
La víctima presentaba lesiones en el rostro y señaló el domicilio donde se encontraba el presunto agresor.

Del local habían sustraído una freidora eléctrica industrial y varias botellas de bebidas alcohólicas.

Ambos fueron interceptados luego de intentar escapar al advertir la presencia del móvil policial.

La mujer también entregó distintos elementos que había resguardado al sospechar que podían ser de procedencia ilícita.

Una vecina alertó al 911 cuando observó a tres hombres intentando abrir su camioneta. El seguimiento con cámaras permitió interceptarlos minutos después.

La víctima aseguró que el hombre habría ingresado previamente a la casa con una copia de la llave y ocasionó diversos daños.

El hecho ocurrió el viernes pasado cuando la víctima fue engañada con una supuesta compra de un teléfono celular.

Un llamado al 911 alertó sobre su presencia en una vivienda de calle Japón.

La Policía recuperó el teléfono celular de la víctima y secuestró un arma de fuego, una camioneta, precintos y otros elementos vinculados a la investigación.

La investigación comenzó tras la denuncia de una vecina del barrio Grand Park, quien encontró su vivienda violentada al regresar a su domicilio.