Agro
Gerbán continuará al frente de la Cooperativa JJ Gómez
Sus compañeros le renovaron el mandato en asamblea y mediante voto secreto.

“Puede sonar romántico, pero es muy real”, dice este hombre joven (el 3 de diciembre cumplirá 40 años), cuando habla de cooperativismo. Se llama Felipe Gerbán, y el 24 de setiembre, luego de una asamblea y mediante voto secreto, sus compañeros de la Cooperativa de Trabajo JJ Gómez le renovaron el mandato como presidente de manera unánime.
Justo en el límite entre Allen y Roca, pero del lado de Roca, y cerca del río, hay una chacra de 37 hectáreas que los trabajadores compraron hace dos años. Ahí, sobre un parque verde, y un silencio infinito que fue resquebrajado en dos o tres oportunidades por unos loros, Felipe abrió el arcón donde guarda los conceptos que han llevado a una “fábrica recuperada” a sortear los mil y un escollos, y que hoy se prepara para incorporar más mano de obra, y que además ya tiene los planos para levantar una nueva planta de faena.

A lo largo de la charla surgen como pilares algunas definiciones: coherencia, pensar a 10 años, independencia, vivir e invertir.
Periodista: ¿Es el sistema cooperativo válido, en un contexto de Pymes en permanente zozobra, para llevar adelante una empresa?
Felipe Gerbán: No es un sistema perfecto, tiene sus dificultades. Porque muchas veces uno piensa que somos muchos, que es algo colectivo, que nos pertenece a todos.. Y el concepto que tiene la sociedad es que es muy difícil llevarlo adelante. A nosotros, ahora después de casi veinte años, nos parece fácil. Fue bastante difícil al comienzo por todo lo que nos pasó, como las cuestiones legales, la fábrica en estado de abandono, que no nos conocíamos entre algunos compañeros. Pero es un sistema que puede permanecer en el tiempo sin ningún problema. Escuchando al otro, que haya mucha participación, que sea bien democrático. El sistema para mí es muy bueno porque lleva a un bien colectivo. No es un bien particular. Nadie está haciendo un esfuerzo solamente por él, sino por todos los compañeros y por su familia. Se aporta desde ese lado. Así que nos parece bárbaro. Por como venimos trabajando nos da resultado. Por un lado es como romántico el sistema, porque es algo para todos. Pero creo que aparte de que sea romántico, tiene que ser real. O sea que los trabajadores y sus familias realmente tengan un buen salario, que tengan una cobertura social, que se puedan llevar bien entre compañeros, sin hostigamiento de parte de los patrones. No tenemos patrones. Sí hay gente que coordina. Para mí el sistema funciona con conciencia, siendo coherente en las decisiones que se toman. Por eso es un proyecto que puede durar muchísimo tiempo
P: Decías que el beneficio tiene que ser real. Si hoy tomamos un trabajador de la carne bajo patrón y otro de la cooperativa, como están en relación al bolsillo?
F.G.: No voy a hablar de números, pero en comparación estamos un poquito más del 20% por encima del sueldo promedio que gana un trabajador de la carne. Por lo menos en Río Negro y Neuquén, que son los datos que yo tengo. Pero no se trabaja solo en eso, sino que el trabajador se lleva un bolsón de verdura, tiene todos los elementos de protección desde el primer día que empezamos con la con la pandemia; se trabaja mucho en las relaciones personales, en las relaciones humanas entre los trabajadores. Más allá del número, creo que somos todos seres humanos, somos todos compañeros y se trabaja mucho en eso. Aparte de ser dueños de la planta, hoy son dueños de una granja autosustentable, por ejemplo. Creo que va más allá de ser un trabajador de un frigorífico.
P: Hay ejemplos frecuentes de empresas que van a la quiebra y los trabajadores quedan a la deriva. Conflictos extensos sin que se puedan cobrar los salarios. Cuando ve esos conflictos, piensa que la conformación de una cooperativa es una salida posible?
F.G.: Sí. Más viéndolo después de 20 años, y luego de todo lo que pasamos cuando esto comenzaba. Que no había legislación sobre el tema. Y hasta fuimos partícipes de esa reforma en la ley de quiebras. Hoy, si una empresa quiebra, el Juez tiene que preguntarle a los trabajadores si quieren hacerse cargo y mediante una cooperativa continuar con la explotación de la fábrica. Muchos, la mayoría de los trabajadores, lo desconoce y la sociedad lo ignora. Pero esto es ley. Vemos sí que cada año que pasa, es complicado, porque la sociedad de va tornando mas individual. Hemos visto, y nos ha pasado con empresas que han cerrado y en las que hemos estado dando una mano, que muchas veces no se pudo llegar. Y no fue porque no hayamos tenido voluntades o apoyos políticos, no fue porque no hayan estado las ganas, sino que muchas veces la gente no creyó en su propio compañero y se terminó desarmando el grupo. Y no fue porque las leyes no estaban. Hoy se puede trabajar sobre eso y las voluntades se pueden lograr. Pero sí me parece la mejor salida, porque después de 20 años vemos que el frigorífico trabaja mucho mejor que cuando trabajaba con patrones. No estamos diciendo que todos los patrones son malos ni nada. Lo que estamos diciendo es que para nosotros el trabajador se puede organizar diferente y puede hacer que una empresa, por los costos, por un montón de cuestiones que tienen que ver con la distribución de lo que gana una empresa, que va dividido distinto. Los impuestos son distintos y un montón de ventajas impositivas que se tienen y de más; y se puede administrar de una manera mejor. Por eso decimos que sí, que es muy buena alternativa cuando una empresa cierra, que los trabajadores se organicen y puedan salir adelante.
P: ¿Qué pasa con la grieta y la política? Todos deben tener su identidad política…
