Sociedad
Fuerte denuncia por violencia obstétrica en el Hospital de Roca
Una joven roquense detalló la dura situación que tuvo que afrontar a través de las redes sociales.

A través de su cuenta de Instagram, una joven roquense de 20 años, hizo una dura acusación contra el área de Ginecología del Hospital Francisco López Lima por violencia obstétrica. La víctima, que se llama Melina, perdió el embarazo. Actualmente el nosocomio afronta una denuncia por mala praxis.
En su relato, la mujer detalló que cursaba la semana 20 de gestación, asistió a la guardia del Hospital por un sangrado. «Me levanté a hacer pis y ahí note un sangrado, me asusté, fui a la guardia del Hospital donde me dijeron que era todo normal, y que no tenía que preocuparme, ya que estaba todo bien y el sangrado simplemente era causado porque se me estaba acomodando la placenta y mi cuerpo. Los días pasaban y yo continuaba con pérdidas, a lo que
llamaron en la guardia, manchados de sangre. Continúe yendo, por miedo y preocupación por mi bebé, alrededor de cinco veces más, todas las veces me dijeron lo mismo y me mandaban a la casa, ya tildándome de exagerada», manifestó.
Agregó Melina que «cuando empiezo a transitar la semana 24 de gestación, comienzo notar mucho flujo de tonalidad marrón y mi panza se comenzó a poner muy dura, y ahí comenzaron los dolores, cada vez que me sentaba y me paraba. Decidí acudir nuevamente a la guardia, donde me recetaron progesterona y óvulos, me dijeron que no exagere, que estaba todo bien y que todo era producto que la inflamación de útero, que se resolvería con la medicación».
Añadió que como seguía con dolores, finalmente logró la atención de un profesional del área, del que sólo se limitó a decir sus iniciales. «El sábado 26 me atiende el doctor E.N., quien me da una inyección para calmar mis dolores y me indica que continúe con la medicación, diciéndome que estaba todo normal».
Sostuvo la víctima que, a pesar de las indicaciones médicas, comenzó a «experimentar dolores totalmente insoportables» y por ello, tras un largo sufrimiento, volvió a ir al Hospital. «No quería ir porque sabía que nuevamente me iban a tildar de exagerada, pero el dolor se volvió insoportable y no pude aguantar. Fui de urgencia. Me atendió el mismo doctor el cual se dirigía a mí con un trato desmedido de cariño que me ponía incomoda. Me preguntó si había tomado la medicación, me dijo que tenía que esperar que me hiciera efecto y que me vaya. Le supliqué y lloré, pidiéndole que haga algo. Le tuve que explicar que lo que estaba teniendo era contracciones».
Allí fue donde el profesional finalmente habría reaccionado y se dignó a revisar a Melina. «Cuando me revisa me dice ‘no mamita, rompiste bolsa; te vamos a dejar internada’. Me hace una ecografía y me dice que el bebé no tenía nada de líquido, que porque no fui cuando rompí bolsa asumiendo que toda la culpa era mía», lamentó.
«Me quedé totalmente sola en la habitación del Hospital, no sabía que pasaba. Las contracciones se volvían cada vez más fuertes y yo gritaba del dolor, las enfermeras vinieron a callarme y cerrarme la puerta. Soporté el dolor intenso por horas hasta que se hicieron las 4.30 de la madrugada y comenzó lo peor. Sentía que mi cuerpo quería expulsar algo, estaba pariendo. Comencé a gritar con todas mis fuerzas para que alguien venga a asistirme, llegaron las enfermeras, les dije que me estaba por salir algo; que me ayuden por favor. Ellas me miraron, me pusieron una chata abajo y me dijeron que haga fuerza. Cerraron la puerta y se fueron. Tuve al bebe yo sola, sentí que salía entre mis piernas, sentí como cayó en la pala de plástico cómo si no fuese nada», expresó la víctima, quien aclaró previamente que no dejaron que su pareja estuviera acompañándola, por ende, ni él ni el resto de la familia, sabían que estaba pasando dentro del consultorio.
La joven continuó su relato explicando que «luego aparecieron dos enfermeras y el doctor, que me dijeron ‘bueno, tu bebito está muerto’, sin ninguna delicadeza como si nada. Yo estaba en shock». Como si fuera poco, el Dr. E.N. llegó luego para preguntarle «si quería ver a su bebé, me dijo ‘era un varoncito, preciosa’. Reiteradas veces me dijo que mi bebé estaba muerto y me volvía a preguntar si lo quería ver».
«Después de toda la situación horrible que tuve que pasar, las enfermeras limpiaron un poco la cama y me hicieron dormir ahí con todas las sábanas salpicadas», sostuvo finalmente Melina.
Respecto a la respuesta de la Dirección del Hospital ante lo sucedido, la directora Ana Senesi confirmó que se está haciendo el proceso que corresponde a la investigación interna de lo sucedido.
Roca
Tras el cese de la lluvia, el Municipio mantiene un amplio operativo de asistencia y desagote
Durante la jornada se realizaron tareas de limpieza de sumideros, alcantarillas y desagües pluviales, además del funcionamiento de bombas sumergibles en sectores críticos

