Agro
El resurgir ganadero: de sufrir la extrema sequía y tres volcanes, a exportar carne a Asia
Se trata de mercados inéditos y muy exigentes.

En los últimos siete años, la producción ganadera rionegrina repuntó a niveles históricos. Pasó de una situación de extrema crisis, con campos abandonados y un stock diezmado, a lograr la apertura de mercados asiáticos inéditos y muy exigentes.
“Para nosotros, como gobierno, es un orgullo haber sido parte de este proceso de recuperación de la ganadería. Los productores sufrieron y se esforzaron mucho, y hoy viven un presente de crecimiento”, resumió el gobernador Alberto Weretilneck.
A través de diferentes herramientas, el gobierno provincial destinó más de $800.000.000 para asistir a 2.500 productores y defendió con fuerza el corrimiento de la barrera sanitaria. Medidas que pusieron nuevamente de pie a la producción.
La actual gestión se inició con años de sequía y la erupción de tres volcanes, que arrasaron con las majadas en un 60% y los rodeos en un 55%. Por entonces, se contabilizaban menos de 400.000 cabezas bovinas y 700.000 ovinas, pérdida de animales y de productores que dejaban la actividad, abatidos por la situación.
Las cabañas eran menos de 10, las hectáreas sembradas de maíz menos de 4.000 y los productores que realizaban engorde menos de 40. La faena de bovinos no llegaba a las 100.000 cabezas y la de ovinos a 35.000. La producción de lana apenas superaba los 2.500.000 de kilogramos al año.
El Gobierno Provincial decidió poner en marcha una serie de herramientas, consensuadas con todos los sectores: el Programa Ganadero Bovino Provincial; el Plan Ovino y Caprino; el Plan Sectorial Porcino y el Programa de Siembra de Pasturas y Maíz. Se sumaron otros planes nacionales como la Ley Ovina y Caprina, PROLANA y PRODERI, permitieron asistir al sector para revertir la situación
Se financió con más de $800.000.000 a más de 2.500 productores en acciones de recuperación del stock, infraestructura predial, engorde y suplementación, siembra de maíz y alfalfa, captación y distribución de agua, compra de reproductores, esquila, comercialización de carne y manejo de fauna silvestre.
Además, con una fuerte defensa de la Provincia, se avanzó en el status sanitario hacia libre de fiebre aftosa sin vacunación y se posicionó a la provincia en el máximo reconocimiento sanitario internacional.
Las acciones desarrolladas permitieron recuperar el stock bovino hasta 750.000 cabezas y el ovino a 1.250.000. Se incrementó la superficie sembrada con maíz a 10.000 hectáreas. El número de cabañas en la provincia se triplicó, la cantidad de productores que engordan se quintuplicó y la faena se incrementó en un 60%.
El abastecimiento interno de carne aumentó notablemente y otros países posaron su mirada en Río Negro: se abrió el acceso al comercio de países inéditos y de gran exigencia como Japón y China.
Además, la producción de lana se incrementó a 4.000.000 de kilogramos por año, cifra récord en la historia provincial.
Estos guarismos resultaron en el incremento del Producto Bruto Geográfico de más de $3.000.000.000 por año y la generación de más de 5.000 puestos de trabajo.
“Analizando estos logros, es imposible no reconocer el trabajo de todas las personas que fueron parte del proceso y destacar el esfuerzo de los productores, incluso de aquellos que no pudieron aguantar esta situación de crisis y debieron abandonar sus campos. Hoy Río Negro está destinada a ser una provincia agrícola-ganadera”, finalizó Weretilneck.
Agro
Río Negro acompaña a productores del Alto Valle tras tormentas de granizo
El área dañada se estima que alcanza entre 750 y 800 hectáreas.

El ministro de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, Carlos Banacloy, recorrió chacras de Villa Regina junto al secretario de Fruticultura, Facundo Fernández, para acompañar a productores afectados por las fuertes tormentas de granizo que impactaron en el Alto Valle en los últimos días.
El evento climático provocó daños significativos sobre una actividad estratégica para la provincia y para el país, en un momento sensible del ciclo productivo, cuando gran parte de la fruta se encontraba próxima a cosecha.
Banacloy advirtió que «estas tormentas dejaron un impacto muy duro sobre la producción de una actividad clave para nuestra provincia y nuestro país. Sabemos lo que significa ver una fruta que estaba lista para ser cosechada, después de meses de trabajo, inversión y esfuerzo».
«Ya están en marcha los relevamientos técnicos para poder avanzar en las herramientas de asistencia que permitan sostener a quienes producen y trabajan todos los días en nuestra fruticultura», expresó Banacloy.
La Secretaría de Fruticultura activó el operativo de fiscalización y relevamiento técnico en las chacras afectadas y, de acuerdo a una primera estimación, el área dañada se estima que alcanza entre 750 y 800 hectáreas.
El trabajo del equipo de fiscalización de la Secretaría de Fruticultura permite contar con datos precisos para evaluar el impacto real del granizo y orientar las acciones de acompañamiento y asistencia a las familias productoras afectadas.
La fruticultura es una de las principales economías regionales de Río Negro y una fuente central de empleo, valor agregado y exportaciones. Frente a escenarios climáticos cada vez más desafiantes, el acompañamiento en territorio y el trabajo técnico sostenido resultan claves para cuidar una actividad estratégica para el desarrollo provincial.
Agro
La Provincia avanza hacia la declaración de emergencia en fruticultura
Aún se continúan evaluando los daños ocasionados por el violento temporal.