F.G.: Siempre, desde un principio que se comenzó con esto en el 2001, la cuestión política partidaria fue separada de lo fue la organización. Todos saben cuál es mi ideología política. Conozco cuál es la ideología política de los compañeros. Pero nunca la mezclamos. Y creo que eso tiene que ser la clave. O sea, primero saber qué piensa cada uno y cuál es su ideología, para saber de dónde viene cada opinión y demás. Pero lo importante es que, como las decisiones se toman por asamblea, es la mayoría la que la que decide. Y tratamos que las peleas políticas de los dirigentes queden siempre afuera. Todos sabemos cómo es la cuestión político partidaria: Los que hoy nos están gobernando, tal vez mañana puede cambiar el signo político, y ya no están. Y nosotros tenemos que continuar. Así que somos conscientes de eso hace mucho tiempo. La idea es tener una relación con todo el mundo. Algunos nos darán un poquito más de bolilla que otros, pero en definitiva nosotros estamos como para otra cosa. No somos dirigentes políticos hacia la sociedad. Trabajamos y dejamos separado eso. Y creo que también es un buen sistema, porque nos ha dado buenos resultados, y no hemos tenido peleas por cuestiones de este tipo.
P: ¿Cuando se reúnen y hablan del frigorífico.. qué proyectan, qué sueñan?
F.G.: En definitiva nuestro proyecto es generar puestos de trabajo. Para JJ Gómez, para General Roca. Y también ir creciendo en calidad de vida de cada trabajador. Esos son nuestros proyectos. Que cada trabajador pueda estar un poquito mejor. También ser más independientes. Esto de la chacra tiene que ver con eso. Esa es la clave para mantenerte en el tiempo. Los proyectos son muchos. Estamos hablando de hacer un frigorífico nuevo. De hacer una playa de vacunos fuera del barrio de JJ Gómez, por como viene creciendo la población para ese lado. No queremos tener problemas el día de mañana por quedar en el medio de la ciudad. Hay otros proyectos también, como la posibilidad de poder exportar a Países Árabes, y por la cuestión religiosa se nos pide que la faena de ovinos y caprinos no esté dentro de un lugar donde también se hace faena de cerdo. Por eso evaluamos si hacemos la playa de corderos fuera del predio de JJ Gómez, o la de vacunos. Estamos esperando los informes de la cámara emiratí para evaluar eso. Pero vamos despacito, paso a paso. Con pasos firmes para tratar de no retroceder, y equivocarnos lo menos posible. Siempre nos planteamos cómo vamos a estar 10 años para adelante, y la verdad que vemos que hay mucho futuro. Por ejemplo por el lugar donde estamos estratégicamente, la localización en relación a toda la población de Rio negro y Neuquén. Hoy somos el segundo frigorífico en el ranking de faena de la región.
P: Muchos frigoríficos incorporan lo que se denomina Fase 2, que es, como parte del servicio, entregar la carne ya despostada, trozada, para facilitar la comercialización.. Qué tan lejos o qué tan cerca están de esa etapa?
F.G.: Si estamos pensado en eso también para el mediano plazo. Creo que lo vamos a poder estar concretando. Existen algunas líneas de financiamiento a las que ya accedimos. Por lógica, estamos orientados en principio hacia el ovino. Pensamos en el cordero, porque estamos acostumbrados culturalmente a que se consuma entero en un cumpleaños o un evento especial. Pero trozado se lo puede consumir todo el año. La idea es regular la actividad de los productores en el campo, para que el año sea más largo. Por eso la idea es tratar de cambiar un poquito la lógica del consumo, para no comprar un cordero entero, sino por piezas. Así que se está trabajando sobre eso. calculamos que ya para esta temporada no lo vamos a tener, pero para la temporada 2021 ya estaría en marcha.
P: Usted habla de adaptar el frigorífico a nuevas exigencias. En ese contexto, ¿cuál es el nivel de inversiones para mantener las instalaciones y adaptarse a nuevas exigencias sanitarias? Teniendo en cuenta que, por ser un sistema cooperativo, cada peso que se invierte, no se distribuye…
F.G.: Exactamente. Tenemos un sistema que es como si fuera mitad y mitad. La mitad se invierte y la mitad es lo que se llevan los trabajadores. Fuera de lo que son los impuestos. Es un sistema que nos ha dado resultado por siempre se piensa a futuro. No queremos que nos pase que, tal vez como le pasó a otras empresas, que por no invertir se vaya cayendo todo, o que con el tiempo no podamos cumplir con determinado nivel para acceder a nuevos proyectos. Se venía invirtiendo a un buen ritmo, pero se frenó un poco porque el cuero hoy no tiene valor. Ahora está repuntando un poquito. Pero desde que comenzó la pandemia ya venía en caída y es una situación que están viviendo todos los frigoríficos del país.
P: Si se recupera el precio del cuero, tendrían una reserva importante.
F.G.: Si no hubiéramos tenido esa caída en los precios del cuero, y los efectos de la pandemia, hoy podríamos estar afrontando la construcción de cualquiera de estos dos frigoríficos. El de vacunos o el de ovinos. Pero recién la semana pasada pudimos sacar dos cargas de cueros.
Una granja para ser más fuertes
Un viejo tractor Fiat, apodado “La Hormiga Negra” por su tenebroso color negro mate, surca la tierra ya removida por enésima vez abriendo los surcos para plantar papas. Frente a las compuertas de una camioneta blanca, se arremolinan varias personas esperando su correspondiente ración del noble tubérculo para ir hasta el fondo de los surcos a depositarlos cada 10 centímetros. No son peones. Son trabajadores de la carne, administrativos, y amigos de un proyecto solidario. Vinieron un sábado a la mañana a pasarse unas horas bajo el sol para contribuir a la primera temporada de verduras de la granja bautizada como “La René”.

