Judiciales
Condenaron a un joven reginense por crear un grupo de WhatsApp con intenciones de saquear comercios
Como no contaba con antecedentes penales, las partes requirieron la condena a la pena de 2 años y 3 meses de prisión de ejecución condicional más el cumplimiento de estrictas reglas de conducta por el término de 2 años.

El Ministerio Público Fiscal requirió la condena de una persona a quien había acusado de crear un grupo de WhatsApp para instigar a otras a cometer delitos. Se trata del primer condenado en el marco de los hechos vinculados con la organización de robos grupales a comercios detectada en los últimos días en todo el país.
En 48 horas, la Fiscalía avanzó en un juicio abreviado con el acuerdo de la defensa. En la audiencia el imputado reconoció ante el juez haber sido creador del mencionado grupo con la intención de organizar un saqueo. Luego de ello fue condenado. Las partes renunciaron a los plazos legales por lo que el cumplimiento de la pena será inmediato.
Según la acusación, con el nombre ‘Saqueo vr’ y «con claras intenciones de incentivar y organizar a la población en general” pretendió “realizar sustracciones en locales comerciales de la localidad de Villa Regina».
Dicho grupo, abierto para el público en general, contó con al menos 362 participantes a quien el ahora condenado les envió diversos mensajes invitándolos a reunirse en una plaza de la localidad. «A las 17 Plaza Evita muchachos, no se cancela nada, no nos frena nadie se pincha todoooo», decía uno de los más de 10 textos que mandó de manera generalizada.
En función de que el joven no contaba con antecedentes penales, las partes requirieron la condena a la pena de 2 años y 3 meses de prisión de ejecución condicional más el cumplimiento de estrictas reglas de conducta por el término de 2 años.
Es así que no deberá cometer nuevos delitos y tiene prohibido hacer cualquier tipo de publicación en las redes sociales, bajo perfil propio, falso, tanto por sí o por interpósita persona, así como generar cualquier tipo de mensaje y/o comunicación por WhatsApp relacionado con el delito por el que fue condenado.
Además deberá mantener un domicilio fijo que no podrá abandonar sin notificarlo previamente en sede judicial, presentarse cada tres meses antes el Instituto de Atención a Presos y Liberados, abstenerse de usar estupefacientes o abusar de bebidas alcohólicas.
Cualquier incumplimiento a alguna de las presentes prohibiciones implicaría un apercibimiento que produciría que se le revoque la modalidad condicional por lo que comenzaría a cumplir la condena impuesta hoy privado de su libertad.
Judiciales
Incineraron 43 kilos de cannabis y casi 900 plantas de marihuana en Roca
La quema se realizó en la Planta de Residuos II y corresponde a droga incautada en el marco de 236 legajos fiscales finalizados o con pericias y tomas de contramuestras avanzadas.

La Unidad Fiscal de General Roca llevó adelante ayer por la mañana la quema de estupefacientes en la Planta de Residuos II de la ciudad. El procedimiento se realizó en el marco de la Ley Nacional de Estupefacientes N° 23.737.
Según informó el Ministerio Público Fiscal, el material destruido corresponde a 43 kilos de cannabis entre cogollos y picadura de marihuana, y 874 plantas y plantines de marihuana.
La quema abarcó elementos incautados en 236 legajos fiscales finalizados o con pericias y tomas de contramuestras en etapa avanzada.
Judiciales
Volcó el acoplado y perdió toda la fruta que iba al norte: Condenan parcialmente a la conductora que chocó al camión
El siniestro ocurrió en el cruce de la Ruta 22 y calle Félix Heredia.

