Judiciales
Conciliaciones laborales: Se resuelven en un mes y permiten cada vez más acuerdos
Subieron un 17% con respecto al primer semestre de 2021.

Durante el primer semestre de 2022, más de 200 conflictos entre trabajadores y empleadores de toda la provincia quedaron resueltos a través del sistema de conciliación laboral, uno de los mecanismos más desarrollados que ofrece la Dirección de Métodos Autocompositivos de Resolución de Conflictos del Poder Judicial.
El índice de acuerdos alcanzados en conciliaciones laborales subió un 17% con respecto al primer semestre de 2021. En la primera mitad de este año, casi la mitad de las personas que se reunieron y dialogaron con la ayuda de un conciliador o una conciliadora laboral llegaron a un acuerdo.
Desde diciembre de 2020 el paso por la conciliación laboral prejudicial es obligatorio. Y si bien las partes no están obligadas a alcanzar ningún acuerdo, sí deben al menos evaluar la posibilidad de resolver el planteo laboral por esa vía. En caso de no prosperar la conciliación, el expediente judicial avanzará por la vía “tradicional” ante alguna de las Cámaras Laborales de la provincia.
Además de la pacificación y la certeza que otorga un acuerdo, uno de los principales beneficios del sistema de conciliación laboral prejudicial es la rapidez.
Según las estadísticas del primer semestre de 2022 que presentó el Centro de Planificación Estratégica del Poder Judicial, la duración promedio de un proceso de conciliación laboral es de 26 días corridos en la Primera Circunscripción, con centro en Viedma. En la Segunda y en la Tercera Circunscripción, con cabecera en Roca y en Bariloche, respectivamente, la duración promedio es de 32 días corridos. En tanto que en la Cuarta Circunscripción, con centro en Cipolletti, el promedio es de 36 días corridos.
Más acuerdos
Las estadísticas revelan que en el primer semestre del año pasado se sustanciaron 462 legajos. Eso quiere decir que se produjeron 462 reuniones de conciliación y hubo diálogo entre las partes. De ese total de reuniones surgieron 146 acuerdos que pusieron fin al conflicto laboral. El índice de acuerdos en la primera mitad de 2021 fue del 31,6%.
Los números mejoran en el primer semestre de 2022. De un total de 419 conciliaciones sustanciadas surgieron 204 acuerdos, por lo que el índice de resolución de conflictos se elevó a 48,6%.
Interés de profesionales
Por el interés y las inquietudes que expresaron operadores del sistema en materia de conciliación laboral, días atrás se realizaron en Viedma dos encuentros de trabajo con el juez del Superior Tribunal de Justicia Ricardo Apcarián, la titular de la Secretaría de Gestión y Acceso a Justicia, Silvana Mucci, y la Directora de Métodos Autocompositivos de Resolución de Conflictos, Norah Aguirre. Participaron también la directora del Centro Integral de Métodos Autocompositivos de Viedma, María Angélica Fulvi, y el presidente de la Cámara Laboral de esa ciudad, Gustavo Guerra Labayén.
La primera reunión de trabajo fue con conciliadores laborales que trabajan en la Primera Circunscripción, con el objetivo de analizar las prácticas de intervención y coordinar un taller de análisis de casos que se dictará próximamente en la capital provincial.
La segunda reunión fue con abogados y abogadas del foro que se desempeñan en el fuero Laboral, quienes tenían interés en aportar inquietudes para un mejor funcionamiento del sistema. En ese encuentro se hizo, además, un análisis de las estadísticas provinciales que revelan un incremento de las sustanciaciones en Viedma.
Judiciales
Golpeó a su ex pareja hasta dejarla inconsciente y luego escapó de una comisaría: Dictaron prisión preventiva
La defensa sostuvo que el caso no debía avanzar porque la víctima no realizó la denuncia, pero la Fiscalía argumentó que el Estado debe intervenir de oficio en casos de violencia de género.

La Fiscalía formuló cargos a un hombre acusado de ingresar por la fuerza a la vivienda de su ex pareja, golpearla hasta dejarla inconsciente y luego fugarse de una Comisaría. Dispusieron la prisión preventiva por riesgo de entorpecimiento de la investigación y de fuga.
La fiscal de turno Natalia Pascual acusó al hombre por los delitos de violación de domicilio, lesiones leves agravadas por el vínculo y por violencia de género, en concurso real con hurto.
El primer hecho ocurrió el viernes (10/07) pasado cuando el acusado evadió la presencia policial apostada en la vivienda de la víctima, entró por la fuerza y la golpeó repetidamente en la cabeza hasta dejarla inconsciente.
La defensa particular, a cargo del abogado Oscar Pineda, rechazó la acusación bajo el argumento de que la víctima no realizó la denuncia penal y, por tratarse de un delito de instancia privada, el caso no debía avanzar. La fiscal rebatió esta postura señalando que los tratados internacionales de rango constitucional obligan al Estado a actuar de oficio en contextos de violencia de género, protegiendo a la víctima de forma directa.
El segundo hecho imputado ocurrió el domingo (12/07) por la tarde en la Comisaría de Lamarque, donde el acusado se encontraba alojado. El hombre pateó los barrotes de su celda hasta romper la seguridad, se apoderó del candado y escapó del edificio, aunque el personal policial logró recapturarlo a las pocas cuadras con el candado en su poder.
Para sostener los cargos, la Fiscalía presentó testimonios de los policías intervinientes, el informe médico de las lesiones, el acta de la fuga y la entrevista realizada a la víctima por el equipo de la Oficina de Atención a la Víctima (OFAVI).
Finalmente, el juez de Garantías Julio José Martínez Vivot rechazó los planteos de la defensa, dio por formulados los cargos y habilitó formalmente la investigación penal por un plazo de cuatro meses. Ante la gravedad de los hechos y la reciente fuga de la unidad policial, el magistrado resolvió aplicar la prisión preventiva efectiva hasta septiembre.
Judiciales
Declararon culpable a una ex auxiliar de un CAINA por amenazar a niños institucionalizados en Roca
Con esta resolución, ya son dos las personas declaradas responsables por los hechos ocurridos entre abril de 2021 y septiembre de 2023 en un Centro de Atención Integral, dependiente de la SENAF.