En este caso tampoco se trata de una licencia romántica, sino que fue René Roharte, uno de los primeros en traspasar los portones para custodiar las instalaciones de la ex Fricader hace 19 años. Y fue quien, entre los corrales del predio de JJ Gómez, hizo una huerta porque no había para comer. Y sumó verduras a las palomas que cazaban en los tanques de agua. “Y él nos alimentó con lo que pudo”, dice Gerbán, quien remarca que “le pusimos ese nombre como un homenaje”.
Felipe Gerbán, presidente de la Cooperativa de Trabajo JJ Gómez, reconoce que “se compró la chacra un poco como un espacio de recreación”, y una cancha de paddel, unas parrilleras y una pileta sustentan sus palabras.
“Pero derivó en el proyecto de hacer una granja autosustentable. La idea era usar la lógica, o sea, tener un pedazo de tierra y tratar de producir nuestros propios alimentos. Lo de la pandemia también nos empujó, porque las familias tienen que salir a comprar”, resume el presidente de la Cooperativa de Trabajo JJ Gómez, en referencia al bolsón de verduras que ya están entregando en convenio con la Asociación de Horticultores de General Roca.
Cuenta que “en esta etapa estamos trabajando la verdura, pero la idea es hacer algo de conejos, también gallinas para huevo. Hay un proyecto de piscicultura también. También poner un par de vacas lecheras. Todo con la idea de hacer un paquete, un bolsón, para que semanalmente los compañeros puedan llevarse productos que salgan de la granja”.
La treintena de personas que plantaron las papas, sobre el mediodía de un sábado soleado, toman sus botellas de agua y emprenden el regreso a casa. Se saludan. Hacen chistes. Posan para las fotos. Se ríen.
Lo que acaba de ocurrir es que “se sembró papa de manera colectiva”, cuenta Gerbán, y detalla que “vinieron y participaron muchos de los compañeros de la cooperativa. La idea es integrarlos y que sientan que esto les pertenece. Empezar a ver y compartir estos momentos, que para mí son buenísimos, como es el tema de plantar y después cosechar lo propio. Yo también estoy trabajando y dando una mano”.

