Sociedad
Organizaciones sociales llevarán adelante una jornada de lucha por tierra, vivienda y trabajo
En Roca marcharán desde las 9.30 horas.

Este miércoles (08/09), en toda la provincia, diferentes organizaciones sociales se movilizarán por «tierra para vivir y por techo digno, contra las políticas provinciales que no dan respuesta al déficit del hábitat y justifican el despojo y la vulneración de los derechos». También ocuparán las calles para visibilizar y proponer «proyectos y alternativas de autogestión de la vivienda popular, de integración y urbanización para que vivamos en ciudades más justas y menos desiguales».
En este sentido, desde la Multisectorial de la tierra, la vivienda y el trabajo expresaron que «en Río Negro existe una realidad que es difícil negar y más todavía esconder: un escandaloso déficit de hábitat, un gobierno provincial sin políticas públicas suficientes para afrontarlo y una concentración de la tierra acorde con una profunda desigualdad en el acceso a la tierra y a la vivienda, derechos reconocidos en la constitución nacional. En el contexto de la crisis socioeconómica profunda y la pandemia que da respiro, pero no cesa, un dato duro de nuestra realidad no sólo emerge, sino que se agrava. Es el déficit del hábitat que, de acuerdo a datos oficiales, sufren una de cada tres familias en nuestro país y que solo se hace visible en la acción de quienes viven esa realidad en carne propia. Baste un ejemplo, en Bariloche desde hace apenas unas semanas 400 familias ya forman parte de una nueva recuperación de un pedazo de tierra para construir sus viviendas. Repudiamos la orden de desalojo en su contra».
«La reacción del gobierno provincial es negar una solución de fondo, criminalizar de hecho y en el discurso a las familias que sufren la falta de vivienda y aliarse con los defensores de los privilegios y el despojo. Así lo dejó claro su participación en el Foro del Consenso Blanco, donde el racismo y el clasismo se expusieron sin ambages como la justificación para la continuidad de la expropiación y el despojo de las tierras y los bienes comunes que pertenecen a los pueblos de nuestra provincia. A espaldas de un compromiso con los derechos de las mayorías, sólo existen contemplaciones para el derecho de la minoría conformada por los Lewis y los Benetton. Esa política, que combina indolencia con indiferencia, no es exclusiva del ejecutivo rionegrino. La propia Legislatura duerme un proyecto de tierras para Viedma denominado Distrito Sur impulsado por el mismo oficialismo local. Esa posible solución, con todas sus limitaciones, queda frenada y mantiene en la precariedad y la ausencia de respuestas a cientos de familias», agregaron a través de un comunicado de prensa.
«Pero también existimos como una realidad insoslayable quienes no nos resignamos a ello. Somos las familias trabajadoras más precarizadas y vulneradas y sus organizaciones las que venimos haciendo visible y poniendo en agenda el desastre y la emergencia del hábitat en Río Negro, como de hecho reconocen -mal que les pese- algunos gobiernos locales. En ese marco, una vez más los barrios populares vuelven a salir a las calles de las ciudades de nuestra provincia para demandar respuestas al reclamo de tierra para vivir y un techo digno para habitar, proponer alternativas y proyectos para construir barrios y ciudades más integradas y justas», concluyeron.
Desde la Multisectorial de la tierra, la vivienda y el trabajo exigen el no al desalojo del Frutillar en Bariloche; no a la criminalización de la pobreza y la protesta; tierra para vivir, producir y reconocimiento de los derechos territoriales de las comunidades; servicios públicos, urbanización y viviendas dignas para todos; la tierra no es mercancía, es un derecho; entre otros puntos.
La movilización se desarrollará en simultáneo en Viedma, Bariloche, Lamarque y Roca. En nuestra ciudad, la concentración será a las 9.30 horas en calles Tucumán y San Juan.
Judiciales
La ruta de sociedades, cuentas y comercios detrás de una cuota alimentaria
La jueza analizó informes tributarios, habilitaciones comerciales, sociedades, movimientos bancarios y testimonios para determinar la capacidad económica del demandado.