El Tribunal interviniente declaró responsable penal a una mujer que se desempeñaba como auxiliar asistencial en un Centro de Atención Integral de Niños, Niñas y Adolescentes (CAINA) de General Roca, al hacer lugar a la acusación presentada por el Ministerio Público Fiscal.
Durante el juicio quedó acreditado, según la acusación fiscal, que la imputada amenazó a niños y niñas que se encontraban institucionalizados. De esta manera, las dos personas investigadas en la causa ya fueron declaradas responsables penales.
En noviembre del año pasado, el otro imputado reconoció ser coautor del delito de amenazas y autor de abuso simple agravado por ser el encargado de la guarda, todo en concurso real. Actualmente se encuentra cumpliendo la condena impuesta.
Durante los alegatos, el fiscal Marcelo Ramos y la defensora de menores Estela Aroca Álvarez solicitaron que la mujer fuera declarada responsable penal por el delito de amenazas coactivas continuadas en calidad de coautora, planteo que fue aceptado por el Tribunal.
Según la investigación, ambos auxiliares asistenciales habrían maltratado a ocho niños y niñas entre abril de 2021 y septiembre de 2023, vulnerando la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño. Además, habrían amenazado a los menores para evitar que denunciaran los hechos.
La defensa de la imputada sostuvo durante el juicio que la situación debía ser tratada en el ámbito administrativo y no en la Justicia penal. La audiencia de cesura de pena fue programada para el próximo 31 de agosto.
Judiciales
Condenan a 13 años de prisión a un integrante de la banda de violentas entraderas en Roca
El condenado admitió haber participado en ocho hechos delictivos. La pena unifica una condena previa que le había sido impuesta en suspenso.

Un hombre fue condenado a una pena única de 13 años de prisión tras reconocer su participación en ocho hechos delictivos como integrante de una asociación ilícita que cometía violentas entraderas en el Alto Valle, varias de ellas en General Roca. La sentencia fue dictada este martes mediante un juicio abreviado, luego de que el acusado admitiera su responsabilidad en los delitos investigados por el Ministerio Público Fiscal.
La pena surge de la unificación de una condena de 11 años por los hechos reconocidos con otra condena previa de 2 años de prisión condicional, que fue revocada al comprobarse que el imputado volvió a delinquir. El pedido había sido formulado por la fiscal Belén Calarco, junto a las fiscales Verónica Villarruel y Eugenia Vallejos.
Durante una audiencia realizada por videoconferencia, el juez Fernando Sánchez Freites, quien presidió el Tribunal integrado además por Luciano Garrido y Julio Martínez Vivot, detalló cada uno de los hechos atribuidos al acusado y homologó el acuerdo alcanzado entre las partes.
Los 11 años de prisión corresponden a los delitos de asociación ilícita, robos agravados por haber sido cometidos en lugar poblado y en banda, utilizando armas de fuego impropias, y en algunos casos también por privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de violencia contra las víctimas.
Asimismo, el Tribunal hizo lugar al planteo del Ministerio Público Fiscal para revocar la condena condicional anterior, conformando una pena única de 13 años de prisión efectiva. También dispuso la declaración de reincidencia y el pago de las costas del proceso.
El condenado permanece detenido con prisión preventiva desde el inicio de la investigación y comenzará a cumplir formalmente la condena en los próximos días, ya que al aceptar el juicio abreviado renunció a los plazos de apelación.
De acuerdo con la investigación, la organización delictiva realizaba tareas de inteligencia sobre las viviendas elegidas y utilizaba vehículos previamente robados para trasladarse. Una vez en el lugar, sus integrantes ingresaban violentamente tras escalar techos y paredones, reducían a las víctimas mediante amenazas con armas de fuego, las ataban con alambres o precintos y exigían la entrega de dólares, dinero en efectivo y objetos de valor.
Además de dinero y joyas, la banda sustraía equipos electrónicos y los DVR donde se almacenaban las imágenes de las cámaras de seguridad, con el objetivo de eliminar evidencia de los robos.
La investigación fue desarrollada por una Comisión Investigativa Judicial de la Policía de Río Negro creada especialmente para esclarecer esta serie de hechos, bajo la coordinación del Ministerio Público Fiscal. La causa continúa abierta y otros 11 imputados permanecen con prisión preventiva mientras avanzan los procesos judiciales en su contra.