Se han nivelado 8 hectáreas que están aptas para sembrar, y las acequias están altas y hay buena presión de agua. Además de herramientas de labranza, bajo unos sauces, cerca de la casa, funciona algo parecido a un taller de mecánica y herrería. Ahí, vía tutoriales, lógica e intuición, se trabaja en nuevas herramientas que faciliten las tareas de laboreo.
“Estamos haciendo algunas máquinas para mejorar lo que es el transplante de los plantines, para sembrar, un poco para cambiar la lógica de cómo se hace en el valle, que hay que estar de sol a sol trabajando arqueado, con la espalda complicada. La idea es tratar de buscarle la vuelta para que esos trabajos no sean de esa misma manera, sino que cambien y que te dé gusto venir a sembrar, a plantar”, se entusiasma y muestra videos de cómo otros, en otros puntos del mundo, se las ingeniaron para hacer sus propias herramientas.

“Estamos haciendo máquinas con chatarra vieja del frigorífico. Fierros que se sacaron, que ya no sirven, o no son utilizados en el frigorífico. Estamos reciclando y la verdad que los estamos probando y funcionan, así que nos parece genial la idea de mejorar el bienestar de la persona que está laburando en la huerta”, dice.
Se le pregunta por las metas, y responde: “Son muchos los proyectos. En la granja igual es seguir creciendo. Empezamos con verduras, pero hay un proyecto de piscicultura, de conejos, gallinas, algunas vacas. Todo destinado a la familia de la de la cooperativa”.
Agro
Weretilneck cerró las rurales en Roca con foco en riego y más producción
El mandatario rionegrino destacó el aumento del stock bovino, la faena y la tasa de preñez y planteó como objetivo incorporar 10.000 hectáreas bajo riego.

