minimizamos, cuando nos demos cuenta, el daño va a ser irrecuperable», advirtió.

En este sentido, enmarcó la decisión en la certeza de que el granizo «es algo que llegó para quedarse» y que, por eso, la respuesta del Estado «tiene que ser de carácter permanente». También destacó que las herramientas llegan en un contexto que vuelve oportuna la decisión de invertir: «Estas herramientas llegan en el momento que tienen que llegar. Si lo hubiésemos hecho tres o cuatro años antes, nadie se habría animado a arriesgarse; y si lo hiciéramos dentro de cinco años, el nivel de daño y de pérdida en nuestras chacras y en nuestras producciones hubiese sido enorme. Estamos llegando en el momento justo», afirmó.

Una respuesta al productor frente al granizo

Las líneas del CFI están destinadas a financiar inversiones que permitan mejorar las condiciones productivas, incorporar tecnología y reducir el impacto de los eventos climáticos. Dentro de ese marco, la colocación de malla antigranizo ocupa un lugar central por su incidencia directa en la protección de las plantaciones.

La malla no solo reduce los daños provocados por el granizo. También disminuye los defectos que generan el sol y el viento sobre la fruta, mejora su calidad comercial y contribuye a aumentar la productividad por hectárea. Para los establecimientos frutícolas, su incorporación significa mayor previsibilidad al momento de planificar la cosecha y cumplir con las exigencias de los mercados.

Por su parte, Lamothe puso en valor el trabajo conjunto que dio origen al instrumento. Recordó que, cuando Río Negro planteó la necesidad de acompañar a los productores en la instalación de la malla, la primera respuesta fue que la herramienta no existía. «La Provincia nos obligó a pensar en ese ‘no’ y a decir: busquemos la vuelta», relató. Tras meses de trabajo, el organismo rediseñó sus márgenes de acción hasta alcanzar lo que definió como un instrumento novedoso, y valoró la «visión política estratégica» de Río Negro para adaptar las políticas federales a las necesidades reales de las provincias. Incluso proyectó su réplica: «Si esto funciona bien en Río Negro, queremos también instalarlo en Mendoza y en otras provincias que tengan problemáticas similares».

La necesidad de ampliar la superficie protegida quedó reflejada durante la temporada 2025-26. Entre noviembre de 2025 y marzo de 2026 se registraron cuatro tormentas de granizo que afectaron 7.107 hectáreas y alcanzaron a 640 establecimientos. La superficie dañada representó el 25% del área cultivada y fue la segunda mayor de los últimos nueve ciclos, solo por debajo de la temporada 2022-23.

El impacto también se trasladó a la comercialización. Además de la disminución del volumen, el 20% de la cosecha no pudo exportarse debido a los daños que sufrió la fruta. Este escenario afectó los ingresos de los establecimientos y redujo los recursos disponibles para afrontar las tareas culturales del siguiente ciclo.

Un esquema de financiamiento con respaldo integral

Los $14.000 millones del CFI se integran a un esquema provincial que reúne herramientas por $39.000 millones para ampliar la colocación de malla antigranizo. A esta nueva línea se suman $15.000 millones disponibles junto con el Banco Patagonia y otros $10.000 millones que se están gestionando ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), destinados exclusivamente a este tipo de infraestructura y administrados, de concretarse, mediante Río Negro Fiduciaria.

Al detallar ese entramado, Weretilneck reivindicó el rol del Consejo Federal como «el instrumento más dinamizador de toda esta actividad» y le dio un sentido federal: «En un país en el que siempre discutimos provincias versus centralismo, hay que rescatar los hechos fundamentales del federalismo, y en este caso es el Consejo Federal de Inversiones». Lamothe, a su turno, remarcó que ese esquema es posible gracias al Fondo de Garantía provincial (FOGARIO), al que definió como la puerta de entrada de todos los instrumentos del CFI, y destacó el liderazgo rionegrino: «Veo a la Provincia de Río Negro liderando muchos de esos procesos de escala federal, con un fondo de garantía con la mejor performance de la Argentina».

Durante la presentación, Weretilneck y Lamothe también anunciaron la creación de un nuevo fondo del PAR Maquinarias. La propuesta facilitará el acceso a equipamiento y bienes de capital para mejorar los procesos de producción y agregado de valor en las distintas actividades económicas de Río Negro. Lamothe confirmó que el CFI destinará una nueva línea de alrededor de $3.000 millones para financiar maquinaria mediante leasing y anticipó que, una vez agotado ese cupo, se avanzará hacia «una ventanilla permanente de financiamiento» para dinamizar todos los sectores de la producción.

