Judiciales
La despidieron durante su licencia por maternidad: Indemnización agravada para la mujer
Una semana antes de reincorporarse a la financiera en la que trabajaba, recibió una carta documento.

Una mujer que trabajaba como administrativa en una empresa de servicios financieros de Cipolletti fue despedida durante su licencia por maternidad. Ella había acreditado su embarazo mediante certificado médico pero una semana antes de reincorporarse recibió una carta documento. Promovió un juicio contra la prestamista y obtuvo un fallo favorable.
La trabajadora ingresó primero a una sucursal de Neuquén y después la trasladaron a Cipolletti. Se desempeñaba como administrativa en el puesto de «cobradora de mora». La Tarjeta Actual, firma condenada, es una empresa que brinda servicios financieros de manera privada, otorga a sus clientes préstamos personales, tarjeta de crédito y financiación en cuotas.
La mujer comunicó primero informalmente su embarazo y después lo acreditó mediante certificado médico. Se desempeñó hasta una semana antes del parto y después accedió a la licencia. Pero cuando le faltaban pocos días para reincorporarse recibió una carta documento.
«Debido a sus continuos y reiterados incumplimientos a las órdenes impartidas por sus superiores jerárquicos y considerando antecedentes y sanciones previas, nos consideramos injuriados por su nueva falta cometida, razón por la que lo despedimos por su exclusiva culpa y responsabilidad, desde el día de la fecha. Haberes y certificados a su disposición», decía la misiva.
La mujer rechazó la causal del despido e intimó a la empresa a pagar las indemnizaciones correspondientes. Ante la falta de respuesta, inició acciones legales para reclamar la indemnización por despido arbitrario, el preaviso y otros rubros indemnizatorios según la Ley de Contrato de Trabajo, además de la indemnización especial por embarazo y la multa prevista en la legislación vigente.
Durante el proceso judicial, la Cámara del Trabajo evaluó que la empresa no presentó pruebas suficientes para justificar el despido con causa. Se determinó que los supuestos incumplimientos alegados ocurrieron mientras la trabajadora estaba de licencia, por lo que no podían considerarse válidos. Además, se comprobó que la empresa tenía pleno conocimiento del estado de embarazo y de su licencia de maternidad, lo que fortaleció la postura de la trabajadora.
El Tribunal consideró que la mujer no recibió ningún tipo de sanción durante su relación laboral y que la empresa no logró demostrar las faltas imputadas. En consecuencia, el despido se calificó como incausado, y se ordenó a la empresa indemnizar a la trabajadora por antigüedad, preaviso, integración del mes de despido, haberes adeudados, vacaciones no gozadas, y otras compensaciones.
La sentencia también incluyó la indemnización especial por embarazo, prevista en el artículo 182 de la Ley de Contrato de Trabajo, que establece una compensación equivalente a un año de remuneraciones para casos de despido durante el periodo de protección de la maternidad.
Judiciales
Incineraron 43 kilos de cannabis y casi 900 plantas de marihuana en Roca
La quema se realizó en la Planta de Residuos II y corresponde a droga incautada en el marco de 236 legajos fiscales finalizados o con pericias y tomas de contramuestras avanzadas.

La Unidad Fiscal de General Roca llevó adelante ayer por la mañana la quema de estupefacientes en la Planta de Residuos II de la ciudad. El procedimiento se realizó en el marco de la Ley Nacional de Estupefacientes N° 23.737.
Según informó el Ministerio Público Fiscal, el material destruido corresponde a 43 kilos de cannabis entre cogollos y picadura de marihuana, y 874 plantas y plantines de marihuana.
La quema abarcó elementos incautados en 236 legajos fiscales finalizados o con pericias y tomas de contramuestras en etapa avanzada.
Judiciales
Volcó el acoplado y perdió toda la fruta que iba al norte: Condenan parcialmente a la conductora que chocó al camión
El siniestro ocurrió en el cruce de la Ruta 22 y calle Félix Heredia.