El gobernador Alberto Weretilneck cerró en General Roca el circuito de rurales de primavera y destacó el momento que atraviesan la ganadería y la agricultura rionegrinas. En el Alto Valle, planteó como próximo objetivo sumar 10.000 hectáreas bajo riego para producir dentro de la provincia las 103.000 toneladas de alimento que todavía necesita comprar afuera y consolidar el crecimiento del sector.
Weretilneck puso en valor el recorrido realizado durante las exposiciones de Río Colorado, Viedma, General Conesa, Choele Choel y el Alto Valle, y sostuvo que los resultados muestran la confianza de los productores en el futuro de la actividad.
Antes del cierre en General Roca, se habían comercializado 537 bovinos, cerca del 95% de los animales ofrecidos en las cuatro exposiciones anteriores, con ventas por más de $4.350 millones.
«Cuando uno habla de inversión, habla de confianza, habla de expectativas y habla de esperanza. ¿Quién invierte esta cantidad de dinero si no hay confianza y, fundamentalmente, si no hay futuro?», planteó el gobernador.

Una transformación que se refleja en los números
Weretilneck volvió a repasar los principales resultados alcanzados por la ganadería rionegrina durante los últimos años. El stock bovino pasó de unas 400.000 a alrededor de 700.000 cabezas, la faena alcanzó unas 170.000 cabezas anuales y la tasa de preñez llegó al 62%, 10 puntos por encima de los niveles anteriores.
También destacó la evolución de la genética provincial. Las cabañas bovinas pasaron de 10 a 25 y los reproductores rionegrinos lograron protagonismo tanto en las exposiciones provinciales como en los principales escenarios nacionales.
«Hoy nuestras cabañas tienen la mejor genética de la Patagonia. No solo por lo que logramos en Palermo, sino también por lo que mostraron durante toda esta temporada de primavera», señaló.
El presidente de la Sociedad Rural del Alto Valle, Baldomero Álvarez, también puso en valor este proceso y destacó el acompañamiento provincial a través del Plan Ganadero. «Muchas de las situaciones que hoy vivimos en cuanto al posicionamiento ganadero de Río Negro se las debemos en gran parte a este plan», expresó.

El próximo desafío: producir más alimento en Río Negro
El gobernador planteó que, después del crecimiento alcanzado en genética, reproducción y faena, el principal objetivo continúa siendo la necesidad de comprar alimento fuera de la provincia.
Río Negro cuenta actualmente con unas 28.000 hectáreas de maíz y más de 50.000 hectáreas de alfalfa, pasturas y verdeos, pero todavía necesita incorporar alrededor de 10.000 hectáreas adicionales para cubrir un déficit de unas 103.000 toneladas. Ese faltante representa aproximadamente US$22 millones que cada año salen de la economía provincial para adquirir alimento producido fuera de Río Negro.

«Si logramos abaratar el costo de los alimentos, podremos terminar más rápido, tener mayor calidad y aumentar la rotación. Nos faltan 10.000 hectáreas más en producción», explicó Weretilneck. Para alcanzar ese objetivo, la Provincia trabaja sobre nuevos proyectos de riego y electrificación en General Conesa, Guardia Mitre, Negro Muerto, Valle Inferior y distintas áreas a lo largo del río Negro.
A esto se suman $10.000 millones disponibles a través del Consejo Federal de Inversiones y otras herramientas para sistemas de riego, pivotes, nivelación y tecnificación, además del PAR Maquinaria por $3.000 millones destinado a equipos vinculados con la producción agrícola.
«Si nos ponemos como objetivo en los próximos dos años poner estas 10.000 hectáreas bajo riego, definitivamente vamos a lograr el desarrollo pleno de la ganadería y la agricultura en la provincia», afirmó.