Asistencia y respaldo al sector afectado

La jornada incluyó además la confirmación del cronograma de pago del Fondo Compensador de Daños por Granizo. El Gobierno provincial abonará $2.947 millones en concepto de resarcimiento a los productores adheridos que sufrieron pérdidas durante la temporada. La primera cuota se pagará el lunes 27 de julio; la segunda, el 28 de agosto; y la tercera, el 28 de septiembre.

El fondo se conforma con aportes equivalentes de los productores y del Estado provincial: por cada peso que aporta el sector, la Provincia incorpora otro. Este mecanismo permite que los establecimientos adheridos dispongan de recursos para terminar la cosecha y cubrir parte del capital de trabajo necesario para continuar con la actividad.

La asistencia al sector se completa con los $6.100 millones destinados durante el año a créditos para levantar la cosecha y realizar tareas culturales. Además, el Gobierno provincial prorrogó por un año los vencimientos de esos financiamientos y de los créditos sanitarios para todos los productores comprendidos en la emergencia agropecuaria.

De esta manera, «la Provincia busca acompañar a los productores y empresarios en las situaciones que produce el cambio climático, como las problemáticas o efectos del granizo en la producción y la economía, con acuerdos, planificación a largo plazo y prospectiva estratégica al mismo tiempo». En este sentido, el gobernador cerró con una definición que resume el espíritu de la jornada: «Unidos somos nuestra provincia».

Agro

Weretilneck cerró las rurales en Roca con foco en riego y más producción

El mandatario rionegrino destacó el aumento del stock bovino, la faena y la tasa de preñez y planteó como objetivo incorporar 10.000 hectáreas bajo riego.

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El gobernador Alberto Weretilneck cerró en General Roca el circuito de rurales de primavera y destacó el momento que atraviesan la ganadería y la agricultura rionegrinas. En el Alto Valle, planteó como próximo objetivo sumar 10.000 hectáreas bajo riego para producir dentro de la provincia las 103.000 toneladas de alimento que todavía necesita comprar afuera y consolidar el crecimiento del sector.

Weretilneck puso en valor el recorrido realizado durante las exposiciones de Río Colorado, Viedma, General Conesa, Choele Choel y el Alto Valle, y sostuvo que los resultados muestran la confianza de los productores en el futuro de la actividad.

Antes del cierre en General Roca, se habían comercializado 537 bovinos, cerca del 95% de los animales ofrecidos en las cuatro exposiciones anteriores, con ventas por más de $4.350 millones.

«Cuando uno habla de inversión, habla de confianza, habla de expectativas y habla de esperanza. ¿Quién invierte esta cantidad de dinero si no hay confianza y, fundamentalmente, si no hay futuro?», planteó el gobernador.

Una transformación que se refleja en los números

Weretilneck volvió a repasar los principales resultados alcanzados por la ganadería rionegrina durante los últimos años. El stock bovino pasó de unas 400.000 a alrededor de 700.000 cabezas, la faena alcanzó unas 170.000 cabezas anuales y la tasa de preñez llegó al 62%, 10 puntos por encima de los niveles anteriores.

También destacó la evolución de la genética provincial. Las cabañas bovinas pasaron de 10 a 25 y los reproductores rionegrinos lograron protagonismo tanto en las exposiciones provinciales como en los principales escenarios nacionales.

«Hoy nuestras cabañas tienen la mejor genética de la Patagonia. No solo por lo que logramos en Palermo, sino también por lo que mostraron durante toda esta temporada de primavera», señaló.

El presidente de la Sociedad Rural del Alto Valle, Baldomero Álvarez, también puso en valor este proceso y destacó el acompañamiento provincial a través del Plan Ganadero. «Muchas de las situaciones que hoy vivimos en cuanto al posicionamiento ganadero de Río Negro se las debemos en gran parte a este plan», expresó.

El próximo desafío: producir más alimento en Río Negro

El gobernador planteó que, después del crecimiento alcanzado en genética, reproducción y faena, el principal objetivo continúa siendo la necesidad de comprar alimento fuera de la provincia.

Río Negro cuenta actualmente con unas 28.000 hectáreas de maíz y más de 50.000 hectáreas de alfalfa, pasturas y verdeos, pero todavía necesita incorporar alrededor de 10.000 hectáreas adicionales para cubrir un déficit de unas 103.000 toneladas. Ese faltante representa aproximadamente US$22 millones que cada año salen de la economía provincial para adquirir alimento producido fuera de Río Negro.

