Judiciales
Movistar deberá indemnizar con $30.000 a usuario que se sintió engañado
El caso ocurrió en 2008 cuando recibió un mensaje que decía ¿Querés ganar 1 millón de pesos?

La Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y de Minería de Roca confirmó una condena contra la empresa Telefónica Móviles Argentina por incumplimiento de la Ley de Defensa del Consumidor. Al analizar el caso en la instancia anterior la Cámara había responsabilizado a la empresa por el “daño moral” sufrido por un usuario a raíz de un concurso engañoso mediante mensajes de texto, ordenándole abonar al demandante la suma de $30.000, más intereses, y haciendo extensiva la sentencia a la aseguradora de la compañía.
En esta nueva instancia la Cámara decidió rechazar el recurso de casación interpuesto por la empresa, concluyendo que los agravios planteados “no resultan idóneos para refutar los argumentos fundantes de la sentencia en crisis (…) en tanto no acreditan por medio de una crítica detallada cómo se configuran la arbitrariedad, ni la violación o inaplicabilidad de la ley que le endilga”. El voto rector correspondió al juez Víctor Darío Soto y tuvo la adhesión de su par Adriana Mariani.
El rechazo del planteo, sin embargo, no implica la firmeza de la condena, pues la firma demandada tiene aún la instancia de recurso ante el Superior Tribunal de Justicia de Río Negro.
El caso se originó cuando en el año 2008 el usuario -que no era titular de la línea- recibió en su celular un mensaje de texto que decía: “su saldo actual es de pesos 28,63. Querés ganar 1 MILLÓN DE PESOS? Envía SI al 888. JUGÁ AHORA. Mje 2 pesos. Bases en www.movistar.com.ar”. Tentado por esa propuesta, el hombre envió el primer mensaje y siguió respondiendo hasta alcanzar un total de 18 mensajes a medida que el juego se lo demandaba. Sin embargo luego supo, al analizar las bases del concurso, que su chance de ganar había sido nula desde el principio por no ser el titular de la línea.
Al imponer la indemnización, en su sentencia anterior, la Cámara recalcó que el usuario se vio afectado por la falta de información «cierta, clara y detallada» por parte de la compañía, pues el mensaje de texto que lo invitó a concursar, “en los términos y condiciones en que se encontraba redactado, era susceptible de generar una expectativa que -a juzgar por las bases y condiciones del concurso o certamen-, iba a decantar en una frustración que no ha debido experimentar el reclamante”.
Judiciales
Incineraron 43 kilos de cannabis y casi 900 plantas de marihuana en Roca
La quema se realizó en la Planta de Residuos II y corresponde a droga incautada en el marco de 236 legajos fiscales finalizados o con pericias y tomas de contramuestras avanzadas.

La Unidad Fiscal de General Roca llevó adelante ayer por la mañana la quema de estupefacientes en la Planta de Residuos II de la ciudad. El procedimiento se realizó en el marco de la Ley Nacional de Estupefacientes N° 23.737.
Según informó el Ministerio Público Fiscal, el material destruido corresponde a 43 kilos de cannabis entre cogollos y picadura de marihuana, y 874 plantas y plantines de marihuana.
La quema abarcó elementos incautados en 236 legajos fiscales finalizados o con pericias y tomas de contramuestras en etapa avanzada.
Judiciales
Volcó el acoplado y perdió toda la fruta que iba al norte: Condenan parcialmente a la conductora que chocó al camión
El siniestro ocurrió en el cruce de la Ruta 22 y calle Félix Heredia.

