
La Cámara aclaró que, si bien el consumidor suele ser la parte más débil, eso no justifica que se desligue de las responsabilidades que tiene como ciudadano y miembro de la sociedad.

Al emigrar eligió adoptar un nuevo nombre y apellido en el país transandino. La decisión no fue casual: su padre biológico estuvo ausente, y quien ocupó verdaderamente ese lugar fue la pareja de su madre.

Un roquense compró un vehículo en Buenos Aires y a los pocos kilómetros, en su regreso al Valle, detectó un ruido en el tren delantero. Desde allí, los problemas no cesaron y la empresa nunca le brindó una solución.

Un vecino de Roca denunció a una proveedora local que no le devolvió el dinero de un servicio que nunca instaló.

La menor de edad declaró desde Pergamino, acompañada por una psicóloga y una perito.

Asimismo, la falta de compromiso y el incumplimiento por parte del padre, la llevaron a iniciar el reclamo de alimentos contra los abuelos paternos.

La solicitud la presentó una pareja en representación de su hija mayor, de 6 años. Acompañaron su pedido con argumentos afectivos y culturales: manifestaron que deseaban que ambas hijas llevaran el apellido paterno en primer lugar y que la niña ya se identificaba así en distintos espacios.

Son tres hechos en total y el más complicado es un hombre que trabajaba en un hogar de niños y adolescentes de Roca.

La indemnización llega a los 178 millones de pesos.

Los consumos superaron los 18 millones de pesos.