«Si logramos abaratar el costo de los alimentos, podremos terminar más rápido, tener mayor calidad y aumentar la rotación. Nos faltan 10.000 hectáreas más en producción», explicó Weretilneck. Para alcanzar ese objetivo, la Provincia trabaja sobre nuevos proyectos de riego y electrificación en General Conesa, Guardia Mitre, Negro Muerto, Valle Inferior y distintas áreas a lo largo del río Negro.

A esto se suman $10.000 millones disponibles a través del Consejo Federal de Inversiones y otras herramientas para sistemas de riego, pivotes, nivelación y tecnificación, además del PAR Maquinaria por $3.000 millones destinado a equipos vinculados con la producción agrícola.

«Si nos ponemos como objetivo en los próximos dos años poner estas 10.000 hectáreas bajo riego, definitivamente vamos a lograr el desarrollo pleno de la ganadería y la agricultura en la provincia», afirmó.

El Alto Valle diversifica su matriz productiva

El cierre del circuito se realizó en una región donde la fruticultura continúa siendo la actividad central, pero donde también crecen el maíz, la alfalfa y los sistemas ganaderos integrados a las áreas bajo riego.

El sistema de riego del Alto Valle atiende alrededor de 57.000 hectáreas y requiere intervenciones permanentes sobre canales, taludes, compuertas y estructuras de distribución.

En zonas como Valle Azul y Cervantes, la combinación entre agricultura y ganadería muestra el potencial de esta diversificación. Los rendimientos del maíz bajo riego pueden alcanzar entre 16 y 20 toneladas por hectárea, generando alimento cerca de los rodeos y mejores condiciones para completar más etapas productivas dentro de Río Negro.

La exposición también contó con una participación destacada de productores de la Región Sur, que llegaron con lotes de invernada. La Rural reunió más de 160 terneros, incluyendo animales provenientes de la zona de Valcheta.

Más presencia sanitaria y acompañamiento territorial

Weretilneck también destacó el trabajo realizado sobre la ganadería ovina y la lucha contra la sarna. Durante la temporada pasada se intervino sobre 60 focos y actualmente permanecen entre 15 y 18, con el objetivo de continuar reduciéndolos durante 2026 y 2027.

La Provincia creó además una Dirección de Sanidad dentro del área de Ganadería y anunció la incorporación de 3 vehículos 0 km para las áreas de Ganadería y Fauna, destinados especialmente al trabajo territorial en la Región Sur.

También se incorporará un camión con jaula para la Policía de Río Negro, que permitirá mejorar el traslado de caballos utilizados en los operativos de la Brigada Rural y la Policía Montada.

El gobernador destacó además las modificaciones realizadas durante el último año a las leyes de Marcas y Señales, Carnes y Fauna, elaboradas a partir del trabajo conjunto entre las sociedades rurales, el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo y la Legislatura.

Participaron el ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy; la secretaria de Energía, Andrea Confini; el secretario de Ganadería, Tabaré Bassi; el subsecretario de Ganadería Ovina y Caprina, Juan Escobar; el Director Ejecutivo de la Agencia de Desarrollo Económico, Sergio Iglesias; legisladores; autoridades provinciales, representantes de las sociedades rurales, productores y cabañeros.

Weretilneck cerró el circuito reivindicando el presente de las actividades tradicionales y su lugar dentro de la nueva etapa económica de Río Negro.

«Después de tanta tristeza, tanto dolor y tantos sinsabores, nuestra ganadería y nuestra agricultura están viviendo un momento espectacular. Noticias malas sobran; noticias buenas son las que tenemos que mostrar», afirmó.

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Agro

Río Negro pasó de 400.000 a 700.000 bovinos y multiplicó la producción

Además, se multiplicó por cinco la cantidad de animales terminados dentro de la provincia y la faena aumentó un 70%, hasta alcanzar aproximadamente 170.000 cabezas por año.

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Río Negro consolidó en los últimos años un crecimiento sostenido de su producción ganadera, con más stock bovino, mejores índices reproductivos, más animales terminados dentro de la provincia y un incremento de la faena local. El gobernador Alberto Weretilneck destacó estos resultados durante la 30° Expo Rural de la Comarca, en Viedma.

El stock bovino pasó de unas 400.000 a alrededor de 700.000 cabezas y la eficiencia reproductiva creció del 52% al 62%. Al mismo tiempo, se multiplicó por cinco la cantidad de animales terminados dentro de Río Negro y la faena aumentó un 70%, hasta alcanzar aproximadamente 170.000 cabezas por año. Las cabañas bovinas pasaron de 10 a 25.