El Alto Valle diversifica su matriz productiva
El cierre del circuito se realizó en una región donde la fruticultura continúa siendo la actividad central, pero donde también crecen el maíz, la alfalfa y los sistemas ganaderos integrados a las áreas bajo riego.
El sistema de riego del Alto Valle atiende alrededor de 57.000 hectáreas y requiere intervenciones permanentes sobre canales, taludes, compuertas y estructuras de distribución.
En zonas como Valle Azul y Cervantes, la combinación entre agricultura y ganadería muestra el potencial de esta diversificación. Los rendimientos del maíz bajo riego pueden alcanzar entre 16 y 20 toneladas por hectárea, generando alimento cerca de los rodeos y mejores condiciones para completar más etapas productivas dentro de Río Negro.
La exposición también contó con una participación destacada de productores de la Región Sur, que llegaron con lotes de invernada. La Rural reunió más de 160 terneros, incluyendo animales provenientes de la zona de Valcheta.

Más presencia sanitaria y acompañamiento territorial
Weretilneck también destacó el trabajo realizado sobre la ganadería ovina y la lucha contra la sarna. Durante la temporada pasada se intervino sobre 60 focos y actualmente permanecen entre 15 y 18, con el objetivo de continuar reduciéndolos durante 2026 y 2027.
La Provincia creó además una Dirección de Sanidad dentro del área de Ganadería y anunció la incorporación de 3 vehículos 0 km para las áreas de Ganadería y Fauna, destinados especialmente al trabajo territorial en la Región Sur.
También se incorporará un camión con jaula para la Policía de Río Negro, que permitirá mejorar el traslado de caballos utilizados en los operativos de la Brigada Rural y la Policía Montada.
El gobernador destacó además las modificaciones realizadas durante el último año a las leyes de Marcas y Señales, Carnes y Fauna, elaboradas a partir del trabajo conjunto entre las sociedades rurales, el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo y la Legislatura.

Participaron el ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy; la secretaria de Energía, Andrea Confini; el secretario de Ganadería, Tabaré Bassi; el subsecretario de Ganadería Ovina y Caprina, Juan Escobar; el Director Ejecutivo de la Agencia de Desarrollo Económico, Sergio Iglesias; legisladores; autoridades provinciales, representantes de las sociedades rurales, productores y cabañeros.
Weretilneck cerró el circuito reivindicando el presente de las actividades tradicionales y su lugar dentro de la nueva etapa económica de Río Negro.
«Después de tanta tristeza, tanto dolor y tantos sinsabores, nuestra ganadería y nuestra agricultura están viviendo un momento espectacular. Noticias malas sobran; noticias buenas son las que tenemos que mostrar», afirmó.
Agro
Río Negro pasó de 400.000 a 700.000 bovinos y multiplicó la producción
Además, se multiplicó por cinco la cantidad de animales terminados dentro de la provincia y la faena aumentó un 70%, hasta alcanzar aproximadamente 170.000 cabezas por año.

Río Negro consolidó en los últimos años un crecimiento sostenido de su producción ganadera, con más stock bovino, mejores índices reproductivos, más animales terminados dentro de la provincia y un incremento de la faena local. El gobernador Alberto Weretilneck destacó estos resultados durante la 30° Expo Rural de la Comarca, en Viedma.
El stock bovino pasó de unas 400.000 a alrededor de 700.000 cabezas y la eficiencia reproductiva creció del 52% al 62%. Al mismo tiempo, se multiplicó por cinco la cantidad de animales terminados dentro de Río Negro y la faena aumentó un 70%, hasta alcanzar aproximadamente 170.000 cabezas por año. Las cabañas bovinas pasaron de 10 a 25.

Ese crecimiento fue acompañado por una estrategia sostenida de la Provincia sobre distintas etapas de la actividad: programas ganaderos, financiamiento para infraestructura y compra de reproductores, sanidad, asistencia técnica, controles, incorporación de maquinaria y producción de forraje. El objetivo fue mejorar la eficiencia de los rodeos y generar condiciones para que más animales puedan recriarse, engordarse y terminarse dentro de Río Negro.