Un camión que transportaba 1.300 bultos de fruta transitaba por la Ruta Nacional N° 22 en sentido oeste en Roca, volcó y perdió todo su cargamento. El rodado, al llegar al cruce con la calle Félix Heredia, fue colisionado en el costado derecho por una camioneta que circulaba en sentido contrario.
El golpe provocó el vuelco del semirremolque y la pérdida total de la carga. El impacto generó un efecto tijera entre el acoplado y el camión, que terminó en un desagüe.
La empresa se dedica a la carga de peras y manzanas para abastecer el norte del país. Además, realiza el traslado de azúcar a los supermercados de la zona. Luego del siniestro, la firma inició una demanda por daños y perjuicios contra la conductora de la camioneta.
El fuero civil de Roca admitió parcialmente el reclamo. Reconoció el costo de reparación del camión y rechazó la indemnización por el semirremolque porque ya había sido cubierta por el seguro, lo que impedía un doble cobro. También desestimó los reclamos por el equipo de frío y la carga transportada por falta de pruebas.
Mediante una pericia técnica, el fallo consideró acreditada la mecánica del accidente. Así, concluyó que la conductora ingresó a la ruta sin las precauciones necesarias.
La prueba producida no confirmó la existencia de pérdidas económicas derivadas del accidente ni la interrupción de contratos comerciales. La sentencia destacó la ausencia de una pericia contable que respaldara ese perjuicio.
En cambio, sí admitió la indemnización por privación de uso del vehículo. Consideró que la imposibilidad de utilizar el camión genera un daño en sí mismo, por la afectación a la actividad normal de la empresa. Fijó este concepto en el monto reclamado.
Finalmente, la sentencia hizo lugar parcialmente a la demanda y condenó a la conductora a pagar una indemnización. También extendió la condena a la aseguradora según la póliza vigente.
Judiciales
Los gatos no lo dejaban dormir y ahuyentaron a sus inquilinos: Condenan a vecinos por los daños
Además del pago de una indemnización, la sentencia impone la obligación de prevenir y terminar toda fuente de molestias injustificadas.

Un hombre buscaba tranquilidad en su casa de Ingeniero Huergo, pero las noches se volvieron un mal sueño. El silencio se rompía cada madrugada con golpes secos sobre las chapas. Varios gatos saltaban, peleaban y corrían sobre su techo.
Esta situación afectó su salud y también su bolsillo. Sus inquilinos no soportaron el ruido y abandonaron el departamento que él alquila. Un joven que estudiaba y trabajaba fue uno de los más afectados. Nunca lograba el descanso adecuado.
Así, el hombre bajó el precio del alquiler para que el lugar no quedara vacío. Mientras los desechos de los animales se acumulaban sobre su vivienda.
El Juzgado de Paz de Ingeniero Huergo hizo lugar a la demanda de menor cuantía iniciada por el dueño de la casa. La acción fue por los daños y perjuicios derivados de ruidos molestos e inmisiones producidas por animales.
Además del pago de una indemnización, la sentencia impone a los vecinos la obligación de prevenir y terminar toda fuente de molestias injustificadas.
El hombre sostuvo que desde 2023 sufre perturbaciones constantes por la presencia de gatos provenientes de la vivienda vecina. Indicó que los animales circulan por los techos, generan ruidos nocturnos, se pelean y dejan excrementos en su propiedad.
También señaló que existieron denuncias previas en el Juzgado de Faltas Municipal, con sanciones que no fueron cumplidas por los vecinos.
Las personas negaron los hechos. Declararon ejercer una tenencia responsable de sus animales. Dijeron que los gatos se encuentran castrados. En su defensa, señalaron que existe sobrepoblación de animales y que no puede atribuirse a ellos la conducta denunciada. Además, acusaron al hombre de hostigar a vecinos y de exagerar los perjuicios.
Durante el proceso se produjeron pruebas documentales y testimoniales. Un testigo que alquilaba al actor confirmó que los ruidos de los gatos eran diarios y nocturnos, y que le impedían descansar, lo que motivó su mudanza. El tribunal consideró relevante la ubicación de los inmuebles, que facilita el tránsito de animales entre ambos fondos.
El juez analizó el caso bajo el Código Civil y Comercial, que regula las inmisiones entre vecinos. Concluyó que las molestias superaron el umbral de tolerancia normal debido a su frecuencia, horario y duración. También valoró el incumplimiento previo de la normativa municipal y de decisiones del Juez de Faltas.
Se consideró acreditada la conducta ilegal por omisión; esto quiere decir que, ante las advertencias y los llamados de atención, los vecinos no actuaron y tomaron una actitud pasiva. Además, se dio por probado el daño moral sufrido por el propietario.