El secretario de Fruticultura de Río Negro, Facundo Fernández, afirmó que junto al sector continúan evaluando los daños ocasionados por el violento temporal que dejó fuertes precipitaciones y granizo en los valles productivos, y anticipó que antes de fin de año la Provincia deberá declarar la emergencia, tanto en el ámbito provincial como ante el Gobierno Nacional, para activar todos los instrumentos de asistencia disponibles.
Fernández explicó que el proceso administrativo ya está en marcha, pese a que la emergencia aún no fue formalmente declarada. «Estamos en contacto con el Gobierno Nacional para detraer la emergencia climática bajo la Ley Nacional. Esto habilita beneficios impositivos y todas las herramientas que la ley contempla para estos casos». Además, aclaró que el reconocimiento oficial requiere completar los relevamientos técnicos que actualmente se desarrollan en chacras y establecimientos afectados.
En ese marco, el secretario describió la magnitud del evento climático que obliga a acelerar las gestiones. Indicó que en algunos sectores se registraron 48 a 50 milímetros de lluvia en apenas una hora y media, acompañados de granizo y ráfagas intensas. «Había tanta agua que no se podía entrar al monte; en las próximas 24 horas vamos a tener un diagnóstico más preciso», afirmó.
La situación es especialmente crítica para la cereza, que se encontraba en plena cosecha. Fernández detalló cómo se produce el daño. «Cuando el fruto está listo para cosechar y recibe agua directa, la planta intenta absorberla por un proceso osmótico y la piel se raja. Ese es el daño que estamos viendo hoy en distintos establecimientos», indicó.
El secretario sostuvo que este tipo de eventos ya no pueden considerarse aislados. «El clima nos está castigando y lo estamos sufriendo igual que el resto del país. Esto es cambio climático: tormentas de granizo fuera de época, temperaturas superiores a 30 grados en noviembre, precipitaciones extremas que caen en un ratito lo que antes caía en varios días». Recordó que en algunas zonas el temporal dejó lluvias violentas con muchos milímetros en poco tiempo, provocando escurrimientos violentos, erosión y verdaderos cursos de agua atravesando chacras y caminos internos.
También advirtió que estos cambios están modificando los riesgos tradicionales del valle. «Nunca hablábamos de incendios en esta zona, y hoy aparecen porque la vegetación crece de golpe después de lluvias intensas. Son escenarios nuevos que se superponen a problemas históricos como heladas tardías o granizo», agregó.
Volviendo al eje central de la situación, Fernández subrayó que la emergencia debe ir acompañada de instrumentos financieros concretos que permitan sostener la temporada y evitar la pérdida de hectáreas productivas. «Necesitamos un crédito específico para inversión, a diez años, con una tasa del 3% y tres años de gracia. Sin financiamiento accesible es imposible proyectar, reinvertir y mantener la actividad. Ser productor es casi heroico en este contexto», sostuvo.
Recordó que a lo largo de la historia regional muchas chacras quedaron fuera de producción al no poder sostener la competitividad mínima necesaria. «El Estado es una herramienta poderosa cuando se pone al lado del productor. Hoy necesitamos que fruticultores y fruticultoras tengan la posibilidad real de seguir haciendo lo que saben hacer. Sin la emergencia declarada y sin crédito adecuado, no se puede planificar», indicó.
Fernández concluyó que la Provincia seguirá avanzando de manera coordinada con los organismos técnicos y el sector privado para completar los relevamientos y activar todas las herramientas de asistencia. Reiteró que el impacto más severo se registra en cereza, pera y manzana. «Soy optimista, pero necesitamos los instrumentos adecuados. Con apoyo, es posible sostener la temporada y acompañar a quienes producen», concluyó.
Agro
Fruticultura: Weretilneck anunció apoyo para raleo y labores culturales
El programa contempla una ayuda de $1.000.000 por hectárea, con tasa 0%, sin gastos administrativos y a devolver en seis cuotas mensuales iguales.

El gobernador Alberto Weretilneck anunció el lanzamiento del Programa de Financiamiento para Raleo y Labores Culturales 2025, una herramienta central del Gobierno de Río Negro para acompañar a los productores frutícolas en una etapa determinante del ciclo productivo.
La iniciativa es ejecutada por el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, a través de la Secretaría de Fruticultura, con el objetivo de sostener el trabajo estacional, mejorar la calidad de la fruta y aportar previsibilidad en un año complejo para la actividad.
El programa contempla una ayuda de $1.000.000 por hectárea, con un máximo de $10.000.000 por productor, con tasa 0%, sin gastos administrativos y a devolver en seis cuotas mensuales iguales, con primer vencimiento el 10 de julio de 2026. La garantía requerida será un pagaré equivalente al 130% del monto total a devolver.
«El raleo es un momento, financieramente, crítico para la fruta y para el empleo rural. Este año es muy difícil llegar a la siguiente cosecha. Este financiamiento es una respuesta concreta para sostener la actividad y acompañar a los productores con capital de trabajo en una etapa clave del año», destacó el ministro Carlos Banacloy.
Podrán acceder productores cuya actividad principal sea la fruticultura y que realicen raleo y labores culturales previas a la cosecha dentro de la provincia. Para la adhesión deberán completar el siguiente formulario: https://forms.gle/ZjFq8iN1632n5N4H8
La adhesión requiere, además de completar el formulario online, presentar la documentación correspondiente: DNI, constancia de CBU, RENSPA actualizado, certificados de libre deuda y documentación societaria o de sucesiones según cada caso.