Un camión que transportaba 1.300 bultos de fruta transitaba por la Ruta Nacional N° 22 en sentido oeste en Roca, volcó y perdió todo su cargamento. El rodado, al llegar al cruce con la calle Félix Heredia, fue colisionado en el costado derecho por una camioneta que circulaba en sentido contrario.
El golpe provocó el vuelco del semirremolque y la pérdida total de la carga. El impacto generó un efecto tijera entre el acoplado y el camión, que terminó en un desagüe.
La empresa se dedica a la carga de peras y manzanas para abastecer el norte del país. Además, realiza el traslado de azúcar a los supermercados de la zona. Luego del siniestro, la firma inició una demanda por daños y perjuicios contra la conductora de la camioneta.
El fuero civil de Roca admitió parcialmente el reclamo. Reconoció el costo de reparación del camión y rechazó la indemnización por el semirremolque porque ya había sido cubierta por el seguro, lo que impedía un doble cobro. También desestimó los reclamos por el equipo de frío y la carga transportada por falta de pruebas.
Mediante una pericia técnica, el fallo consideró acreditada la mecánica del accidente. Así, concluyó que la conductora ingresó a la ruta sin las precauciones necesarias.
La prueba producida no confirmó la existencia de pérdidas económicas derivadas del accidente ni la interrupción de contratos comerciales. La sentencia destacó la ausencia de una pericia contable que respaldara ese perjuicio.
En cambio, sí admitió la indemnización por privación de uso del vehículo. Consideró que la imposibilidad de utilizar el camión genera un daño en sí mismo, por la afectación a la actividad normal de la empresa. Fijó este concepto en el monto reclamado.
Finalmente, la sentencia hizo lugar parcialmente a la demanda y condenó a la conductora a pagar una indemnización. También extendió la condena a la aseguradora según la póliza vigente.
Judiciales
Los gatos no lo dejaban dormir y ahuyentaron a sus inquilinos: Condenan a vecinos por los daños
Además del pago de una indemnización, la sentencia impone la obligación de prevenir y terminar toda fuente de molestias injustificadas.

Un hombre buscaba tranquilidad en su casa de Ingeniero Huergo, pero las noches se volvieron un mal sueño. El silencio se rompía cada madrugada con golpes secos sobre las chapas. Varios gatos saltaban, peleaban y corrían sobre su techo.
Esta situación afectó su salud y también su bolsillo. Sus inquilinos no soportaron el ruido y abandonaron el departamento que él alquila. Un joven que estudiaba y trabajaba fue uno de los más afectados. Nunca lograba el descanso adecuado.
Así, el hombre bajó el precio del alquiler para que el lugar no quedara vacío. Mientras los desechos de los animales se acumulaban sobre su vivienda.
El Juzgado de Paz de Ingeniero Huergo hizo lugar a la demanda de menor cuantía iniciada por el dueño de la casa. La acción fue por los daños y perjuicios derivados de ruidos molestos e inmisiones producidas por animales.
Además del pago de una indemnización, la sentencia impone a los vecinos la obligación de prevenir y terminar toda fuente de molestias injustificadas.
El hombre sostuvo que desde 2023 sufre perturbaciones constantes por la presencia de gatos provenientes de la vivienda vecina. Indicó que los animales circulan por los techos, generan ruidos nocturnos, se pelean y dejan excrementos en su propiedad.
También señaló que existieron denuncias previas en el Juzgado de Faltas Municipal, con sanciones que no fueron cumplidas por los vecinos.
Las personas negaron los hechos. Declararon ejercer una tenencia responsable de sus animales. Dijeron que los gatos se encuentran castrados. En su defensa, señalaron que existe sobrepoblación de animales y que no puede atribuirse a ellos la conducta denunciada. Además, acusaron al hombre de hostigar a vecinos y de exagerar los perjuicios.
Durante el proceso se produjeron pruebas documentales y testimoniales. Un testigo que alquilaba al actor confirmó que los ruidos de los gatos eran diarios y nocturnos, y que le impedían descansar, lo que motivó su mudanza. El tribunal consideró relevante la ubicación de los inmuebles, que facilita el tránsito de animales entre ambos fondos.
El juez analizó el caso bajo el Código Civil y Comercial, que regula las inmisiones entre vecinos. Concluyó que las molestias superaron el umbral de tolerancia normal debido a su frecuencia, horario y duración. También valoró el incumplimiento previo de la normativa municipal y de decisiones del Juez de Faltas.
Se consideró acreditada la conducta ilegal por omisión; esto quiere decir que, ante las advertencias y los llamados de atención, los vecinos no actuaron y tomaron una actitud pasiva. Además, se dio por probado el daño moral sufrido por el propietario.





