Roca
El Centro de Salud de Barrio Nuevo amplió su servicio de atención
Al horario de la mañana se suma el de 16 a 20.

El Ministerio de Salud de la provincia amplió su servicio en el Barrio Nuevo de General Roca, extendiendo su horario de atención con el fin de dar respuesta a la necesidad generada por los vecinos.
Al horario de la mañana se suma el de 16 a 20, con el objetivo de cubrir la demanda del barrio que cuenta con una población cercana a los 30.000 habitantes.
El ministro de Salud, Fabián Zgaib, recorrió ayer el CAPS, dialogó con los profesionales de la salud que allí desarrollan su actividad y con los vecinos que se atienden en el lugar, constatando la buena aceptación de los vecinos a esta iniciativa que lleva alrededor de un mes en práctica.
“La extensión horaria es muy importante porque el barrio está lejos del hospital y la gente se acerca a este espacio con más facilidad, estamos analizando con la directora cuáles son las demandas y planificando agregar más servicio, para que la gente del barrio no se tenga que trasladar al hospital”, explicó Zgaib.
Por su parte, Ana Senesi, directora del hospital de General Roca, resaltó que “era una demanda que teníamos y no nos alcanzaba con la atención de la mañana. Fue un pedido que nos trasladaron desde el barrio y esto nos permitió cumplir con los vecinos”.
En el CAPS, de mañana cuenta con la atención de médico generalista, odontología, nutricionista, psicopedagoga, atención de enfermería general, atención de niños sanos, control de embarazos y vacunación.
En tanto, por la tarde los lunes, miércoles y viernes se realiza atención de enfermería, curaciones, control de presión arterial y atención médica en general. También durante la tarde, los martes y jueves se realiza control de niños sanos, vacunación y las consultas de la gente en general.
“La respuesta de la gente es muy buena, llegan y nos agradecen, ahora que hace un tiempo estamos con la atención de la tarde, viene mucha gente”, destacó Dolly Geordanella, jefa DAPA (Departamento de Atención Programada para el Area) del hospital de General Roca.
Por su parte, Hortensia es vecina del barrio Nuevo, visita la sala y destaca la atención que allí recibe. “Tengo obra social, pero a veces no alcanza para pagar las diferencias en el privado, siempre me han atendido muy bien, son todos muy amables para atendernos”, destacó la vecina.
Judiciales
Quiso renovar su camioneta, le ofrecieron 55 cuotas, pero eran 84: La Justicia ordena respetar el contrato inicial
Un vecino de Roca recurrió a la Justicia luego de que una empresa no cumpliera con lo pactado.

Un hombre de Roca recibió una propuesta que parecía ideal para renovar su camioneta Amarok. Una concesionaria de Buenos Aires le ofreció, por correo electrónico y WhatsApp, un precio promocional. Las primeras cuotas serían fijas y le tomaban su vehículo usado a un valor atractivo.
Aceptó el trato, pagó la reserva y cumplió con cada requisito para iniciar el proceso hacia su nuevo vehículo. Sin embargo, el final de esta historia se alejó de lo pactado. Los beneficios prometidos desaparecieron en los hechos.
El plan de 55 cuotas se transformó en uno de 84, los pagos mensuales aumentaron de forma constante y la empresa nunca aceptó su camioneta usada como parte de pago. Además, el modelo de alta gama que el hombre eligió no coincidió con el que figuraba en el sistema. Así, el hombre recurrió al Poder Judicial para iniciar una demanda de daños y perjuicios.
El fuero civil de Roca condenó a Volkswagen y a la concesionaria de San Isidro a cumplir la oferta inicial enviada al cliente. La sentencia ordena a las empresas que reajusten el contrato al plan de 55 cuotas. También ordena que reconozcan las bonificaciones prometidas y tomen el vehículo usado según la cotización original.
Las firmas rechazaron responsabilidad. La administradora del plan alegó que solo se obligaba por lo previsto en la solicitud de adhesión y que desconocía las ofertas realizadas por la concesionaria.
Esta última afirmó que actuaba como intermediaria y que no podía garantizar condiciones contrarias al sistema de ahorro previo. Ambas sostuvieron que el hombre conocía el contrato firmado.
La jueza encuadró el caso dentro del derecho del consumidor y destacó la existencia de una relación de consumo y de contratos conexos entre las partes. Señaló que, aunque intervienen distintos sujetos, todos forman parte de una misma operación económica y deben responder en conjunto. La magistrada consideró que la estructura comercial vinculada a la marca generó una apariencia de unidad que justificó la confianza del consumidor.
A partir de la prueba producida, que incluyó correos electrónicos, mensajes y testimonios, se acreditó que existió una oferta concreta. Esta resultó decisiva para que el hombre contratara.
También se comprobó que dicha oferta no fue cumplida y que el cliente no recibió información clara ni respuestas adecuadas frente a sus reclamos. En consecuencia, se configuró una violación al deber de información y al trato digno, pilares del régimen de defensa del consumidor.
El fallo remarca que la publicidad y las ofertas integran el contrato y obligan a quien las emite. En este caso, la diferencia entre lo ofrecido y lo ejecutado evidenció un incumplimiento contractual.
También se reconoció daño moral y se consideró el malestar, la frustración y las consecuencias personales sufridas por el hombre, que incluyeron conflictos familiares y afectación en su vida cotidiana.
Judiciales
Abrió la puerta y causó el choque de una ciclista: condenaron al conductor de una camioneta
El siniestro ocurrió en calle Damas Patricias, en Roca. La víctima fue a la Justicia ya que sufrió una fractura en la mano derecha.

