Judiciales
Se resolvieron casi 1700 conflictos laborales en el último año
Además, hubo más de 307 acuerdos en el marco de la Conciliación Laboral Obligatoria.

El gobierno provincial intervino en la resolución de 1.689 conflictos laborales en el último año. Además, hubo más de 307 acuerdos en el marco de la Conciliación Laboral Obligatoria. Los datos corresponden al periodo interanual entre junio de 2018 y el mismo mes de 2019.
Desde las 18 delegaciones zonales de la Secretaría de Estado de Trabajo se intercedió, analizó y procedió a la homologación de 1.689 acuerdos, un promedio de 140 mensuales.
Los procedimientos administrativos dieron lugar a consensos enmarcados en acuerdos individuales y colectivos, en el marco de las normativas laborales vigentes.
En el transcurso del año, la zona del Alto Valle fue la que encabezó este rubro, con un total de 689 homologaciones. Asimismo, es la zona que más delegaciones concentra, con un total de seis, dando respuesta a la mayor demanda a su densidad poblacional y diversidad de actividad laboral.
En segundo lugar, se ubicó la Zona Andina y Región Sur, donde se homologaron 394 acuerdos laborales, seguido por la Zona Atlántica con 381. Por último, en el Valle Medio se procedió a la homologación de 225 acuerdos.
El Gobierno se mantiene presente en cada conflicto laboral, a partir de la convocatoria permanente al diálogo social tripartito, con el objetivo de lograr consensos y acercar acuerdos entre las partes.
Conciliación Laboral Obligatoria
Además, a seis meses de la puesta en funcionamiento del método de la conciliación laboral prejudicial obligatoria, en la Cuarta Circunscripción se registraron 629 expedientes iniciados en el ámbito de la Secretaría de Estado de Trabajo y 166 expedientes en los Centros Judiciales de Mediación (CEJUME) del Poder Judicial.
En total, hubo 307 acuerdos: 271 en las tres delegaciones de la Secretaría de Estado de Trabajo y 36 en el CEJUME de Cipolletti y en la delegación de Cinco Saltos.
La instancia de la conciliación puede realizarse, indistintamente, ante la cartera laboral o en las Oficinas de Conciliación que el Poder Judicial ofrece en Cipolletti y Cinco Saltos, y que dependen de los CEJUME. Luego, los jueces laborales revisan esos acuerdos y, en la medida que se cumplan las garantías de los procesos, homologan con alcance de sentencia.
En el ámbito de Trabajo se iniciaron 629 expedientes, con 569 audiencias y 271 acuerdos, con el siguiente detalle: en la delegación de Cipolletti se registraron 326 expedientes con 111 acuerdos, en la delegación de Cinco Saltos 163 expedientes con 41 acuerdos y en la delegación de Catriel 140 expedientes con 119 acuerdos.
Judiciales
Incineraron 43 kilos de cannabis y casi 900 plantas de marihuana en Roca
La quema se realizó en la Planta de Residuos II y corresponde a droga incautada en el marco de 236 legajos fiscales finalizados o con pericias y tomas de contramuestras avanzadas.

La Unidad Fiscal de General Roca llevó adelante ayer por la mañana la quema de estupefacientes en la Planta de Residuos II de la ciudad. El procedimiento se realizó en el marco de la Ley Nacional de Estupefacientes N° 23.737.
Según informó el Ministerio Público Fiscal, el material destruido corresponde a 43 kilos de cannabis entre cogollos y picadura de marihuana, y 874 plantas y plantines de marihuana.
La quema abarcó elementos incautados en 236 legajos fiscales finalizados o con pericias y tomas de contramuestras en etapa avanzada.
Judiciales
Volcó el acoplado y perdió toda la fruta que iba al norte: Condenan parcialmente a la conductora que chocó al camión
El siniestro ocurrió en el cruce de la Ruta 22 y calle Félix Heredia.

