
Durante el operativo, los efectivos detectaron varias irregularidades en el rodado y en la documentación presentada. El conductor quedó imputado por encubrimiento.

Los efectivos constataron daños en una Citroën Berlingo blanca antes de concretar las detenciones de los sospechosos.

La amenaza de un supuesto explosivo generó momentos de extrema tensión frente a la céntrica unidad policial.

El rodado no registraba pedido de secuestro, aunque presentaba irregularidades que derivaron en su retención.

El sujeto aseguró que tenía explosivos dentro del vehículo, aunque tras la requisa no encontraron ningún elemento sospechoso.

Los sospechosos fueron interceptados en distintos puntos de la ciudad luego de una impresionante persecución policial.

El automóvil no presentaba anomalías físicas, pero el sistema confirmó el requerimiento judicial.

El sospechoso fue localizado por personal policial en inmediaciones de calles El Chingolo y Río Negro.

El procedimiento se realizó pocas horas después de un ataque armado denunciado en Barrio Nuevo durante la madrugada.

Personal del SIARME realizó maniobras de RCP durante el traslado al Hospital López Lima, pero no logró reanimarlo.