Un camión que transportaba 1.300 bultos de fruta transitaba por la Ruta Nacional N° 22 en sentido oeste en Roca, volcó y perdió todo su cargamento. El rodado, al llegar al cruce con la calle Félix Heredia, fue colisionado en el costado derecho por una camioneta que circulaba en sentido contrario.
El golpe provocó el vuelco del semirremolque y la pérdida total de la carga. El impacto generó un efecto tijera entre el acoplado y el camión, que terminó en un desagüe.
La empresa se dedica a la carga de peras y manzanas para abastecer el norte del país. Además, realiza el traslado de azúcar a los supermercados de la zona. Luego del siniestro, la firma inició una demanda por daños y perjuicios contra la conductora de la camioneta.
El fuero civil de Roca admitió parcialmente el reclamo. Reconoció el costo de reparación del camión y rechazó la indemnización por el semirremolque porque ya había sido cubierta por el seguro, lo que impedía un doble cobro. También desestimó los reclamos por el equipo de frío y la carga transportada por falta de pruebas.
Mediante una pericia técnica, el fallo consideró acreditada la mecánica del accidente. Así, concluyó que la conductora ingresó a la ruta sin las precauciones necesarias.
La prueba producida no confirmó la existencia de pérdidas económicas derivadas del accidente ni la interrupción de contratos comerciales. La sentencia destacó la ausencia de una pericia contable que respaldara ese perjuicio.
En cambio, sí admitió la indemnización por privación de uso del vehículo. Consideró que la imposibilidad de utilizar el camión genera un daño en sí mismo, por la afectación a la actividad normal de la empresa. Fijó este concepto en el monto reclamado.
Finalmente, la sentencia hizo lugar parcialmente a la demanda y condenó a la conductora a pagar una indemnización. También extendió la condena a la aseguradora según la póliza vigente.
Judiciales
Los gatos no lo dejaban dormir y ahuyentaron a sus inquilinos: Condenan a vecinos por los daños
Además del pago de una indemnización, la sentencia impone la obligación de prevenir y terminar toda fuente de molestias injustificadas.

Un hombre buscaba tranquilidad en su casa de Ingeniero Huergo, pero las noches se volvieron un mal sueño. El silencio se rompía cada madrugada con golpes secos sobre las chapas. Varios gatos saltaban, peleaban y corrían sobre su techo.
Esta situación afectó su salud y también su bolsillo. Sus inquilinos no soportaron el ruido y abandonaron el departamento que él alquila. Un joven que estudiaba y trabajaba fue uno de los más afectados. Nunca lograba el descanso adecuado.
Así, el hombre bajó el precio del alquiler para que el lugar no quedara vacío. Mientras los desechos de los animales se acumulaban sobre su vivienda.
El Juzgado de Paz de Ingeniero Huergo hizo lugar a la demanda de menor cuantía iniciada por el dueño de la casa. La acción fue por los daños y perjuicios derivados de ruidos molestos e inmisiones producidas por animales.
Además del pago de una indemnización, la sentencia impone a los vecinos la obligación de prevenir y terminar toda fuente de molestias injustificadas.
El hombre sostuvo que desde 2023 sufre perturbaciones constantes por la presencia de gatos provenientes de la vivienda vecina. Indicó que los animales circulan por los techos, generan ruidos nocturnos, se pelean y dejan excrementos en su propiedad.
También señaló que existieron denuncias previas en el Juzgado de Faltas Municipal, con sanciones que no fueron cumplidas por los vecinos.
Las personas negaron los hechos. Declararon ejercer una tenencia responsable de sus animales. Dijeron que los gatos se encuentran castrados. En su defensa, señalaron que existe sobrepoblación de animales y que no puede atribuirse a ellos la conducta denunciada. Además, acusaron al hombre de hostigar a vecinos y de exagerar los perjuicios.
Durante el proceso se produjeron pruebas documentales y testimoniales. Un testigo que alquilaba al actor confirmó que los ruidos de los gatos eran diarios y nocturnos, y que le impedían descansar, lo que motivó su mudanza. El tribunal consideró relevante la ubicación de los inmuebles, que facilita el tránsito de animales entre ambos fondos.
El juez analizó el caso bajo el Código Civil y Comercial, que regula las inmisiones entre vecinos. Concluyó que las molestias superaron el umbral de tolerancia normal debido a su frecuencia, horario y duración. También valoró el incumplimiento previo de la normativa municipal y de decisiones del Juez de Faltas.
Se consideró acreditada la conducta ilegal por omisión; esto quiere decir que, ante las advertencias y los llamados de atención, los vecinos no actuaron y tomaron una actitud pasiva. Además, se dio por probado el daño moral sufrido por el propietario.








