Río Negro
Serán 19 los postulantes a la Defensoría del Pueblo que serán evaluados a mitad de mayo
El proceso de evaluación de las personas que aspiran a ocupar el cargo de Defensor del Pueblo se realizará entre el 16 y 17 de este mes.

La Comisión de Labor Parlamentaria de la Legislatura de Río Negro definió hoy que el proceso de evaluación de las personas que aspiran a ocupar el cargo de Defensor del Pueblo se realizará entre el 16 y 17 de este mes. Este y otros temas fueron tratados en un encuentro celebrado con la presencia del titular del Parlamento, Pedro Pesatti, los vicepresidentes primero y segundo, Facundo López (JSRN) y Ariel Rivero (FPV), respectivamente, y los jefes de los cuatro bloques que integran la Cámara, Alejandro Palmieri (JSRN), Alejandro Marinao (FPV), Jorge Ocampos (Afpir) y Soraya Yauhar (UCR).
Durante los días mencionados, los integrantes de Labor Parlamentaria realizarán entrevistas a los 19 inscriptos surgidos de la etapa de preselección. Oportunamente, la Legislatura recibió y dejó firmes las postulaciones de Carlos Reussi Braga, César Rafael Domínguez, Jorge Frosi, Gustavo Adrián Salvatierra, Néstor Busso, Nadina Díaz, Gustavo Andrés Costanzo, Sandra Contreras, Leonardo Ballester, Miguel Ángel Knecht, Adriana Claudia Santagati, Andrea Galaverna, María de las Mercedes Querejeta, Juan Manuel Chironi, Manuel Alberto Castañeda, Roberto Meschini, Sergio Otermini, Eduardo Rodolfo Cailly, Delfina Alejandra Peña.
Por otra parte, Labor Parlamentaria firmó un proyecto de resolución, para tratar en la próxima sesión, el cual ratifica la resolución Nº 100 emitida por la Presidencia, por el cual se acepta la renuncia de Rubén López al cargo de legislador provincial. Además, la Secretaría Legislativa inició los trámites para que la Justicia Electoral Provincial emita la certificación correspondiente que permita la asunción de María Liliana Gemignani, en la vacante que deja el legislador renunciante.
Los bloques acordaron que la próxima sesión se realizará el 24 de mayo, donde se podrían incluir ambos temas mencionados.
Por su parte, Palmieri informó a sus pares sobre las reuniones que mantuvo en diversos puntos de la provincia con el objetivo de dar a conocer los alcances del «Plan Castello» y expresó que los encuentros continuarán en los próximos días, para recibir opinión de diferentes protagonistas de la vida institucional de la provincia.
En otro sentido, se designó a la titular de la comisión permanente de Asuntos Sociales, Marta Milesi, como representante ante el Consejo Consultivo de la Agencia para la Prevención y Asistencia ante Abusos de Sustancias y de las Adicciones, una entidad autárquica de derecho público que se encuentra bajo la supervisión directa del Gobernador de la provincia. Además, se decidió participar en el Consejo Consultivo de la Secretaría de Modernización e Innovación Tecnológica de la provincia, dependiente del Ministerio de Gobierno, con un representante técnico de la Legislatura.
Policiales
Desapareció un hombre de 35 años y creen que podría estar en Bariloche
El último contacto telefónico se registró el pasado 7 de mayo.

La Policía de Río Negro solicitó la colaboración de la comunidad para dar con el paradero de Iván Ezequiel De La Canal, un hombre de 35 años que es intensamente buscado en la provincia.
Según informaron fuentes policiales, fue visto por última vez durante el mes de abril y el último contacto telefónico con él se registró el pasado 7 de mayo a las 13.07.
De acuerdo a los datos aportados, presuntamente podría encontrarse residiendo en la ciudad de San Carlos de Bariloche.
Iván De La Canal es de nacionalidad argentina, contextura delgada, tez blanca, mide aproximadamente 1,75 metros, tiene cabello oscuro ondulado y ojos marrones.
Ante cualquier información que permita localizarlo, se solicita comunicarse de inmediato con la Unidad 42° de San Carlos de Bariloche o al sistema de emergencias 911.
Judiciales
Un divorcio y una fotografía patrimonial incompleta fue determinante para rechazar la compensación económica
La jueza consideró que ambos integrantes de la pareja trabajaron durante toda la relación y compartieron las dificultades financieras.