Un camión que transportaba 1.300 bultos de fruta transitaba por la Ruta Nacional N° 22 en sentido oeste en Roca, volcó y perdió todo su cargamento. El rodado, al llegar al cruce con la calle Félix Heredia, fue colisionado en el costado derecho por una camioneta que circulaba en sentido contrario.
El golpe provocó el vuelco del semirremolque y la pérdida total de la carga. El impacto generó un efecto tijera entre el acoplado y el camión, que terminó en un desagüe.
La empresa se dedica a la carga de peras y manzanas para abastecer el norte del país. Además, realiza el traslado de azúcar a los supermercados de la zona. Luego del siniestro, la firma inició una demanda por daños y perjuicios contra la conductora de la camioneta.
El fuero civil de Roca admitió parcialmente el reclamo. Reconoció el costo de reparación del camión y rechazó la indemnización por el semirremolque porque ya había sido cubierta por el seguro, lo que impedía un doble cobro. También desestimó los reclamos por el equipo de frío y la carga transportada por falta de pruebas.
Mediante una pericia técnica, el fallo consideró acreditada la mecánica del accidente. Así, concluyó que la conductora ingresó a la ruta sin las precauciones necesarias.
La prueba producida no confirmó la existencia de pérdidas económicas derivadas del accidente ni la interrupción de contratos comerciales. La sentencia destacó la ausencia de una pericia contable que respaldara ese perjuicio.
En cambio, sí admitió la indemnización por privación de uso del vehículo. Consideró que la imposibilidad de utilizar el camión genera un daño en sí mismo, por la afectación a la actividad normal de la empresa. Fijó este concepto en el monto reclamado.
Finalmente, la sentencia hizo lugar parcialmente a la demanda y condenó a la conductora a pagar una indemnización. También extendió la condena a la aseguradora según la póliza vigente.
Judiciales
Los gatos no lo dejaban dormir y ahuyentaron a sus inquilinos: Condenan a vecinos por los daños
Además del pago de una indemnización, la sentencia impone la obligación de prevenir y terminar toda fuente de molestias injustificadas.

Un hombre buscaba tranquilidad en su casa de Ingeniero Huergo, pero las noches se volvieron un mal sueño. El silencio se rompía cada madrugada con golpes secos sobre las chapas. Varios gatos saltaban, peleaban y corrían sobre su techo.
Esta situación afectó su salud y también su bolsillo. Sus inquilinos no soportaron el ruido y abandonaron el departamento que él alquila. Un joven que estudiaba y trabajaba fue uno de los más afectados. Nunca lograba el descanso adecuado.
Así, el hombre bajó el precio del alquiler para que el lugar no quedara vacío. Mientras los desechos de los animales se acumulaban sobre su vivienda.
El Juzgado de Paz de Ingeniero Huergo hizo lugar a la demanda de menor cuantía iniciada por el dueño de la casa. La acción fue por los daños y perjuicios derivados de ruidos molestos e inmisiones producidas por animales.
Además del pago de una indemnización, la sentencia impone a los vecinos la obligación de prevenir y terminar toda fuente de molestias injustificadas.
El hombre sostuvo que desde 2023 sufre perturbaciones constantes por la presencia de gatos provenientes de la vivienda vecina. Indicó que los animales circulan por los techos, generan ruidos nocturnos, se pelean y dejan excrementos en su propiedad.
También señaló que existieron denuncias previas en el Juzgado de Faltas Municipal, con sanciones que no fueron cumplidas por los vecinos.
Las personas negaron los hechos. Declararon ejercer una tenencia responsable de sus animales. Dijeron que los gatos se encuentran castrados. En su defensa, señalaron que existe sobrepoblación de animales y que no puede atribuirse a ellos la conducta denunciada. Además, acusaron al hombre de hostigar a vecinos y de exagerar los perjuicios.
Durante el proceso se produjeron pruebas documentales y testimoniales. Un testigo que alquilaba al actor confirmó que los ruidos de los gatos eran diarios y nocturnos, y que le impedían descansar, lo que motivó su mudanza. El tribunal consideró relevante la ubicación de los inmuebles, que facilita el tránsito de animales entre ambos fondos.
El juez analizó el caso bajo el Código Civil y Comercial, que regula las inmisiones entre vecinos. Concluyó que las molestias superaron el umbral de tolerancia normal debido a su frecuencia, horario y duración. También valoró el incumplimiento previo de la normativa municipal y de decisiones del Juez de Faltas.
Se consideró acreditada la conducta ilegal por omisión; esto quiere decir que, ante las advertencias y los llamados de atención, los vecinos no actuaron y tomaron una actitud pasiva. Además, se dio por probado el daño moral sufrido por el propietario.