Aunque las lluvias cesaron y las condiciones climáticas comenzaron a mejorar, el Municipio de General Roca mantiene un amplio operativo de asistencia y mantenimiento para atender las consecuencias que dejó el temporal en distintos sectores de la ciudad.
Las tareas continúan de manera ininterrumpida con la participación de personal de Defensa Civil, Desarrollo Social, Obras Públicas y Servicios Públicos, que trabajan tanto en la asistencia a las familias afectadas como en el desagote y limpieza del sistema pluvial.

Desde Defensa Civil y Desarrollo Social se brindó ayuda a vecinos de los barrios Fiske Menuco, Nuevo, Noroeste, Quinta 25, Carlos Soria y Chacramonte, donde se entregaron nylon, frazadas, colchones, leña y alimentos.
En paralelo, las cuadrillas municipales realizaron la limpieza de alcantarillas y sumideros en distintos sectores de la ciudad, entre ellos Jujuy y Güemes; Güemes entre Dr. Maradona y República del Líbano; Carlos Gardel y Rochdale; Rochdale y Australia; Rochdale y Jujuy; Yrigoyen y Mendoza; Yrigoyen y Avenida Roca; y Chula Vista, casi San Juan.

También se efectuaron trabajos en Los Fresnos y Vintter; Avenida Viterbori y Lago Mascardi; Avenida Roca y Gadano; y Gadano al 846, donde se retiró una rejilla dañada y se colocó una valla preventiva para evitar accidentes.
Como parte del operativo, se pusieron en funcionamiento las bombas sumergibles ubicadas en José Ingenieros y Mendoza, y en 9 de Julio y Belgrano, con el objetivo de acelerar el drenaje del agua acumulada.
Las tareas continuarán durante la tarde en barrio Chacramonte con la intervención de un camión bomba y maquinaria vial. Además, el Municipio informó que una vez que las calles de ripio se sequen y el terreno lo permita, se retomarán los trabajos de reparación y mantenimiento.

Ante emergencias, los vecinos pueden comunicarse con Defensa Civil al 103 o al 4426376. Para consultas y reclamos continúa habilitada la línea gratuita 0800-222-9742, de lunes a viernes de 8 a 17.
Judiciales
Quiso separar una pelea entre perros, los hirió con una piedra y la Justicia archivó la denuncia
El Juzgado de Paz concluyó que no existió intención de provocar daño y desestimó la denuncia por maltrato animal.