El expediente no ofrecía una cifra única ni una respuesta directa. Para conocer la capacidad económica de un progenitor, la jueza debió seguir un recorrido compuesto por registros tributarios, habilitaciones comerciales, sociedades, movimientos bancarios, certificaciones contables y testimonios.
La causa tramitó ante la Unidad Procesal de Familia N.º 11 de Cipolletti. La progenitora inició la acción en representación de sus dos hijos y sostuvo que el otro progenitor desarrollaba distintas actividades comerciales y empresariales. También afirmó que ella asumía el cuidado cotidiano de los niños.
El padre rechazó el alcance del reclamo. Explicó que sus ingresos no eran fijos, presentó una certificación contable y acompañó documentación bancaria. Además, sostuvo que realizaba aportes mensuales y entregas de alimentos, ropa y útiles escolares.
La discusión quedó centrada en una pregunta: cuál era su capacidad económica real.
El primer tramo de la respuesta apareció en los informes tributarios. La Agencia de Recaudación Tributaria de Río Negro informó que el progenitor figuraba inscripto en actividades vinculadas con servicios gastronómicos, asesoramiento y gestión empresarial. También registró vehículos a su nombre.
Luego llegaron los datos de la Municipalidad de Cipolletti. Los registros indicaron la existencia de una habilitación comercial vigente para un establecimiento gastronómico y señalaron su participación como socio gerente en una sociedad. Otro informe municipal dio cuenta de antecedentes vinculados con inmuebles y permisos comerciales.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero sumó más piezas. Según la sentencia, el progenitor aparecía registrado como socio, gerente o administrador en distintas firmas. A esa información se agregó un contrato de franquicia para la explotación de un local comercial. La documentación acreditó vínculos con sociedades, comercios y emprendimientos. Sin embargo, el expediente no permitió determinar con exactitud cuánto dinero generaban esas actividades ni qué parte correspondía al progenitor.
La jueza también examinó una certificación contable que él mismo presentó. Ese documento informó un promedio de ingresos durante un período determinado y consignó una relación laboral con una de las empresas. El fallo aclaró que esos datos no reflejaban necesariamente la totalidad de los recursos, ya que existían otras participaciones comerciales acreditadas en la causa.
El informe bancario añadió otro elemento. La cuenta registró variaciones importantes entre ingresos, egresos y saldos durante varios meses. La sentencia tomó esos movimientos como parte del análisis patrimonial, aunque no los consideró suficientes para establecer por sí solos una cifra definitiva.
Las declaraciones testimoniales completaron el cuadro. Varias personas hablaron sobre locales gastronómicos, viajes al exterior, vehículos y nivel de vida. Otro testimonio mencionó la relación del progenitor con una empresa que ocupaba un inmueble comercial.
Aun con ese conjunto de pruebas, la jueza señaló que faltó documentación contable específica. También sostuvo que el progenitor estaba en mejores condiciones de presentar información precisa sobre sus ingresos, su patrimonio y las ganancias de las sociedades.
El fallo aplicó el criterio de las cargas probatorias dinámicas. Según la resolución, ese principio impone el deber de aportar la prueba a quien cuenta con mejores posibilidades técnicas o materiales para hacerlo.
La jueza fijó una cuota alimentaria equivalente a ocho salarios mínimos, vitales y móviles. También ordenó que se practique una liquidación por los períodos anteriores, con deducción de los pagos ya realizados.
Río Negro
¿Sabés las diferencias entre el matrimonio y la unión convivencial?
Una de las principales diferencias es que para casarse no hace falta haber convivido previamente.

Aunque muchas veces se los confunde, el matrimonio y la unión convivencial no son lo mismo. Ambos permiten reconocer legalmente una relación de pareja, pero cada uno tiene requisitos, derechos y efectos diferentes. Desde el Registro Civil de Río Negro se recuerda que conocer estas diferencias es fundamental para que cada persona pueda elegir la opción que mejor se adapte a su proyecto de vida.
Una de las principales diferencias es que para casarse no hace falta haber convivido previamente. En cambio, para registrar una unión convivencial es necesario acreditar al menos dos años de convivencia.
También cambian algunos de los derechos que genera cada vínculo. El matrimonio, por ejemplo, reconoce el derecho a heredar entre los cónyuges y, en determinadas situaciones previstas por la ley, permite solicitar alimentos después de un divorcio. La unión convivencial no otorga esos mismos derechos.
Además, para inscribir una unión convivencial ambos integrantes deben ser mayores de 18 años y declarar un mismo domicilio de convivencia. En el caso del matrimonio, las personas pueden tener domicilios diferentes antes de la celebración y existen excepciones previstas por la ley para quienes son menores de edad.
Tanto el matrimonio como la unión convivencial permiten acceder a beneficios como la incorporación a una obra social o el reconocimiento para una pensión, siempre que se cumplan los requisitos establecidos en cada caso.
Quienes tengan dudas o quieran conocer cuál de estas opciones se ajusta mejor a su situación pueden acercarse a la delegación del Registro Civil más cercana, donde recibirán asesoramiento y la información necesaria para realizar el trámite.
Roca
Avanza el cerramiento del Natatorio Municipal de Zona Norte y ya colocan el revestimiento interior
La obra avanza con la colocación del revestimiento perimetral interior de PVC, luego de completar la estructura metálica de la cubierta y la aislación térmica e hidrófuga.

El Municipio continúa avanzando con la obra de cerramiento del Natatorio del Centro Deportivo Municipal Zona Norte, ubicado sobre calle Maipú, entre Evita y Palacios, una intervención que permitirá contar con un espacio moderno, climatizado y apto para el desarrollo de actividades acuáticas durante todo el año.
Luego de finalizar la colocación de la estructura metálica de la cubierta, junto con la instalación de la aislación térmica e hidrófuga y la pintura látex en el interior, actualmente los trabajos se concentran en la colocación del revestimiento perimetral interior de PVC, que aportará mayor durabilidad, fácil mantenimiento y una mejor terminación del espacio.
La obra también incluyó la colocación de cuatro ventanas proyectantes y seis puertas-ventana corredizas. Además, en taller se encuentra prácticamente finalizado el gran ventanal del tímpano este, que brindará una amplia visual desde la pileta hacia el resto del predio y permitirá un mayor aprovechamiento de la luz natural.
En forma paralela, avanzan las instalaciones eléctricas con la colocación de luminarias, infraestructura que también será utilizada para el futuro sistema de climatización previsto para las próximas etapas de la obra.
La nueva estructura tiene dimensiones de 22 metros de ancho por 38 metros de largo y cuenta con una cubierta curva que protegerá integralmente la pileta y los sectores de circulación, brindando mayor confort, funcionalidad y mejores condiciones para el desarrollo de las distintas actividades.
El proyecto contempla amplios cerramientos vidriados, iluminación LED de alta eficiencia y un moderno sistema de climatización que permitirá mantener una temperatura adecuada tanto en el ambiente como en el agua, posibilitando el funcionamiento del natatorio durante las cuatro estaciones del año.
Con esta obra, el Municipio «busca fortalecer la infraestructura deportiva de la ciudad, ampliar la oferta de actividades recreativas, deportivas y terapéuticas y poner a disposición de vecinos y vecinas un espacio moderno, accesible y de calidad para la práctica de la natación y otras disciplinas acuáticas», destacaron.





