Judiciales
Intento de femicidio en Roca: 11 años de prisión para Quiroz
Agredió a su ex pareja con una tijera. La víctima estuvo internada en estado grave durante varios días.

El Tribunal de Juicio de Roca integrado por los jueces Fernando Sánchez Freytes, Oscar Gatti y Gastón Martín impuso hoy (12/03) la pena de 11 años de prisión al imputado Jorge Alberto Quiroz, quien fue declarado culpable del delito de tentativa de homicidio agravado por la relación de pareja con la víctima y por mediar violencia de género.
Tras el juicio de cesura realizado a comienzos de la semana, el Tribunal coincidió con el pedido de pena de la Fiscal Jefa Graciela Echegaray. La parte querellante había solicitado 12 años de prisión y la defensa había pedido 10. Según el art. 44 del Código Penal, el delito analizado en este caso tiene una pena mínima de 10 años y una máxima de 15.
Para definir el monto de la pena el Tribunal evaluó como agravantes la “mala impresión que nos causó su persona en el juicio, en su integridad”; su “poco apego a un buen comportamiento y conducta” durante el proceso; el daño psíquico causado a la víctima, acreditado por el equipo técnico de la Oficina de Atención a la Víctima, y las circunstancias de tiempo, modo y lugar del ataque: de noche, arrinconando a la mujer en el garaje de su casa, sin darle posibilidad de escape, cometiendo una “agresión artera” con una tijera sobre el cuerpo de la joven.
A favor del imputado el Tribunal valoró su falta de antecedentes penales y que era una “persona de trabajo” al momento del hecho.
Además de la pena de prisión, el Tribunal condenó a Quiroz con las accesorias legales y las costas del proceso. Dispuso la prohibición de contacto con la víctima e hizo lugar al requerimiento de la Fiscalía para que se le imponga un tratamiento psicológico y psiquiátrico que aborde los problemas de violencia de género y adicciones que presenta el imputado. Ese tratamiento, según definieron los jueces, deberá ser instrumentado a través del Ministerio Público en la etapa de ejecución de la sentencia.
El intento de femicidio ocurrió en la casa del imputado, en el barrio Don Carlos de Roca, la noche del 3 de enero de 2019. La víctima, quien era pareja de Quiroz, resultó gravemente herida por un puntazo que le asestó el hombre con una tijera.
En un primer juicio Quiroz fue condenado como autor de los delitos de lesiones graves agravadas por mediar violencia de género y por la relación de pareja. Pero a instancias del recurso que interpuso la parte acusadora, el Tribunal de Impugnación resolvió que el hombre efectivamente tuvo la intención de matar -no sólo de lesionar- a la mujer, sin haber podido lograrlo por razones ajenas a su voluntad. Así, el TI lo declaró culpable de tentativa de femicidio y bajo esa nueva calificación legal se realizó en Roca este nuevo juicio.
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Incineraron 43 kilos de cannabis y casi 900 plantas de marihuana en Roca
La quema se realizó en la Planta de Residuos II y corresponde a droga incautada en el marco de 236 legajos fiscales finalizados o con pericias y tomas de contramuestras avanzadas.

La Unidad Fiscal de General Roca llevó adelante ayer por la mañana la quema de estupefacientes en la Planta de Residuos II de la ciudad. El procedimiento se realizó en el marco de la Ley Nacional de Estupefacientes N° 23.737.
Según informó el Ministerio Público Fiscal, el material destruido corresponde a 43 kilos de cannabis entre cogollos y picadura de marihuana, y 874 plantas y plantines de marihuana.
La quema abarcó elementos incautados en 236 legajos fiscales finalizados o con pericias y tomas de contramuestras en etapa avanzada.
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Volcó el acoplado y perdió toda la fruta que iba al norte: Condenan parcialmente a la conductora que chocó al camión
El siniestro ocurrió en el cruce de la Ruta 22 y calle Félix Heredia.