Una mujer circulaba en bicicleta por la calle Damas Patricias de Roca. De repente, el conductor de una camioneta Fiat Strada estacionada abrió la puerta sin precaución. La mujer sufrió un fuerte impacto y cayó al suelo. El golpe le provocó una fractura en la muñeca derecha, además de múltiples hematomas.
El siniestro vial interrumpió la vida laboral de la mujer, quien trabajaba como podóloga. La lesión no solo le quitó movilidad física, sino que también le generó una profunda angustia por no poder trabajar ni continuar con sus proyectos personales de estudio.
El fuero civil hizo lugar a la demanda de daños y perjuicios impulsada por la ciclista. En consecuencia, la jueza condenó al conductor del vehículo y a la aseguradora a pagar los gastos médicos, la incapacidad física y el daño moral.
La sentencia rechazó otros reclamos, como el lucro cesante, es decir, una compensación económica por no poder trabajar. También rechazó el pago por los daños materiales de la bicicleta. La mujer no presentó pruebas suficientes para demostrar esos perjuicios.
Durante el proceso, el conductor no se presentó y fue declarado en rebeldía. En cambio, la aseguradora reconoció la existencia del seguro, aunque negó responsabilidad. Sostuvo que el accidente se produjo por culpa de la propia víctima, quien, según su versión, habría circulado sin respetar las normas de tránsito.
Al analizar el caso, la jueza señaló que no existía controversia sobre la ocurrencia del accidente, sino sobre su mecánica y la atribución de responsabilidad. Con base en la prueba producida, tuvo por acreditado que la caída de la ciclista se produjo como consecuencia de la apertura imprudente de la puerta del vehículo.
«Se verifica la infracción a lo dispuesto por la Ley Nacional de Tránsito, en cuanto establece que toda maniobra debe ser realizada con la debida precaución, sin crear riesgos para terceros ni afectar la normal circulación. También la obligación específica de extremar recaudos antes de abrir la puerta de un vehículo detenido», dice la sentencia.
El fallo consideró aplicable la teoría del riesgo creado, que impone responsabilidad objetiva al conductor del vehículo, y destacó que no se probó la eximente invocada por la aseguradora. En ese sentido, concluyó que la maniobra del conductor violó normas de tránsito que exigen precaución al abrir puertas en la vía pública.
Policiales
Aceleró al ver la Policía y lo interceptaron: La moto que conducía tenía pedido de secuestro por hurto
Un joven de 19 años quedó imputado por encubrimiento.

Personal de la Comisaría 21° recuperó durante una recorrida de prevención en zona norte una motocicleta de 70cc con pedido activo de secuestro por hurto. Por el hecho, un joven de 19 años quedó imputado por encubrimiento.
El procedimiento se inició cuando efectivos que patrullaban calle San Juan advirtieron la presencia del rodado, de color negro y con faltantes de plásticos. Al notar la presencia policial, el conductor aceleró su marcha, aunque fue interceptado a pocos metros.
Al identificarlo, el personal constató que el joven no contaba con la documentación del vehículo. La verificación de la numeración de motor y chasis en el sistema policial confirmó que la moto registraba un pedido activo de secuestro por hurto, solicitado por la Subcomisaría 69°.
El rodado fue secuestrado y trasladado a la dependencia. La Fiscalía de turno dispuso el emplazamiento del conductor y el inicio del legajo judicial por encubrimiento.