Un hombre de Río Colorado vio que su perro se había escapado para pelear con otro animal. Quiso terminar con el enfrentamiento y arrojó una piedra para separarlos. Pero nada salió como esperaba. Desafortunadamente el proyectil hirió al otro perro y le provocó una grave lesión en los ojos.
El border collie fue atendido por un veterinario, quien certificó que había perdido la visión de ambos ojos. Su dueño promovió una denuncia al considerar que se trataba de un caso de maltrato animal. Sin embargo, desde el primer momento, el hombre señalado explicó que nunca buscó lastimar al perro y que su única intención había sido terminar con la pelea entre los animales.
El Juzgado de Paz analizó el caso y resolvió desestimar la denuncia y archivar las actuaciones. La jueza concluyó que los hechos no configuraban la contravención de maltrato animal prevista en el Código Contravencional.
La sentencia destacó que esa figura exige una conducta dolosa, es decir, la voluntad de provocar daño al animal. En este caso, la magistrada entendió que del propio relato del denunciante surgía que el hombre actuó para separar a los perros y no con el propósito de herir al border collie. La lesión fue consecuencia del intento de evitar la pelea y no de una acción dirigida a causar sufrimiento.
Además, el fallo señaló que esa conducta podía incluso quedar comprendida dentro de una causal de no punibilidad prevista para quienes actúan para impedir una agresión, siempre que el medio utilizado resulte una respuesta frente a esa situación. Por ese motivo, la jueza concluyó que no existían los elementos necesarios para atribuir responsabilidad contravencional por maltrato animal.
La resolución también descartó la figura de custodia de animales, ya que esa infracción solo se configura cuando un animal causa lesiones a una persona por falta de cuidados de su dueño. En este caso, el daño recayó sobre otro animal, por lo que esa norma tampoco resultaba aplicable.
El fallo aclaró que el archivo de la causa contravencional no impide que el dueño del perro lesionado reclame por la vía civil una indemnización por los daños que considere haber sufrido.
Judiciales
Quiso borrar el apellido de su padre, pero un reencuentro cambió el rumbo de la historia
El joven había iniciado una acción judicial para suprimir el apellido paterno, pero desistió luego de recomponer el vínculo con su padre durante un proceso terapéutico.

Durante años imaginó que borrar el apellido paterno sería la manera de dejar atrás una historia marcada por la distancia. Así inició un proceso judicial para hacerlo. Pero, mientras el expediente seguía su curso, la historia tomó un rumbo inesperado. Padre e hijo comenzaron a acercarse otra vez.
Ese reencuentro no fue casual. El trabajo realizado en un espacio terapéutico le permitió revisar el conflicto desde otro lugar y preguntarse si todavía quedaba algo por reconstruir. Entonces eligió detener el proceso judicial, recuperar el tiempo perdido y darse, junto a su padre, una oportunidad que hasta hacía poco creía imposible.
El fuero de Familia de Luis Beltrán hizo lugar a ese pedido, declaró concluido el proceso por desistimiento y ordenó el archivo de las actuaciones. La jueza consideró que se encontraban reunidos los requisitos previstos por la legislación para poner fin al expediente.
El joven había promovido la acción para solicitar la supresión de su apellido paterno. Durante la etapa inicial del trámite se incorporó la documentación presentada, se ordenó la publicación de edictos y se dispusieron distintas medidas previas. En esa etapa la demanda todavía no había sido notificada al progenitor.
Al comunicar su decisión de desistir, explicó que el proceso terapéutico le permitió replantear el conflicto desde otra perspectiva. Expresó que quería intentar recuperar la relación con su padre, compensar el tiempo perdido y brindarse mutuamente una oportunidad antes de avanzar con una decisión definitiva sobre su identidad registral.
En la sentencia, la magistrada explicó que el desistimiento es una forma de poner fin anticipadamente a un proceso judicial cuando una de las partes decide no continuar con la acción.
Agregó que el Código Procesal Civil y Comercial autoriza esa posibilidad siempre que, si la demanda ya fue trasladada, la otra parte haya sido notificada.
Como en este caso ese traslado aún no se había concretado, la jueza entendió que estaban cumplidos todos los requisitos legales para admitir el desistimiento y declarar extinguido el proceso.
«En virtud de ello entiendo que se encuentran configurados los recaudos previstos en el artículo 278, para que opere el desistimiento del proceso por voluntad de la parte», explicó. Además, se estableció que las actuaciones permanezcan archivadas en formato digital, conforme a la normativa vigente del Poder Judicial de Río Negro.