La pareja se conoció mientras trabajaba en un galpón de empaque. Ella buscaba empleo y una oportunidad mejor para su hija. Él realizaba tareas rurales junto a su padre. Entre cajones de fruta y largas temporadas laborales comenzó la relación.
Los comienzos fueron difíciles. No tenían vivienda propia ni estabilidad económica. Vivían en un monoambiente alquilado y trataban de sostenerse con trabajos temporarios. En ese contexto nació el primer hijo de la pareja. La situación económica era frágil y las discusiones comenzaron temprano.
Finalmente se casaron y la vida continuó siendo trabajosa. Ella hizo temporadas en empaque, tareas rurales y pequeños emprendimientos. Más adelante vendió ropa y luego estudió un oficio. Él continuó vinculado al trabajo rural y a las actividades de la chacra familiar.
Con el paso de los años la relación se deterioró. Finalmente se divorciaron. Para entonces, la dinámica familiar ya había cambiado mucho. El hijo menor eligió vivir con el padre y los abuelos paternos.
Luego de la separación, la mujer inició una demanda de compensación económica. Sostuvo que había dedicado gran parte de su vida al cuidado familiar y que terminó en una situación de desventaja económica. Él respondió que ambos siempre trabajaron y que ninguno construyó riqueza a costa del otro.
El fuero de Familia de Luis Beltrán rechazó la demanda. La jueza consideró que la historia de la pareja reflejaba años de esfuerzo compartido. También entendió que no existió una situación en la que uno hubiera sacrificado su desarrollo personal para que el otro prosperara económicamente.
La sentencia concluyó que no se acreditó un desequilibrio económico actual, manifiesto y directamente derivado del matrimonio y de su ruptura.
El fallo aclara que la compensación económica prevista el Código Civil y Comercial no es automática, sino una herramienta para equilibrar. El divorcio, por sí solo, no genera derecho a cobrar una compensación. La persona que la reclama debe probar cómo era su situación antes y durante el matrimonio, qué sacrificios o postergaciones realizó, de qué manera eso favoreció el crecimiento del otro cónyuge y cuál es el desequilibrio económico manifiesto que sufrió la persona tras la separación.
La jueza utilizó la «metáfora de la fotografía» para explicar cómo debe analizarse una compensación económica después del divorcio. Señaló que no basta con afirmar que una persona quedó en peor situación económica, sino que resulta necesario comparar dos momentos concretos de la vida de la pareja.
La metáfora consiste en tomar dos «fotografías» patrimoniales: una al inicio de la convivencia o del matrimonio y otra al momento de la ruptura. A partir de esa comparación, se determina si existe un desequilibrio económico relevante provocado por la relación y su finalización.
En este caso, la jueza valoró que esa «fotografía inicial» no pudo reconstruirse porque la actora no aportó pruebas suficientes sobre cuál era su situación económica al comienzo de la relación. Ese punto resultó central para rechazar la demanda.
Según la sentencia, si no se conoce la situación económica inicial de la actora, no es posible establecer si realmente empeoró como consecuencia del matrimonio o si las diferencias actuales ya existían antes.
Respecto del hombre, el fallo señaló que tampoco se comprobó que tuviera una posición económica significativamente superior. Los informes oficiales indicaron que no registraba actividad económica formal relevante, bienes rurales propios ni cuentas bancarias importantes. La explotación agropecuaria mencionada por la mujer figuraba registrada a nombre de su padre.
La sentencia también destacó que, tras la separación, el hijo menor quedó bajo el cuidado cotidiano del padre, con residencia principal junto a los abuelos paternos, y que incluso la madre asumió una cuota alimentaria. Esa circunstancia fue considerada relevante porque modificó la organización familiar.
Río Negro
Comenzó la inscripción para las becas terciarias y universitarias
Hay tiempo de inscribirse hasta el 25 de mayo.

A partir de ayer lunes (11/05) y hasta el 25 de mayo está abierta la inscripción para que estudiantes de la provincia puedan inscribirse en el Programa de Becas para Carreras Terciarias y Universitarias.
Se trata de una política del Gobierno de Río Negro que a través del Ministerio de Educación y Derechos Humanos, acompaña a las y los estudiantes en su formación y que en este caso brinda la posibilidad de asignar una beca a quienes precisen de ese recurso para poder continuar con sus estudios.
Las inscripciones se reciben en la página del Ministerio de Educación en el botón Becas mientras que también se pueden realizar consultas en el correo [email protected].
Luego, habrá una instancia de entrega de la documentación correspondiente (digital y/o presencial) la cual estará vigente desde el 25 de mayo hasta el 8 de junio en los Consejos Escolares correspondientes al lugar de residencia.
De acuerdo a los establecido por el Consejo Provincial de Becas, las mismas están destinadas a estudiantes terciarios y universitarios de gestión pública o privada, que cursen sus estudios dentro o fuera de la provincia.
Un aspecto importante reside en que aquellos estudiantes que hoy cuenten con alguna beca de otra institución o entidad educativa, también podrán inscribirse en este programa.
Quienes quieran anotarse deberán presentar Documento Nacional de Identidad del solicitante y de su grupo familiar; título de Nivel Medio y título analítico o su constancia en trámite, sin adeudar materias al momento de la entrega de la documentación; constancia de inscripción a una carrera de grado de universidades e institutos terciarios de gestión pública y/o privada, y acreditar Plan de Estudios.
También se solicitará constancia de CBU como titular de cuenta; recibos de sueldos del grupo familiar, constancia de inscripción al monotributo o como responsable inscripto, según correspondiera; rendimiento académico con la cursada y finales de materias; Certificado Único de Discapacidad (CUD), si lo hubiera; Certificación Negativa de Anses de los miembros del grupo familiar, si los hubiera y Declaración Jurada de domicilio.