Weretilneck destacó que el cambio también se observa en la genética y en la capacidad de los productores para incorporar nuevas herramientas. El crecimiento de las cabañas y los resultados alcanzados en exposiciones nacionales son parte de una actividad que amplió su escala y mejoró sus indicadores productivos.
Uno de los cambios centrales fue ampliar la base agrícola que alimenta a la ganadería. La superficie de maíz pasó de unas 12.000 a aproximadamente 28.000 hectáreas y las pasturas y producciones forrajeras superan las 50.000. Solo en los últimos ocho años se sumaron unas 9.200 hectáreas de alfalfa.

Más alimento disponible cerca de los establecimientos permitió reducir la dependencia de otras provincias y generar mejores condiciones para la recría, el engorde y la terminación. Ese proceso se apoyó, a su vez, en obras sobre los sistemas de riego de IDEVI, Valle Medio, Alto Valle y Río Colorado, y en infraestructura eléctrica desarrollada a partir del Plan Castello.
La siguiente etapa ya tiene proyectos definidos. El programa aprobado con el BID por alrededor de US$85 millones incluye la segunda modernización de IDEVI, electrificación entre General Conesa y Guardia Mitre, infraestructura productiva en Negro Muerto, nuevas superficies en Margen Norte y un componente provincial para la gestión de riesgos agropecuarios.

A este proceso se suma un esquema de financiamiento que la Provincia viene ampliando a través del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, la Agencia de Desarrollo y distintas herramientas canalizadas con CFI, Banco Patagonia, Río Negro Fiduciaria y otras líneas específicas. El objetivo es acompañar inversiones en infraestructura, genética, riego, equipamiento y capital productivo, con alternativas adecuadas a las distintas escalas y necesidades de quienes producen.
En el Valle Inferior, esa integración se expresa con unas 6.800 hectáreas de pasturas, cerca de 4.000 hectáreas de maíz y alrededor de 20.000 bovinos, dentro de un sistema bajo riego que permite vincular agricultura y ganadería en una misma región.

El resultado es una ganadería que no solo tiene más animales: produce más alimento, incorpora genética, termina más hacienda y genera una mayor parte de su actividad económica dentro de Río Negro.
Agro
Nueva Ley de Carnes: Qué cambios propone el Gobierno de Río Negro
La propuesta incorpora controles sobre establecimientos, productos y transportes, además de nuevas herramientas para la producción artesanal y el autoconsumo rural.

El Gobierno de Río Negro presentó ante la Comisión de Planificación, Asuntos Económicos y Turismo de la Legislatura los principales cambios que contempla el proyecto de una nueva Ley de Carnes. La iniciativa busca reemplazar la Ley E Nº 2534 y sus modificatorias, vigente desde hace más de 35 años.
El secretario de Ganadería, Tabaré Bassi, y el subsecretario de Fauna Silvestre, Iván López, participaron de la reunión, en la que el proyecto fue analizado y obtuvo dictamen por mayoría.
La nueva normativa establece un marco regulatorio integral para la habilitación, registro, fiscalización y control sanitario de establecimientos y transportes vinculados con la faena, elaboración y comercialización de productos, subproductos y derivados de origen animal.
Entre los principales cambios se incorpora expresamente el cumplimiento de las pautas establecidas por el Código Alimentario Argentino. También se delimitan con mayor claridad las competencias de la Provincia y los municipios.
Los gobiernos locales podrán habilitar establecimientos cuya producción tenga tránsito municipal, mientras que la Provincia mantendrá la competencia sobre aquellos que comercialicen en más de una jurisdicción. Además, se podrán celebrar convenios para asistir a municipios y comisiones de fomento que no tengan capacidad técnica suficiente.
El proyecto contempla también un régimen específico para establecimientos artesanales, con requisitos acordes a su escala productiva y manteniendo las condiciones sanitarias necesarias. Esto permitirá formalizar la actividad de pequeños elaboradores de huevos, lácteos, quesos y otros productos de origen animal.
A su vez, incorpora una herramienta para regular el autoconsumo de las familias rurales y permitir, bajo las condiciones que establezca la reglamentación, el traslado de productos propios desde los establecimientos hacia los hogares.