Un camión que transportaba 1.300 bultos de fruta transitaba por la Ruta Nacional N° 22 en sentido oeste en Roca, volcó y perdió todo su cargamento. El rodado, al llegar al cruce con la calle Félix Heredia, fue colisionado en el costado derecho por una camioneta que circulaba en sentido contrario.
El golpe provocó el vuelco del semirremolque y la pérdida total de la carga. El impacto generó un efecto tijera entre el acoplado y el camión, que terminó en un desagüe.
La empresa se dedica a la carga de peras y manzanas para abastecer el norte del país. Además, realiza el traslado de azúcar a los supermercados de la zona. Luego del siniestro, la firma inició una demanda por daños y perjuicios contra la conductora de la camioneta.
El fuero civil de Roca admitió parcialmente el reclamo. Reconoció el costo de reparación del camión y rechazó la indemnización por el semirremolque porque ya había sido cubierta por el seguro, lo que impedía un doble cobro. También desestimó los reclamos por el equipo de frío y la carga transportada por falta de pruebas.
Mediante una pericia técnica, el fallo consideró acreditada la mecánica del accidente. Así, concluyó que la conductora ingresó a la ruta sin las precauciones necesarias.
La prueba producida no confirmó la existencia de pérdidas económicas derivadas del accidente ni la interrupción de contratos comerciales. La sentencia destacó la ausencia de una pericia contable que respaldara ese perjuicio.
En cambio, sí admitió la indemnización por privación de uso del vehículo. Consideró que la imposibilidad de utilizar el camión genera un daño en sí mismo, por la afectación a la actividad normal de la empresa. Fijó este concepto en el monto reclamado.
Finalmente, la sentencia hizo lugar parcialmente a la demanda y condenó a la conductora a pagar una indemnización. También extendió la condena a la aseguradora según la póliza vigente.
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Los gatos no lo dejaban dormir y ahuyentaron a sus inquilinos: Condenan a vecinos por los daños
Además del pago de una indemnización, la sentencia impone la obligación de prevenir y terminar toda fuente de molestias injustificadas.

Un hombre buscaba tranquilidad en su casa de Ingeniero Huergo, pero las noches se volvieron un mal sueño. El silencio se rompía cada madrugada con golpes secos sobre las chapas. Varios gatos saltaban, peleaban y corrían sobre su techo.
Esta situación afectó su salud y también su bolsillo. Sus inquilinos no soportaron el ruido y abandonaron el departamento que él alquila. Un joven que estudiaba y trabajaba fue uno de los más afectados. Nunca lograba el descanso adecuado.
Así, el hombre bajó el precio del alquiler para que el lugar no quedara vacío. Mientras los desechos de los animales se acumulaban sobre su vivienda.
El Juzgado de Paz de Ingeniero Huergo hizo lugar a la demanda de menor cuantía iniciada por el dueño de la casa. La acción fue por los daños y perjuicios derivados de ruidos molestos e inmisiones producidas por animales.
Además del pago de una indemnización, la sentencia impone a los vecinos la obligación de prevenir y terminar toda fuente de molestias injustificadas.
El hombre sostuvo que desde 2023 sufre perturbaciones constantes por la presencia de gatos provenientes de la vivienda vecina. Indicó que los animales circulan por los techos, generan ruidos nocturnos, se pelean y dejan excrementos en su propiedad.
También señaló que existieron denuncias previas en el Juzgado de Faltas Municipal, con sanciones que no fueron cumplidas por los vecinos.
Las personas negaron los hechos. Declararon ejercer una tenencia responsable de sus animales. Dijeron que los gatos se encuentran castrados. En su defensa, señalaron que existe sobrepoblación de animales y que no puede atribuirse a ellos la conducta denunciada. Además, acusaron al hombre de hostigar a vecinos y de exagerar los perjuicios.
Durante el proceso se produjeron pruebas documentales y testimoniales. Un testigo que alquilaba al actor confirmó que los ruidos de los gatos eran diarios y nocturnos, y que le impedían descansar, lo que motivó su mudanza. El tribunal consideró relevante la ubicación de los inmuebles, que facilita el tránsito de animales entre ambos fondos.
El juez analizó el caso bajo el Código Civil y Comercial, que regula las inmisiones entre vecinos. Concluyó que las molestias superaron el umbral de tolerancia normal debido a su frecuencia, horario y duración. También valoró el incumplimiento previo de la normativa municipal y de decisiones del Juez de Faltas.
Se consideró acreditada la conducta ilegal por omisión; esto quiere decir que, ante las advertencias y los llamados de atención, los vecinos no actuaron y tomaron una actitud pasiva. Además, se dio por probado el daño moral sufrido por el propietario.








