Policiales
Desbarataron a parte de una banda narcotraficante que operaba en la zona norte
Todavía buscan a tres hombres más, de los cuales uno de ellos, sería el líder de «la avenida de la droga».

Esta mañana, las autoridades de la Unidad Regional Segunda de la Policía de Río Negro brindaron una conferencia de prensa para dar a conocer detalles de la investigación que llevaron adelante durante casi un año para poder dar con los principales líderes de una banda de narcotraficantes que opera en la zona norte de General Roca. Los allanamientos se llevaron adelante el día sábado a la noche en tres «kioscos» de drogas y personal policial procedió a la detención de dos mujeres y dos hombres.
El Comisario Inspector Dante Bressan, jefe de la Regional, informó que «los procedimientos se enmarcan en la infracción a la Ley de Drogas N° 23.737, conforme lo dispuesto por el Juzgado Federal de Primera Instancia, a cargo del juez Hugo Greca». Especificó que la investigación se inició «a raíz de una ramificación de una línea investigativa anterior y en razón de reiteradas quejas de vecinos de la zona».
La tarea de los investigadores demandó cerca de un año de trabajo, para lo cual fue estrictamente necesario la utilización de tecnología de punta, por la localización estratégica donde operaba esta banda dedicada a la venta de estupefacientes al menudeo. Inclusive, las autoridades policiales destacaron que integrantes de la organización investigada llegaron a utilizar una construcción específicamente acondicionada para la venta de estupefacientes, posicionada en la zona norte por calle Defensa, en cercanías al Establecimiento de Ejecución Penal N° 2.
Los investigadores lograron reunir pruebas demostrativas que la banda tenía una organización bien aceitada, con “custodias armados” frente al punto de venta, “dealers” en el interior, equipos de radio portátiles, jóvenes distribuidos en distintos puntos del barrio que alertaban de inmediato sobre presencia de personal policial o de cualquier otro intruso en la zona. En este sentido, explicó Bressan que «esta organización tenía ganado a tal punto la posición territorial, que le permitió eludir en más de una oportunidad las pesquisas de otras fuerzas que la investigaron». Es que quedó comprobado que la banda contaba con “colaboradores” que alertaban de cualquier movimiento de movimientos extraños para no ser atrapados.
Informó el jefe de la Regional de la policía que «el lugar llegó a ser nombrado popularmente de varias maneras como “La Martita”, “La avenida de la droga” o “El shoping de la cocaína”, entre otros». Además, explicó que «quedó constatada la concurrencia de muchas personas compradores, que incluso en varias oportunidades llegaban a hacer largas colas para adquirir la sustancia».
El operativo debió programarse con antelación y extremando las medidas de seguridad, siguiendo indicaciones estrictas de la Justicia, tendientes a garantizar como principal prioridad la seguridad de las personas, compradores ocasionales, testigos, vecinos y personal interviniente, dado a la clara evidencia recolectada en el transcurso de la investigación, que la banda contaba con custodia “armada” en el lugar, tratando de evitar en todo momento un posible enfrentamiento.
Para esto, el “factor sorpresa” fue fundamental, dado a que el pasado sábado 13 de mayo a las 21.15 horas, un grupo especial de efectivos del COER llegaron hasta el centro del barrio en el interior de un viejo camión, sin haber sido detectado por los “soldaditos” de la organización, iniciando la irrupción de manera simultánea y coordinada, ejecutándose la orden de allanamiento dispuesta por el Juzgado Federal de tres lugares; dos fueron sobre la calle Defensa, entre Colibrí y Cardenales, y el otro un domicilio ubicado en Neuquén entre Palacios y José María Paz.
La rápida actuación policial no les dio tiempo más que para salir corriendo a las personas que custodiaban el lugar, sin poder llevarse medios de prueba fundamentales para la investigación. Por ello, la fuerza logró el secuestro de elementos que corroboran y demuestran la actividad comercial ilícita que fuera informado a la Justicia por parte de los investigadores, como por ejemplo, 2,200 kg de marihuana, fraccionada en 200 dosis, 800 gr de cocaína fraccionada en 800 dosis y $149.000 pesos en billetes de baja denominación, además de celulares, equipos de comunicación portátil, una balanza de precisión, elementos de corte y fraccionamiento, agendas, entre otros elementos.
No obstante, Bressan explicó que a pesar de que se logró detener a dos mujeres y dos hombres, no lograron individualizar en ese momento al líder de la banda y otros partícipes, por lo que la Justicia ordenó otros seis allanamientos para el pasado lunes, también en la zona norte, en los que no se ubicó a los integrantes de esta banda, pero si se secuestraron otros elementos relacionados con la causa como un arma tumbera, cartuchos, prendas del uniforme policial y más dinero en efectivo ($36.000).
Por ello, el Tribunal interviniente dispuso la captura de Marcos Cesar Llanquileo -quien sería el líder de la banda-, argentino nacido el 13 de noviembre de 1985 con el último domicilio conocido en calle Neuquén 2350.

Además, también de Federico Abner Otero, argentino de 28 años de edad nacido el 12 de agosto de 1989 (Ameguino 2868).
Y Damián Andrés Ureta, argentino de 22 años nacido el 2 de agosto de 1994 (Defensa y Gorriones).

La investigación fue dirigida por el Juzgado Federal de Primera Instancia de General Roca, llevada adelante por el Área Judicial e Investigaciones a cargo del Comisario Ricardo Fuentes. En el operativo participaron efectivos del grupo COER de Cipolletti, Regina y Roca, las Brigadas de Investigaciones de Allen, Regina y Roca, Brigada de Canes detectores de estupefacientes, personal de la Comisaría N° 21 y cuerpo de motoristas de la Regional.
Policiales
Recuperaron una moto robada en marzo que era conducida por un menor de 17 años
El procedimiento estuvo a cargo de efectivos de la Subcomisaría 67° durante una recorrida de prevención. El adolescente fue puesto a disposición del SENAF.