Ese crecimiento fue acompañado por una estrategia sostenida de la Provincia sobre distintas etapas de la actividad: programas ganaderos, financiamiento para infraestructura y compra de reproductores, sanidad, asistencia técnica, controles, incorporación de maquinaria y producción de forraje. El objetivo fue mejorar la eficiencia de los rodeos y generar condiciones para que más animales puedan recriarse, engordarse y terminarse dentro de Río Negro.

Weretilneck destacó que el cambio también se observa en la genética y en la capacidad de los productores para incorporar nuevas herramientas. El crecimiento de las cabañas y los resultados alcanzados en exposiciones nacionales son parte de una actividad que amplió su escala y mejoró sus indicadores productivos.

Uno de los cambios centrales fue ampliar la base agrícola que alimenta a la ganadería. La superficie de maíz pasó de unas 12.000 a aproximadamente 28.000 hectáreas y las pasturas y producciones forrajeras superan las 50.000. Solo en los últimos ocho años se sumaron unas 9.200 hectáreas de alfalfa.

Más alimento disponible cerca de los establecimientos permitió reducir la dependencia de otras provincias y generar mejores condiciones para la recría, el engorde y la terminación. Ese proceso se apoyó, a su vez, en obras sobre los sistemas de riego de IDEVI, Valle Medio, Alto Valle y Río Colorado, y en infraestructura eléctrica desarrollada a partir del Plan Castello.

La siguiente etapa ya tiene proyectos definidos. El programa aprobado con el BID por alrededor de US$85 millones incluye la segunda modernización de IDEVI, electrificación entre General Conesa y Guardia Mitre, infraestructura productiva en Negro Muerto, nuevas superficies en Margen Norte y un componente provincial para la gestión de riesgos agropecuarios.

A este proceso se suma un esquema de financiamiento que la Provincia viene ampliando a través del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, la Agencia de Desarrollo y distintas herramientas canalizadas con CFI, Banco Patagonia, Río Negro Fiduciaria y otras líneas específicas. El objetivo es acompañar inversiones en infraestructura, genética, riego, equipamiento y capital productivo, con alternativas adecuadas a las distintas escalas y necesidades de quienes producen.

En el Valle Inferior, esa integración se expresa con unas 6.800 hectáreas de pasturas, cerca de 4.000 hectáreas de maíz y alrededor de 20.000 bovinos, dentro de un sistema bajo riego que permite vincular agricultura y ganadería en una misma región.

El resultado es una ganadería que no solo tiene más animales: produce más alimento, incorpora genética, termina más hacienda y genera una mayor parte de su actividad económica dentro de Río Negro.

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Agro

Nueva Ley de Carnes: Qué cambios propone el Gobierno de Río Negro

La propuesta incorpora controles sobre establecimientos, productos y transportes, además de nuevas herramientas para la producción artesanal y el autoconsumo rural.

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El Gobierno de Río Negro presentó ante la Comisión de Planificación, Asuntos Económicos y Turismo de la Legislatura los principales cambios que contempla el proyecto de una nueva Ley de Carnes. La iniciativa busca reemplazar la Ley E Nº 2534 y sus modificatorias, vigente desde hace más de 35 años.

El secretario de Ganadería, Tabaré Bassi, y el subsecretario de Fauna Silvestre, Iván López, participaron de la reunión, en la que el proyecto fue analizado y obtuvo dictamen por mayoría.

La nueva normativa establece un marco regulatorio integral para la habilitación, registro, fiscalización y control sanitario de establecimientos y transportes vinculados con la faena, elaboración y comercialización de productos, subproductos y derivados de origen animal.

Entre los principales cambios se incorpora expresamente el cumplimiento de las pautas establecidas por el Código Alimentario Argentino. También se delimitan con mayor claridad las competencias de la Provincia y los municipios.

Los gobiernos locales podrán habilitar establecimientos cuya producción tenga tránsito municipal, mientras que la Provincia mantendrá la competencia sobre aquellos que comercialicen en más de una jurisdicción. Además, se podrán celebrar convenios para asistir a municipios y comisiones de fomento que no tengan capacidad técnica suficiente.

El proyecto contempla también un régimen específico para establecimientos artesanales, con requisitos acordes a su escala productiva y manteniendo las condiciones sanitarias necesarias. Esto permitirá formalizar la actividad de pequeños elaboradores de huevos, lácteos, quesos y otros productos de origen animal.

A su vez, incorpora una herramienta para regular el autoconsumo de las familias rurales y permitir, bajo las condiciones que establezca la reglamentación, el traslado de productos propios desde los establecimientos hacia los hogares.

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