Durante una recorrida de prevención en Stefenelli, efectivos de la Subcomisaría 67° recuperaron una moto Honda Wave 110cc. que tenía un pedido de secuestro vigente desde marzo de este año.
El procedimiento se inició cuando los policías observaron el rodado y, por sus características, decidieron identificarlo. Al advertir la presencia policial, el conductor intentó escapar, pero fue interceptado pocos metros después.
El operativo se desarrolló este lunes (31/08) por la tarde, cuando el móvil policial circulaba por calle Sargento Cabral. Al llegar a Choele Choel, los efectivos observaron una moto Honda Wave de color blanco que coincidía con las características de un rodado denunciado como robado. Ante la indicación para que detuviera la marcha, el conductor hizo caso omiso y emprendió la huida.
La persecución continuó por calle Alvear hasta Los Tilos, donde finalmente el motociclista fue interceptado. Los efectivos constataron que se trataba de un adolescente de 17 años, quien no contaba con la documentación correspondiente del vehículo.
En una primera consulta al sistema no surgió un pedido de secuestro sobre la moto. Sin embargo, ante la falta de documentación y las manifestaciones realizadas por el propio conductor, el personal policial trasladó preventivamente el rodado a la unidad para profundizar las averiguaciones y establecer su procedencia.
El trabajo posterior permitió confirmar que la Honda Wave tenía un pedido de secuestro registrado desde el 20 de marzo de 2026, correspondiente a una denuncia por robo radicada en la misma jurisdicción.
Una vez confirmada la situación judicial del vehículo, la Fiscalía de turno dispuso el inicio de las actuaciones correspondientes y ordenó que la moto fuera entregada en carácter definitivo a su propietario.
En cuanto al adolescente, fue puesto a disposición de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y familia (SENAF) y entregado a una trabajadora social, en presencia de su progenitora, conforme al procedimiento establecido para estos casos.
Policiales
Dos hombres huyeron de un control y la Policía secuestró una moto buscada por robo
Dos hombres huyeron cuando intentaron identificarlos en Chingolo y Maipú y fueron interceptados minutos después en Pasteur y Carpinteros.

La Brigada Motorizada de Apoyo (BMA) de General Roca secuestró una motocicleta que tenía un pedido de secuestro vigente por un hecho de robo calificado ocurrido en jurisdicción de la Comisaría 31°.
El procedimiento se llevó adelante el sábado (29/08) alrededor de las 20, luego de que los efectivos fueran alertados sobre la presencia de dos hombres que circulaban en una motocicleta y que estarían vinculados a hechos delictivos en la zona norte de la ciudad.
Los uniformados intentaron identificarlos en la intersección de Chingolo y Maipú, pero los sospechosos emprendieron la huida. Posteriormente, los efectivos lograron interceptarlos en la esquina de Pasteur y Carpinteros.
Una vez que pudieron verificar los datos del rodado y consultar el número de motor, desde el Comando se informó que la motocicleta registraba un pedido de secuestro por el delito de robo calificado.
La medida había sido requerida por la Unidad Fiscal Temática N° 7 y estaba relacionada con un hecho ocurrido en jurisdicción de la Comisaría 31°.
Ante esta situación, los efectivos procedieron al secuestro de la motocicleta y solicitaron la intervención de personal de la unidad policial correspondiente para realizar el traslado y continuar con las diligencias de rigor.
Policiales
Los detectaron con las cámaras del 911 y terminaron detenidos en pleno centro de Roca
Uno de los detenidos tenía tres tarjetas bancarias y el otro llevaba una mochila con $3.850.100 en efectivo, además de herramientas.

Dos hombres oriundos de Neuquén fueron detenidos en General Roca luego de ser detectados por las cámaras del 911 RN Emergencias cuando abrían dos camionetas estacionadas en la zona de Mitre y Santa Cruz.
La intervención comenzó cuando desde el Centro de Seguridad Inteligente se alertó sobre la presencia de dos personas junto a los vehículos. Luego, ambos se desplazaron por calle 9 de Julio en dirección oeste.
Con las características aportadas desde el sistema de monitoreo, efectivos de la Comisaría 3° lograron localizar a dos hombres que coincidían con la descripción y procedieron a detenerlos en la esquina de 9 de Julio y Sarmiento.

Durante el procedimiento se estableció que ambos eran oriundos de la ciudad de Neuquén. Uno de ellos, de 25 años, llevaba un destornillador y tres tarjetas bancarias. El otro, de 29 años, tenía otro destornillador y una mochila que contenía $3.850.100 en efectivo.
Posteriormente, los efectivos entrevistaron al titular de las tarjetas bancarias, quien resultó ser propietario de una de las Toyota Hilux, de color gris, y reconoció haber sido víctima de un robo. La Policía también logró ubicar al propietario de la otra camioneta, una Toyota Hilux blanca.
Los elementos fueron secuestrados y quedaron a disposición de la Justicia, mientras continúan las actuaciones para determinar las circunstancias en las que fueron sustraídos y establecer las responsabilidades de los involucrados.
El procedimiento volvió a poner en evidencia la articulación entre las herramientas tecnológicas de prevención y el trabajo policial en las calles. La información obtenida mediante los sistemas de monitoreo permitió orientar rápidamente la intervención de los efectivos.





